martes, abril 28, 2015

Lovecraft: El Señor de los Tentáculos


Desde que empecé con las reseñas de diferentes criaturas de la fantasía y el terror para este Blog, varios autores aparecen una y otra vez mencionados por su gran influencia en la cultura popular actual. Por ello creo que es justo analizar en particular a cada uno de estos genios. De antemano advierto que no soy un biógrafo, por lo que daré datos generales acerca de sus vidas, además de aquellos que nos permitan entender su obra.
Quizá por ser uno de los que más he mencionado en mis reseñas, pensé que era justo comenzar con el ya conocido Howard Phillips Lovecraft, quien a mi entender es el padre del terror moderno.

H. P. Lovecraft pertenecía a una rancia familia de Nueva Inglaterra por parte de su madre, mientras que por el lado Lovecraft, su alcurnia tenía raíces en Inglaterra. Gozó en su infancia de la vida acomodada que pudo proporcionarle su abuelo Phillips, un importante industrial, teniendo en la casa de éste contacto con los libros de la enorme biblioteca familiar, donde tuvo sus primeros acercamientos con Poe y otros escritores góticos; aunque en su infancia el pequeño Howard se vio más interesado en “Las Mil y Una Noches”, creándose un alterego árabe, Abdul Alhazred, nombre que rondaría siempre en su imaginación.


Otro detalle importante es la particular personalidad de Lovecraft. Su padre murió de sífilis (una plaga que volvió locos y mató a una enorme cantidad de buenos cristianos a finales del siglo XIX y principios del XX); lo que le dejó a merced de una puritana y sobreprotectora madre, quien apenas expresaba afecto por él, diciéndole que era feo y que el mundo afuera de la casa de su abuelo era un lugar inhóspito y hostil. Por esto, Howard crece siendo un hombre con múltiples problemas para socializar, inseguro de sí mismo, con un gran miedo a la modernidad y profundamente xenofóbico, cosas que permean a su obra; aunque con la madurez fueron haciéndose cada vez menos marcadas.
La verdad es que Lovecraft comenzó a escribir porque no encontraba nada mejor que hacer con su vida. Luego de algunos malos negocios, su abuelo quedó arruinado y murió, por lo que él y su madre tuvieron que mudarse a una casa más pequeña, lo cual para Lovecraft era como ir a vivir a otro planeta. Su educación fue a penas convencional, yendo algunos años a la secundaria, pero dejándola debido a los problemas que tenía para aprender matemáticas, lo cual le alejó de uno de sus sueños de infancia: estudiar astronomía.


Luego pierde a otro de sus pilares: su madre, quien cuando muere estaba aquejada por una demencia que, seguramente, se debía a que fue infectada por su marido de sífilis. Esto le obliga a vivir con unas tías, sin prospectos para su futuro y sin el apoyo de la fortuna familiar que ya no existía. Por ese entonces, sumido en una gran depresión, entra en contacto con el periodismo aficionado, donde encuentra un nicho en el que puede desarrollarse.
Las primeras historias de Lovecraft  están influenciadas por dos escritores: el primero es Edgard Allan Poe, de quien adquiere el gusto por lo macabro y las historias sórdidas, llenas de muertos vivos, castillos en ruinas y culpas inconfesables. El otro es el escritor anglo irlandés Edward Plunkett, Barón de Dunsany, quien se dedicaba a escribir novelas y cuentos de fantasía de brujería y espada, creando panteones originales de dioses, cosa que encantó a Lovecraft. Estos son los principales referentes que tiene a la hora de escribir, aunque sus textos en general muestran una originalidad innegable; un sello propio que se encuentra principalmente en su prosa.


Para los detractores de Lovecraft y para lectores modernos, la manera que tenía de escribir era excesivamente adjetivada, con descripciones sobrecargadas de palabras que no iban nunca al meollo del asunto, lo cual lo hace complejo de leer en su época y hoy en día aún más. Un monstruo de piel verdosa, ojos facetados, brazos simiescos y tentáculos en su parte inferior para el viejo H. P. sería: “una obscena abominación de tiempos primigenios y caóticos, con una fealdad tan indecible y abyecta que provocaba pavor y asco por igual, mostrando un enfermizo brillo en cada faceta de sus ojos como un emblema de su origen infernal…” muchas palabras pero casi nada en concreto. Es tan así, que a veces Lovecraft sólo habla de “horrores innombrables” o de “una fealdad inenarrable”, no dando una real descripción de esa cosa que debía aterrarnos. Sin embargo, esto no es de por sí malo, pues también se concede al estilo de Lovecraft la capacidad de crear el ambiente propicio para una historia de miedo como nadie lo había logrado hasta entonces.


Pero no es el estilo de su prosa lo que hizo a Lovecraft uno de los escritores más recordados del siglo pasado, sino la creación de un mito original que sobrepasó a las fronteras de su propia obra. “Los Mitos de Cthulhu” es un metauniverso literario en el cual se desarrollan las historias de varios escritores, pero que tienen su origen en los cuentos de Lovecraft; siendo su género definido como terror cósmico. Lo anterior se debe a que Lovecraft imagina un universo enorme e inhóspito, poblado de criaturas de infinito poder, siendo estos seres dioses monstruosos que están más allá de nuestra comprensión y que nos ven con cruel indiferencia. El más cercano a la humanidad de estos dioses es Cthulhu, quien duerme en la ciudad sumergida de R’lyeh en medio del Océano Pacífico, pero no es ni el más poderoso o extraño. Esta Nyarlathotep, una entidad malvada con una mente capaz de entender a los seres humanos y manipularlos para sus oscuros designios; Shub-Niggurath, diosa de la fertilidad que se presenta como una masa informe llena de bocas babeantes y tentáculos que da a luz constantemente criaturas de pesadilla; Yog-Sothoth, señor del tiempo y el espacio que se presenta como unas esferas gigantes; o Azathoth, el dios supremo y estúpido que creó el universo por accidente y que es mantenido dormido por otras deidades pues en el momento que despierte lo destruirá todo.


Toda está mitología estaba aderezada con detalles que la hacían más creíble e interesante. Hay cultos a estos dioses, ruinas antiguas de templos dedicados a ellos, civilizaciones desaparecidas en terribles catástrofes y exploradores e investigadores dispuestos a desentrañar estos secretos prohibidos a toda costa. En este marco Lovecraft crea tres tópicos que serán referenciales para los mitos de Cthulhu; el primero es la ciudad de Arkham, donde ocurren muchos de los hechos importantes de las obras de Lovecraft y donde también se encuentra el segundo; la Universidad de Miskatonic, depositaria de muchos saberes arcanos y de investigadores que enloquecen en su búsqueda de conocimiento, en especial cuando se acercan al Necronomicón (tercero), uno de los textos más infames jamás escrito. Y debemos detenernos en este librito, porque es uno de los inventos de Lovecraft que tuvo más resonancia.


El Kitab Al-Azif (“El rumor de los insectos por la noche” según su traducción del árabe) fue escrito por Abdul Alhazred (¿recuerdan el alterego de Lovecraft durante su infancia?) y trata sobre los dioses primigenios y cómo invocarlos. Obviamente, su sola lectura vuelve loco a quien lo haga y son muy pocas las copias originales que se guardan. Ahora bien, el libro es un invento de Lovecraft, no existe ni nunca ha existido un grimorio llamado Necronomicón, pero hay quienes creen fervientemente su existencia real… aunque voy a tratar esto con más profundidad luego.


En cuanto al trasfondo de los cuentos de Lovecraft, hay mucho de su psiquis vertida en ellos. Uno  de los tópicos que atormentan al autor es la locura, seguramente debido a los casos que afectaron a sus padres; pues la mayoría de los protagonistas de Lovecraft terminan con la menta hecha puré y balbuceando acerca de cosas de horrible que les esperan para devorarlos. Lo otro es que plantea una innovación con respecto a las mitologías clásicas, donde los dioses son los agentes del orden que erradican el caos del universo, casi siempre este último representado por monstruos. Por el contrario, en los Mitos de Cthuluh los monstruos son los dioses y el caos es el estado natural de las cosas, siendo nuestra apacible existencia sólo una casualidad cósmica que sería desbaratada de un momento a otro por estas terribles deidades. También está su racismo recalcitrante, pues Lovecraft tiene una obsesión con la degeneración de la raza humana debido a la mezcla racial, transformando a la gente en seres batracios repugnantes. Y ese es otro detalle importante en Lovecraft; su fijación con las criaturas marinas, especialmente aquellas con tentáculos, es patente. Algunos sostienen que esto nace porque de niño se intoxico comiendo pescado, pero no podría asegurar que esta historia fuera real.


Como todo buen escritor de terror, H. P. Lovecraft saca sus historias de sus propios miedos, siendo muchas de ellas inspiradas por sus pesadillas. Además, el mundo de Lovecraft no es ajeno o lejano, como en el caso de la literatura gótica, sino que cotidiano y reconocible, por lo cual traía el terror al patio trasero de nuestras casas. Pero esto tiene un extraño efecto, pues hay quienes creen que todo lo escrito por Lovecraft es real, que hay dioses monstruosos que se pueden invocar desde la comodidad de nuestros hogares con algunas de las tantas versiones del Necronomicón que hay por ahí. En primer lugar, a menos que quieras hacer una película hentai live action, traer a este plano dimensional a un ser horrible con miles de tentáculos me suena un poco estúpido. Lo siento, pero todo salió de la mente de Lovecraft y no hay nada real en ello, por mucho que algunos locos fanáticos lo deseen con mucha fuerza.


Lovecraft fue un hombre con profundas contradicciones. A pesar de su xenofobia, se casó con una mujer de origen judío; era un sujeto con problemas de socialización, pero tuvo un gran círculo de amigos  con los que mantuvo una nutrida correspondencia, llegando a escribir más de 100.000 cartas en su vida. Por otro lado, Lovecraft nunca tuvo un empleo aparte de escribir, y no ganó mucho dinero haciéndolo ni se hizo muy conocido; produciendo esto a la larga que su matrimonio terminara y que Lovecraft se sintiera un fracasado al final de sus días.
Lovecraft murió aquejado de cáncer en 1937 a la edad de 47 años, justo cuando su estilo literario estaba evolucionando a algo totalmente nuevo que nos hubiera dado historias que hoy sólo podemos imaginar. Se encuentra enterrado en la pequeña localidad de Providence, donde pasó casi la totalidad de su vida.


Posiblemente nunca hubiéramos sabido nada de la obra de Lovecraft a no ser que su círculo de amigos escritores hubieran recopilado sus textos y los publicaron. Admiradores todos de la obra de Lovecraft, ellos continuaron expandiendo los Mitos de Cthuluh y su universo.
Ahora, debo reconocer que leer con nuestra mentalidad actual a Lovecraft es algo engorroso por su prosa recargada. No obstante, te recomiendo que leas todos los cuentos que lleguen a tus manos. Por mi parte, me atreveré a hacer ciertas propuestas de por dónde empezar. A la época más tétrica de Loevecraft se puede echar un vistazo con “Aire Frío”, “El Extraño” o “Herbert West: Reanimador”. En cuanto al terror cósmico, tenemos obviamente “La Llamada de Cthulhu”, también “Dagón”, “El modelo de Pickman”, “El Caso de Charles Dexter Ward”, “El Horror de Dunwich”, “La Sombra sobre Innsmouth”, “En las Montañas de la Locura” y, aunque no esté relacionado directamente con el terror cósmico, “El Color que cayó del Cielo”. Muchas las he reseñado en alguno de mis artículos acerca de criaturas sobrenaturales y de terror.


Como he dicho, Lovecraft es la semilla de toda una corriente en la literatura que ha sido continuada por varios otros escritores. Uno de los primeros fue August Derleth, quien publicó muchas de las obras de Lovecraft de manera póstuma y creó su propia visión del universo de los Mitos de Cthulhu, cosa que a algunos puristas no agradó.También tenemos Robert Bloch, quien además de escribir cuentos ambientados en el universo lovecraftniano, creo varios guiones para series de televisión y públicó la novela que inspiró el film “Psicosis”. Frank Belknap Long es otro destacado, en especial por ser el creador de “Los Perros de Tindalos”. Ahora, entre los más actuales que hacen referencia a Lovecraft en sus obras podemos contar a escritores como Ramsey Campbell, Alan Moore y Neil Gaiman.


Por otro lado, la obra de Lovecraft llegó por primera vez al cine en la decada de los 60's. “The Hounted Palace” de 1963, inspirada en “El extraño caso de Charles Dexter Ward”fue la primera cinta inspirada en la obra del autor. Charles Dexter Ward ha heredado una manción familiar, pero la gente del lugar no parece muy amistosa hacía su persona pues culpan a su familia de una maldición que pesa sobre el pueblo. Este film cuenta con la participación de las leyendas del cine de terror Lon Chaney Jr. y Vincent Price.




En 1965 se estrenó “Die, Monster, Die!”, cuyo título al castellano fue traducido como “Terror bajo Tierra”, estando basada en “El Color que cayó del Cielo”. Se trata de un científico que está a punto de casarse con una chica británica, por lo que desea visitar a su padre, quien vive en un lugar aislado. En la casa de familia de su novia se da cuenta de que cosas extrañas y siniestras suceden luego de la caída de un meteorito en el lugar. Acá podemos ver a otro de los grandes del terror clásico; el señor Boris Karloff. 


En 1970 se hizo una adaptación de “El Horror de Dunwich”, dirigida por Daniel Heller (que también dirigió la anterior). Una joven estudiante de la universidad Miskatonic de Arkham conoce a un extraño sujeto llamado Wilbur Whataley, al cual acompaña a al pueblo de Dunwich, donde se verá en medio del horror debido al verdadero origen de Wilbur.


En 1985 se estrenó la primera película de una trilogía dedicada al personaje del Dr. Herbert West. “Re-Animator” fue dirigida por Stuart Gordon y protagonizada por Jeffrey Comb, convirtiéndose en un clásico del cine gore serie B. En 1990 llegó “Bride of Re-Animator”, en que el Dr. West y su compañero Dan Cain  intentan devolver a la vida a la novia de éste último. Finalmente, en 2003 y con producción española, se estrenó “Beyond Re-Animator”, donde West está en la cárcel y un joven doctor llamado Howard Phillips (no son muy ingeniosos con los guiños) le busca para continuar con su investigación.


Sin  basarse en ninguna historia específica, sino con muchas referencias a Lovecraft, el mismo director de “Re-Animator” y su protagonista nos traen en 1986 “From Beyond”, en la que dos científicos intentan estimular la glándula pineal para tener acceso a mundos paralelos, lo cual se saldrá de control.


“The Curse” de 1987 es otra versión de “El Color que cayó del Cielo”. Esta producción Italoamericana nos muestra la historia de un chico que ve cómo todos a su alrededor se vuelven monstruos debido a un meteorito que cae cerca de la granja de su familia.


En 1991 se presentó en los cines una nueva versión de “El Extraño Caso de Charles Dexter Ward”, esta vez con el título de “The Resurrected”, esta vez con la dirección del afamado Dan O´Bannon. En esta ocasión la acción ocurre en la actualidad, siendo la esposa de Charles Ward la que le pide a un detective privado que investigue las extrañas actividades de su marido.


En 1993 salió una antología directa al formato de video llamada “Necronomicon”, la cual nos presenta tres adaptaciones de historias de Lovecraft que se encuentran unidas por una cuarta historia, en la cual Jeffrey Comb encarna al escritor de Providence en su búsqueda del texto escrito por el Árabe Loco.


Y a Stuart Gordon junto con Jeffrey Comb es a quienes más debemos que Lovecraft haya llegado al cine. Ellos nuevamente adaptan otra historia en 1995, siendo esta “El Extraño”, dandole el título de “Castle Freak”.


En el 2001 Gordon (ya todo un experto Lovecraftniano) vuelve nuevamente a la carga con “Dagón: La Secta del Mar”, una producción hispano-estadounidense que adapta “La Sombra sobre Innsmouth”, trasladando la acción a Galicia. 


Quizá una de las mejores adaptaciones de la obra de Lovecraft debido a su valor artístico es “The Call of Cthulhu” de 2005. Se trata de una película independiente en blanco y negro muda, la que intenta parecer cómo gravada en los años 20’s, lo cual logra de una manera maravillosa. Tomando muchos aspectos del cine impresionista alemán, este filme logra contar una de las historia del autor que muchos cineastas habían desechado por considerarla no apropiada para hacerla película.


“Cthulhu” de 2007 es una adaptación bastante libre de “La Sombra sobre Innsmouth”, en que se le agrega el tópico de la homosexualidad a la historia de hombres peces. La película es un poco lenta, pero bastante recomendable.


“La Herencia de Vandemar” de 2010 es una cinta española que se ambienta en el universo lovecraftniano sin adaptar una historia precisa, contando con la participación de reconocido Paul Naschy. La película tiene una secuela, siendo las dos bastante interesantes.


Y estas son sólo algunas de las películas que se han inspirado en Lovecraft. No obstante, es justo decir que la mayoría, incluyendo varias de las que nombre, son de serie B. Las que he incluido son las que por lo menos intentan hacer un trabajo digno, pues hay un montón que simplemente son películas de garaje hechas por un grupo de amigos. Esperemos que algún día Guillermo de Toro pueda concretar su proyecto de llevar al cine “En las montañas de la Locura". 
No obstante, en el género del documental existe uno muy serie en que, a partir de la historia del autor, se analiza su obra. Varios escritores de terror y directores de cine participan en el documental "Lovecraft: El Miedo a lo Desconocido".


Ahora, la influencia de Lovecraft ha llegado a medios impensados. Tenemos por ejemplo los juegos de rol y de mesa, siendo el más famoso “La Llamada de Cthulhu” de la editorial estadounidense Chaosium.Por otro lado, Existe un videojuego de terror llamado "Call of Cthulhu: Dark Corner of the Earth" publicado en 2006. y para el 2016 se espera un RPG llamado simplemente "Call of Cthulhu".


Tambien la música ha sido alcanzada por el autor, en especial el rock.Una de las canciones más conocida es la de la banda de thrash metal Metallica “The Call of Ktulu”.


Además hay un sinnúmero de comic que son adaptaciones de historias de Lovecraft o nuevos aportes a su universo literario, como el titulado "Neonomicon" de Alan Moore o "Lovecraft" de Keith Griffen. Por otro lado, está la influencia lovecraftniana, la que se puede apreciar en películas como “La Cosa” de John Carpenter o “Alien” de Ridley Scott, también encontrándose en comics como “Hellboy”, “Locke & Key” y en las novelas de Stephen King.


Cthuluh hoy es parte de nuestra cultura popular, con peluches, camisetas y parodias, cosa que de seguro le parecerá muy intrigante a ese delgado y atildado caballero de Nueva Inglaterra que comenzó todo. Y es que sin Lovecraft nuestra manera de asustarnos en la actualidad sería muy diferente, pues el volvió el terror viscoso y le agrego tentáculos. El viejo H. P. compartió sus pesadillas con el mundo, transformándolas en pesadillas de toda la humanidad.


2 comentarios:

  1. :Snif: hay poesía en tus palabras, sobre todo en los dos últimos párrafos que me hicieron vibrar el parietal como hace tiempo nada hacía. hermosa reseña... Nota, Lovecraft tenía fobia al mar, a sus insondables profundidades de ahí, pienso, el origen de sus profundos.

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    1. En efecto, entre todas las fobias de Lovecraft una de ellas era el mar. Me alegro que te haya gustado la reseña.

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