martes, mayo 05, 2015

Entre el Éxtasis y la Vergüenza: Superhéroes en la Pantalla (Parte 1)


Hoy quiero ser mainstream (lo cual logro instantáneamente usando esta palabrita de mierda) y hablar de superhéroes. En la actualidad los héroes enmascarados con poderes o sin ellos son protagonistas de las películas más vistas en nuestros cines, las series con mayor cantidad de televidentes y las franquicias que lideran las listas de ventas de todo tipo de merchandicing. Incluso es noticia en todos los medios el estreno de “Avenger: La Era de Ultron” y simples trailers de un minuto y medio de duración generan crítica, expectativas y especulaciones increíbles (casos más recientes son los de “Fantastic Four” y “Batman v Superman”). Pero pocos recuerdan que esto no fue así siempre, pasando por épocas bajas, muy bajas. Por ello, hablaremos de las películas, series y otros derivados de los comic de superhéroes, muchos que hoy han caído en el olvido.

El primer superhéroe en regla es Superman, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1932, quien representó un éxito espectacular para la editorial DC Comic, que hasta ese momento sólo había publicado series de aventuras, policiales y de terror. En el transcurso de la década de los 30's y en especial durante la Segunda Guerra Mundial, Superman se transformó en un ícono de la cultura norteamericana, siendo prontamente adaptada a otros medios. Primero fue una serie de radio teatro estrenada el 12 de febrero de 1940 y que estuvo al aire durante 11 años. En esta serie Superman no sólo se enfrenta a ampones, científicos locos e invasiones de otros planetas, sino a los nazis, japoneses y miembros de Ku Klux Klan. Incluso para ayudar a la lucha contra el Klan, en cada capítulo de “The Adventure of Superman” se divulgaba discretamente la contraseña secreta que en ese momento estaban usando los miembros de este grupo; esto gracias a que agentes infiltrados del FBI se la facilitaban a los productores del programa.


En 1941 se pudo ver al Último hijo de Kripton en el cine, pero en su versión animada. La productora de dibujos animados Fleischer y los Estudios Paramount hacen una serie de 17 cortos animado para el cine. Fleischer ya era conocida por producir los cartoon de Betty Boop en blanco y negro, pero lo que logró con Superman fue maravilloso. Con colores brillantes, música ad hoc y buenas historias, los cortos de Fleischer son un modelo que fue inspiración para obras más modernas. Por otro lado, una anécdota interesante de contar es que Superman comenzó a volar en ella, pues antes sólo daba grandes saltos, cosa que les traía más trabajo a los animadores, que pidieron a DC que hicieran volar a su personaje para ahorrarse tiempo de animación.


Pero Superman tenía alguien con quien rivalizaba en fuerza. Creado por Bill Parker y C. C. Beck para la empresa Fawcett Comic, Capitán Marvel o Shazam era un chico al que un mago le entrega súper poderes que le permiten ser el humano más poderoso, teniendo súper fuerza, súper velocidad y la capacidad de volar. DC, viendo que la popularidad de este héroe podría rivalizar con la de Superman, demanda a Fawcett por plagio, juicio que gana, prohibiendo la publicación de Shazam durante años. No obstante, antes que esto pase, Shazam es el primer superhéroe cuyas aventuras son dramatizadas por actores de carne y hueso en la pantalla grande en 1941.


Pero DC buscó un nuevo éxito que homologara al de Superman, esto llegó con Batman (llamado entonces Bat-Man) en 1939. Creado por Bob Kane y Bill Finger, se trata de la historia de un millonario que pierde a sus padres en un atraco cuando es un niño (algo muy común en los 30’s) y que se entrena para luchar contra el crimen disfrazado de murciélago. Este héroe sin otros poderes más que su inteligencia y habilidades para la lucha también fue un éxito. Batman sería llevado a las series de cine en 1943 con 15 capitulos, luego apareciendo en otra junto a su compañero Robin en 1949, ambas en blanco y negro.


Superman, por su parte, también sería llevado a lo que hoy llamaríamos el live action. Hay una serie de filmes salidas entre 1948 y 1950 con el actor Kirk Alyn, quien es el primero en representar al Hombre de Acero, pero el gran éxito vendría con la televisión. En 1951 aparece la serie “Adventure of Superman” con el actor George Reeves y que duraría hasta 1958, con 104 capítulos a su haber. Con esta serie comenzó la leyenda de que había una supuesta maldición sobre Superman, pues los actores que lo representaban sufrían muertes en extrañas circunstancias; esto debido a que George Reeves murió de un balazo un año después del final de la serie, lo que supuestamente fue un suicidio, pero nunca se ha aclarado del todo.


Pero en plena Segunda Guerra Mundial se creó un héroe que encarnaba cabalmente el espíritu de Estados Unidos en esa contienda. El Capitán América nació de las mentes de Joe Simons y Jack Kirby en 1941, perteneciendo a la editorial rival de DC, Timely Comic, que con los años cambiaría su nombre a Marvel. Para 1944 el Capitán América fue llevado a la pantalla de cine en una serie de 15 capítulos, donde por primera vez se le hacen un montón de cambios a un personaje del comic que lo alejan del original. Acá el Capitán no es Steve Rogers, sino un fiscal de distrito llamado Grant Gardner, cambiando el famoso escudo que utilizaba por una pistola. Por lo menos le dejaron el traje.


Todas estas series, excepto la de televisión de Superman, se dieron en el contexto de la edad de oro de los comic de superhéroes, la cual va desde la aparición de Superman hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Luego del conflicto armado, los comic; que eran considerados insumos bélicos, siendo enviados al frente para entretener a las tropas; comienzan a caer en sus ventas, por la misma asociación que tienen con la guerra. Entonces, para dar el golpe de gracia, aparece el libro llamada “La Seducción del Inocente” del psiquiatra Fredic Wertham, quien acusó a los comic de superhéroes de todos los males de la sociedad americana. Al final los padres prohibieron a sus hijos leer comic y muchas publicaciones y editoriales pasaron a la historia. Para poder sobrevivir, los pocos editores que quedaron tuvieron que autocensurarse y las apariciones de superhéroes en otros medios se volvieron cada vez más raras.


Pero los años cincuenta, obsesionados por la amenaza comunista y la defensa de los valores americanos, pasaron y llegaron los sesenta con hippies, drogas alucinógenas, amor libre, rock y todo eso que hace la vida hermosa. En esta época es cuando Marvel comienza a buscar la manera de darle vuelta la mano a la mala racha y crea nuevos superhéroes para la generación nueva. Es así como aparecen los Cuatro fantásticos (1961), Spiderman (1962), Hulk (1962) y los Hombres X (1963).
La mayoría de estos personajes son adaptados a la televisión como series animadas. “The Marvel Super Heroes” es una serie de 1966 que englobaba cortos de siete minutos de Capitán América, Thor, Hulk, Ironman y Namor el submarinista. La verdad es que esta producción, hecha en Canadá, no se caracteriza por sus buenas historias o por la calidad de su animación, siendo en muchos casos imágenes de viñetas estáticas con dialogo.


Al año siguiente llega a televisión “Spiderman”, producida por la cadena ABC de Estados Unidos. Ahora las animaciones son un poco más depuradas, aunque se utilizó un número de secuencias y fondo preestablecidos, reciclando las escenas una y otra vez. No obstante, lo que todos recordamos es la canción de la introducción de la serie, la cual ha quedado inevitablemente relacionada con el personaje. Esta canción ha sido tan popular que tiene versiones muy especiales, como la del grupo punk Ramones y la de Aerosmith para la película de 2002.


Pero una de las especialistas en hacer animaciones que se repiten una y otra vez con un número fijo de fondos era Hanna-Barbera, quien se encargó de traernos una serie de los Cuatro Fantásticos en 1967. Hacían uso de todos los personajes del comic y las historias eran bastante cercanas a lo original, así que podemos decir que fue un producto bueno en su época.


Pero DC también participa de esta Edad de Plata de los Comic de superhéroes y lleva a sus personajes a la pantalla de televisor como dibujos animados. En 1967 se estrena “Superman/Aquaman Hour of Adventure”, programa de una hora que mostraba cortos con las aventuras de diversos personajes de DC. Los cortos incluían las aventuras de Superman y Superboy, las de Aquaman en compañía de Aqualad, Flash y Kid Flash, Hawkman, Linterna Verde La Liga de la Justicia (Superman, Aquaman, Atom, Flash, Hawkman y Linterna Verde), y los Teen Titans (Speedy, Kid Flash, Aqualad y Wander Girl). 


No obstante, la representación más estrambótico fue la serie live action “Batman” de 1966. Con Adams West como Batman, Burt Ward como Robin y las participación de Cesar Romero como el Joker y Burgess Meredith como el Pingüino (quien más tarde se dedicaría a entrenar a Rocky), esta serie era la suma de todos clichés llevados al límite; colores chillones, un Batman con un cinturón en el que llevaba algo contrarrestaba absolutamente cualquier trampa creada por sus enemigos, los crash, boom y bang de los golpes y la musiquita del principio. Se trataba de una sátira atildada del género y de Batman en particular que tuvo un éxito inusitado, contando con una película y una serie animada derivadas. El problema fue que esta sátira se transformó en la imagen que todos tuvieron del personaje durante años, obviando el talante oscuro del comic; y lo peor es que Joel Schumacher creía que Batman era así.


Ahora, no todos los superhéroes nacen en el comic. En la década del 30 se creó para el radioteatro un personaje llamado el Avispón Verde, siendo un héroe que se hace pasar por criminal, acompañado por Kato, un chofer de origen oriental y conocimientos de artes marciales. En 1939 fue llevado a las seriales para cine, pero lo recordamos más por la serie de televisión de 1966, con Bruce Lee como Kato y otro sujeto en el papel del Avispón (¿a quién le importa el protagonista si está Bruce Lee en el show?) teniendo un par de episodios crossover con la serie de Batman. Es tan importante la participación de Lee en esta serie que en los países orientales fue conocida  como “El Show de Kato”.


Pero si hay cosas raras, una de las más es un musical de 1966 “It’s a Bird… It’s a Plane… It’s Superman” con música de Charles Strouse y letras de Lee Adams, el cual recibió buenas críticas pero tuvo pocas presentaciones en Broadway. Hay un especial de 1975 para televisión que se puede encontrar en youtube, aunque es un poco más corto y con varios cambios en el argumento. La verdad es que no sé qué decir al respecto, algunas cosas me sobrepasan.


En 1973 aparecen los “Súper Amigos”. Esta es la primera vez que vemos a los tres grandes de DC en un mismo programa, ya que en los cortos de la Liga de la Justicia de 1967 incluían sólo a Superman. Esta producción de Hanna-Barbera contaba con la participación de Superman, Wonder Woman, Batman, Robin, Aquaman (se sumarían otros héroes después) y unos superhéroes adolescentes que fueron cambiando a lo largo de la serie y que estaban a cargo de la comedia. Para muchos fue el primer acercamiento al mundo de los superhéroes y fue muy longeva, transmitiéndose hasta 1986.


Ahora, uno de los tres personajes principales de DC es Wonder Woman, pero no había tenido ninguna adaptación en otros medios hasta “Súper Amigos”. Entonces se pensó en hacer una serie con una película para tv como piloto en 1974, pero algo salió mal. La historia del piloto era muy parecida a la del comic, pero la actriz elegida para interpretar a la Princesa de las Amazonas no se parecía en nada a la imagen original. Cathy Lee Crosby era rubia y su vestimenta era una rara mezcla de traje de gimnasia con uniforme de Star Trek. Nunca he entendido por qué hicieron esto ¿los caballeros las prefieren rubias? ¿El traje original es muy revelador? ¿El director nunca vio el comic y sólo le contaron la historia? Aún no tengo respuesta para esto.


Pero al año siguiente sí apareció una serie y ahora el casting estuvo a la altura, siendo la nueva Wonder Woman la hermosa Lynda Carter, quien sí cuadraba perfectamente con la imagen que todos tienen del personaje. Ambientada en un principio en la Segunda Guerra mundial y luego adaptándose a los años 70, Wonder Woman es una muy buena serie ¿Lo mejor? Obviamente Lynda Carter y la música funky característica.


En el mismo 1974 otro personaje vuelve a la pantalla y, paradójicamente, de la mano de los mismos que consiguieron prohibirlo por plagio. Fowlett comic desapareció en la época de crisis de los cincuenta, siendo DC quien compra los derechos de sus personajes, permitiendo nuevamente la publicación de las aventuras de Shazam, porque ahora el plagio les pertenecía. Así Filmation hace en el año ya citado una serie live action que nos muestra las aventuras Billy Batson a lo largo de Estados Unidos. Muy en la onda road movie de moda en la época.


En 1977 aparece en televisión “The Amazing Spiderman” que nos mostró al amigable vecino de Nueva York de carne hueso. Esta serie también era muy cercana al comic original, pero caía en ciertos problemas, como el de eliminar el sentido del humor que suele mostrar siempre Spiderman, siendo el personaje de la serie aburrido y plano. El programa, a pesar de los tres años que estuvo al aire, cuenta sólo 13 episodios y una película para tv.


Otro que llegó a la televisión y sufrió cambios fue a Hulk, que tuvo su serie “The Incredible Hulk” en 1978, siendo su protagonista Bill Bixby y en el papel del monstruo verde el físico culturista Lou Ferrigno (quien en la actualidad se dedica a perseguir inmigrantes indocumentados). En primer lugar, se cambia el nombre del personaje de Bruce Banner a David Banner porque a los productores el primero les sonó demasiado gay (¿?); cambiando también su profesión de científico nuclear a medico que investiga los efectos de la radiación gamma en el organismo humano, por lo cual se ve expuesto a una sobredosis. También se eliminan todos los detalles fantásticos del comic: no hay militares que lo persigan ni los personajes secundarios que le ayudan, sólo un periodista fisgón que le quiera dar caza porque sí. No obstante, para el público general, más dado a entender un drama que una serie de superhéroes, fue un éxito que duró hasta 1982 y tuvo tres películas a principio de los 90’s.

Pero la vuelta de los superhéroes a las grandes ligas sería gracias al primero de todos ellos.
"Superman" de 1978 es una excelente película porque se toma en serio el tema de los superhéroes sin complejos al respecto. La premisa es simple, mostrar el origen del Hombre de Acero y su primer enfrentamiento con su némesis, Lex Luthor, dejando cabos sueltos que se cerrarían en una segunda entrega. Dirigida por Richard Donner, contaba con las actuaciones de consagrados como Marlon Brando (Jor-El), Gene Hackman (Lex Luthor) y Glenn Ford (Jonathan Kent), pero lo más importante es la aparición de un hasta entonces desconocido Christopher Reeve, quien se trasformó en la quintaescencia de Superman, siendo su interpretación la vara con que han sido medidos todos después.


Es muy importante notar que en una época sin efectos digitales, con sólo trucos de pantalla verde y otros convencionales, las escenas en que Superman vuela se ven maravillosamente bien incluso el día de hoy. Tan sólo echen una mirada a la primera escena donde aparece Superman en todo su esplendor, salvando a Louis Lane y evitando que un helicóptero caiga sobre los transeúntes de Metropolis para entender a qué me refiero.



¿Será esta película de Superman el inicio de producciones de mayor calidad? ¿O acaso su éxito se desvanecerá en películas sosas y sin sentido? ¿Podrá alguien rescatar a este género que es mirado con suspicacia por los intelectuales de siempre?... veremos esto y mucho más en el próximo episodio, a esta misma hora y por el mismo canal.

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