jueves, diciembre 18, 2014

Científicos Locos: Vive! Vive!... Vive!!!! (Parte 2)







En 1931 la imagen del científico loco se ve eclipsada por su creación gracias a la película de Universal “Frankenstein”. Muchos de los clichés modernos (incluido el título de este artículo) provienen de esta película. Si bien se aleja bastante de la obra de Mary Shelley, la imagen icónica de Boris Karloff como el monstruo, el laboratorio en un castillo abandonado, la tormenta y el ayudante jorobado son cosas que quedaron plasmadas en la memoria colectiva. Incluso el monstruo pasa a usurpar el nombre de su creador permanentemente gracias a este film.


La película de 1931 desató una seguidilla de secuelas, entre las cuales podemos nombrar “La Novia de Frankenstein”, “El Hijo de Frankenstein”, “El Fantasma de Frankenstein” y la humorística “Abbot and Costello meet Frankenstein”. Obviamente, cuando se sobreexplota una franquicia, la calidad del producto va decayendo.
En 1933 se llevó al cine otro clásico de la ciencia ficción; “El Hombre Invisible” de H. G. Wells. Tanto en el libro (de 1897) como en la película se nos cuenta la historia de Griffin, un científico que consigue una formula química para hacerse a sí  mismo invisible. Esto afecta su mente, ya que al no ser visto se ve libre de sufrir las consecuencias de los actos que comete.


También tenemos en esos años una representación real del científico loco encarnada en el afamado Albert Einstein. Hay que tener presente que cuando Einstein se radicó en Estados Unidos 1932 arribó como una verdadera estrella de cine. Su teoría sobre la relatividad había cambiado todas las concepciones de la física newtoniana y eso le había granjeado fama internacional, aunque muy pocos entendieran de qué se trataban sus postulados. No obstante, y en cuanto a lo que nos concierne, Einstein crea un estereotipo recurrente acerca del científico loco bonachón, con el pelo alborotado, despreocupado de su forma de vestir y de extravagantes aficiones.



Uno que no es tan conocido es el doctor Alexander Thorkel de la película “Dr. Cyclops” de 1940. Un grupo de científicos son invitados por Thorkel a sus instalaciones de investigación en la selva peruana. Lo que ellos no saben es que Thorkel ha investigado elementos radiactivos y la forma de utilizarlos para encoger cosas y personas.


Pero al mismo tiempo que estas películas aparecían, se desata el conflicto más grande de la historia de la humanidad. En la Segunda Guerra Mundial, no solo los generales tuvieron importancia, sino también los científicos. Los desarrollos de cohetería de los alemanes, los innombrables experimentos de Mengele en los campos de concentración, la carrera por la construcción de la bomba atómica o los avances de Turing en el campo de la informática son productos de esta guerra, aunque a algunos nos gustaría dejarlos en el olvido.


En esa época, en las radios de mi país (Chile) se comenzó a desarrollar la historia de uno de los productos de terror locales más originales que se ha dado. Doctor Mortis es un personaje creado para el radioteatro por Juan Merino Cabello, pasando luego al comic. Mortis es un sujeto de origen desconocido, quizá un ente demoniaco o una encarnación del mismo Satanás, quien es conocido como un criminal internacional debido a que busca el dominio mundial ayudado por su ejército de zombies.


Pero en el comic de Estados unidos tenemos también un científico loco muy famoso, aunque hoy en día no se le asocie con este arquetipo. Alexander Luthor es el mayor enemigo de Superman, apareciendo por primera vez a principio de los 40’s. El Lex Luthor original es un científico criminal con un marcado caso de megalomanía que odia a superman por estar implicado en el accidente que le dejó sin cabello (si, en los 40’s las justificaciones podían ser algo estúpidas). Solo con la llegada de los 80’s se buscó actualizar a Luthor y transformarlo en algo más aterrador: un despiadado hombre de negocios.


De este personaje he hablado en otros artículos, pero no directamente. El doctor Bernard Quatermass es el representante del científico loco benigno, pues es un hombre severo, algo condescendiente con las personas menos inteligente pero un hombre decidido y de buenas intenciones. El problema es que sus experimentos suelen terminar en calamidades. Desde un ser del espacio que consume a otras criaturas vivientes hasta la llegada del mismo diablo marciano, los experimentos de Quatermass nunca son algo aburrido.


En esa misma época aparece una película que sería más famosa por su remake de los ochentas. “The Fly” o “La Mosca” fue estrenada en 1958 y contaba con la participación del afamado actor de películas de terror Vincent Price. El doctor Andre Delambre aparece muerto con la cabeza y las manos aplastadas por una prensa y su mujer es culpable del crimen. No obstante, el hermano de Andre, François (Price) investiga la muerte de su hermano al ver que la versión de su cuñada no era creíble. Se entera de los experimentos que estaba haciendo acerca de teletransportación de materia  a través de una maquina que prueba consigo mismo, con la mala suerte que una mosca entra a la maquina con él y sus átomos se mezclan, dejando a Andre con las manos deformes y una enorme cabeza de mosca. Esta película tuvo una secuela al año siguiente llamada “El Regreso de la Mosca”.


Volviendo a Inglaterra, uno de los científicos locos más queridos nace en 1963. Venido del planeta Gallifrey en una nave que puede viajar por el tiempo y el espacio llamada TARDIS, el Doctor es un Señor del Tiempo que protagoniza la serie Doctor Who. Pensada como una serie infantil, hoy cuenta con fanáticos de todas las edades a lo largo y ancho del mundo, siendo considerada como uno de los íconos culturales de Gran Bretaña. La serie tiene el record de ser la de temática de ciencia ficción más longeva (a la fecha cuenta con 51 años) y 13 actores han interpretado al protagonista a lo largo de su emición, siendo el primero William Hartnell  en 1963 y el actual el escocés Peter Capaldi.


Ese mismo año, pero en Estados Unidos, apareció una película cuyo final me quedó gravado cuando la vi de niño. “X” o “El hombre con Rayos X en los Ojos” cuenta la historia del doctor Xavier, quien crea unas gotas que permiten aumentar la visión humana. Comienza pudiendo ver debajo de las ropas de las persona, pero luego pierde el control y sus ojos son capaces de ver cosas para lo cual su cerebro no está preparado, por lo cual su razón comienza a fallar.


Un año después, de la mano de dos genios como el director Stanley Kubrick y el actor Peter Sellers llega la película titulada “Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb” basada en la novela de Peter George “Red Alert”. En plena Guerra Fría, el general de la aviación americana Jack D. Ripper (un juego de palabras muy cáustico) manda a un escuadrón de bombarderos nucleares a atacar la U.R.S.S. para evitar el plan comunista de fluorizar el agua (¿?). En medio de esta locura, el Presidente de Estados Unidos y los rusos intentan detener el ataque, pues la Unión Soviética posee una maquina llamada “El Dispositivo del Fin del Mundo” que responderá automáticamente a un ataque nuclear. En medio de la crisis el Presidente pide consejo a su asesor científico, un doctor nazi que está en silla de ruedas y hace exposiciones bastante extrañas y graciosas (Mein Führer…! I can walk!).


Otro científico loco entrañable es El Abuelo, de la sitcom de 1964 “The Munsters”. Una familia de monstruos inmigrantes se asienta en un barrio residencial de Estados Unidos. El padre es el monstruo de Frankenstein, la mujer una vampiresa, una sobrina normal, el hijo un hombre lobo y el abuelo vampiro. El Abuelo o Sam Drácula es un anciano loco que pasa todo el día en su laboratorio haciendo experimentos raros en que se mezclan la ciencia y la magia.


Pero si la cosa es reírse, tenemos que hacer mención de una de la las películas más graciosas de la historia. “Young Frankenstein” es una sátira salida de las mentes de Mel Brooks y Gene Wilder que retoma el tema del científico loco a través de uno de sus descendientes. El doctor Frederick Frankenstein es un reputado científico que se siente avergonzado de su antepasado, Victor Frankenstein. Sin embargo, debido a que hereda el castillo familiar, debe retomar las investigaciones de Victor con la ayuda de una sexy asistente, un loco jorobado y la siniestra ama de llaves, Frau Blücher (cae un rayo y los caballos se asustan).


En 1980 se le da un nuevo enfoque al científico loco, mostrándonos cómo experimentar con lo más profundo de nuestra mente puede traer ciertos peligros. En la película “Estados Alterados” (basada en un libro de 1978) conocemos al psicólogo Edward Jessup, quien piensa que nuestros otros estados mentales pueden ser tan reales como la vigilia, por lo que viaja a México para conocer a unos chamanes que realizan sesiones de trance colectivo. Ahí consigue la droga que emplean los chamanes y experimenta con esta de vuelta a su país, llegando a tener visiones que hacen que su propio cuerpo mute.


Volviendo a la veta más lúdica, tenemos “Back to the Future” de 1985, con el doctor Emmett Brown, quien ha construido una máquina del tiempo a partir de un automóvil de modelo  DeLorean DMC-12 y envía a su asistente al pasado. Se trata de una interesante trilogía donde se ven los por menores y consecuencias de viajar en el tiempo. Un verdadero clásico de los ochentas.


Pero de regreso al horror hay dos películas que traen el terror lovecraftniano. La primera es Re-Animator de 1985, que recrea la historia de Herbert West y sus investigaciones acerca de cómo revivir cadáveres. Cercana a la comedia, con todo el gore de las películas B, Re-Animator es exagerada y cuenta con un buen contingente de muertos vivientes que serán las delicias de los amantes del género.


Un año después, el mismo director de la anterior (Stuart Gordon) nos trae “From Beyond”. Dos científicos, Pretorius y Tillinghast experimentan con un aparato llamado resonator, el cual estimula la glándula pineal para que el humano pueda tener contacto con otros planos de la realidad, aunque el resultado es que abren un portal para la entrada de criaturas de horror primigenio. De nuevo una mezcla de gore, humor y un erotismo caricaturesco.


Si hay algún director que sabe traer a la realidad historias pesadillescas con monstruos realmente horridos, ese debe ser David Cronenberg. En 1986 se animó a hacer un remake de la película de 1958 “The Fly”, titulada de la misma manera. Ahora el científico de la historia se llama Seth Brundle y también está experimentando con la teletransportación de materia, ocurriendo el mismo accidente con la mosca que en la original. Acá es donde cambia la historia, porque Brundle se ve afectado a nivel de ADN, por lo cual su transformación es lenta y tortuosa, mostrándonos detalles realmente macabros de su degeneración en insecto. Un verdadero clásico del cine de terror.


Matt Groening nos ha entregado una de las series animadas más exitosa y larga de la historia: “Los Simpsons”. Dentro de la fauna de personajes amarillos que encontramos en la estrambótica ciudad de Springfield esta el profesor John I. Q. Nerdelbaum Frink, o simplemente profesor Frink, quien es la eminencia científica de la ciudad, con todas las locas consecuencias que esto implica.


Hermana de la anterior, la serie “Futurama” muestra el gusto de Groening por la ciencia ficción. Ambientada en una versión friki del año 3.000, nos narra las aventuras de la tripulación de la nave Planet Express, quienes son enviados a lo desconocido por el senil doctor Hubert J. Farnsworth, un genio científico con unas gafas telescópicas e inventos alocados.


En 1961 Disney estrenó una película que tuvo una tibia recepción llamada “Un Sabio en las Nuves”; esta película no sería digna de mención de no ser porque en 1997 tuvo un remake exitoso. “Flubber” nos cuenta la historia del despistado profesor Phillips Brainard y de su último invento; un moco verde saltarín con gusto por bailar rumba llamado Flubber. Una película que gusto especialmente a los niños y que contó con los mejores efectos especiales de la época.


Luego de hacer la versión más apegada al libro de “Drácula”, Francis Ford Coppola emprendió la tarea de adaptar el otro clásico del terror gótico. El film “Frankenstein de Mary Shelley” se estrenó en 1994 y cuanta con las actuaciones de Kenneth Bragnagh como Victor Frankenstein y Robert de Niro en el papel del Monstruo. Una excelente adaptación que sale de los clichés de la película de los años 30’s.


Es extraño, pero este recuento comienza y termina con Frankenstein, pues quizá el doctor de Mary encarnó exactamente todo lo que engloba el concepto, siendo el resto de los científicos locos solo facetas del mismo. Hoy hay genios desquiciados por todos lados; en las series infantiles, en los comic y… en el mundo real; y es eso lo más aterrador de este personaje, pues a diferencia de muchos otros, este tiene una posibilidad real y alta de existir en nuestro mundano día a día; porque los hombres de ciencia sin ética y con complejo de dios han y siguen existiendo en los laboratorios de farmacéuticas, de empresas armamentísticas, en universidades o en una torre derruida de un castillo abandonado.

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