jueves, mayo 14, 2015

Entre el Éxtasis y la Vergüenza: Superhéroes en la Pantalla (Parte 4)


Otra vez mi memoria me hace malas pasadas, aunque esta vez fueron tres cosas las que dejé fuera de mi recuento de los 90’s, algunas de las que no me hubiera acordado a no ser de mis amigos que amablemente me hicieron las acotaciones necesarias.

Primero: en 1990 se estrenó una serie live action con el velocista más famoso del comic; The Flash. Toma la historia del segundo personaje en llevar el manto escarlata, Barry Allen, un forense que sufre un accidente con un rayo y químicos que le da el poder de moverse a grandes velocidades. Era una serie bastante buena, influida en parte por las películas de Batman, en especial en la música. Por desgracia solo duró una temporada.


También hablé de Spawn como uno de los principales héroes de sello Image, pero hubo otro que llegó a las pantallas. The Maxx es un extraño superhéroe, que se trata de un vagabundo que queda atrapado en el reino onírico creado por una chica que sufre un trauma debido a que es víctima de una violación. The Maxx se transforma en el protector de la chica tanto en el mundo real como en su imaginaria Pangea. Este extraño pero extremadamente original superhéroe fue llevado a la pantalla en una encarnación animada para Mtv. Una muy buena serie de los noventa.


Por último, de las tantas editoriales nuevas que salieron a principios de los 90, Wildstorm también entró en el subgénero de los equipos de superhéroes. WildC.A.T.s es un equipo de superhéroes con inspirado en sus antecesores de las otras editoriales, como X-Men, Vengadores y, en menor medida, la Liga de la Justicia. En 1995 se realizó una serie animada que sólo duró una temporada, criticada por simplificar demasiado la historia de sus miembros para hacerla adecuada a todo público.


Antes de continuar con lo que apareció del año 2000 en adelante, debo hacer una precisión. Hasta ahora he tratado de analizar cada una de las producciones que se han hecho de superhéroes, por la sencilla razón que algunas son tan antiguas que quien lea estos artículos no las recuerda o nunca las vio. Los film y series que estoy a punto de exponer son muy reciente y es mucho más sencillo tener acceso a ellas por si no se les ha visto; por ello, en el caso de las trilogías, tetralogías, pentalogías o lo que sean, las veré en su conjunto, no deteniéndome a analizar película por película. Con esto claro, prosigamos.
Marvel, quien era el patito feo del cine y la televisión (algo muy injusto para el nivel de sus historias en el comic), logra por fin trazar una senda de calidad para sus film con X-Men en el 2000, lo cual fue el inicio de una trilogía (X-Men, X-Men 2 y X-Men: The Last Stand), una secuela (X-Men: Primera Generación), dos spin-off (X-Men Origenes: Wolverine y The Wolverine) y otra secuela (X-Men: Días del Futuro Pasado), además de un montón de proyectos en camino. Todas estas películas cuentan con un muy buen casting, preocupándose mucho que los actores elegidos sean lo más cercano a la imagen del personaje original, contando además de una dirección acertada. No obstante, el problema en ellas es que intentaron adaptar grandes historias del comic original a películas que a lo más duran 2 horas y media, quedando las historias recortadas significativamente o, en varios casos, cambiadas totalmente (¿Recuerdan la aparición de Fénix?). Otra crítica es acerca de la interminable aparición de personajes a los que se les da muy poca importancia, como si fueran sólo relleno, obviando que muchos son fundamentales para el comic original (como por ejemplo Nightcrawler). Lo último que se puede acotar es la incongruencia que existe entre las películas y que a veces es demasiado notoria, como el caso de la Reina Blanca que se ve adulta en los cincuenta y adolescente en los ochentas.


Por su lado, DC, que no estaba acostumbrada a quedar en el segundo lugar, no reaccionó de inmediato buscando contrarrestar el éxito de su rival en el cine (algunos dicen que aún lamiéndose las heridas por la última película de Batman). Sin embargo, no se quedaron pasmados. En 2001 apareció la serie juvenil “Smallville” que nos relata las aventuras de un joven Clark Kent desde la secundaria hasta que asume su papel como Superman. La verdad es que si lo vemos como un producto dirigido a un público específico (adolescentes), cumplió a cabalidad lo que prometía, no importando si ese televidente está o no familiarizado con los comic. No obstante lo anterior, sí hubo mucho para el deleite de los amantes del comic, pues hay diferentes cameos de personajes de DC (menos Batman ni Wonder Woman).


También el formato animado vino en ayuda de DC, que había cosechado éxitos con “Superman: La Serie Animada” y en especial con “Batman: La Serie Animada”. Ya en 1999 había aparecido “Batman del Futuro”, pero el 2001 el proyecto de series animadas creció con “Static Shock”, “Proyecto Zeta” y “Liga de la Justicia”, llegando en 2004 “Liga de la Justicia Ilimitada”.


Pero Marvel  volvería a anotar con otro de sus clásicos, esta vez en asociación con Sony Pictures. El director Sam Raimi, conocido por su serie de terror “Evil Dead” y “Darkman”, nos presenta una trilogía del héroe más carismático de la Casa de las Ideas: Spiderman. Las películas se estrenaron en 2002, 2004 y 2007 y abarcan la historia del Vecino Amigable desde que el joven Peter Parker es mordido por una araña radiactiva, hasta que debe enfrentar a unos de sus más grandes enemigos: Venom. Muy apegada al comic en un principio, con una ambientación limpia y colorida, lo cual en ese tiempo no era la tónica, la saga contó con actuaciones notables, como la de Willem Defoe como el Duende Verde, J. K. Simmons como J. Jonah Jameson y Alfred Molina como Dr. Octopus; pero falla en el protagonista, un Tobey Maguire que se pasa las tres películas con una sonrisa de imbécil o llorando, sólo viéndose bien cuando usa la máscara. Por otro lado, la última película fue la más baja de todas, con demasiados enemigos en pantalla, la historia del simbionte jíbarizada y el vergonzoso baile de Maguire.


El 2002 también continuó la saga del cazador de vampiros Blade. En “Blade 2” de Guillermo del Toro vemos como El Caminante Diurno se debe unir a los vampiros para exterminar una nueva clase de chupasangre que se alimentan de sus congéneres y de humanos, poniendo en peligro a ambas especies. En tanto, “Blade: Trinity” de David S. Goyer (guionista de las anteriores) muestra el enfrentamiento de Blade con Drácula, la posibilidad de exterminar a todos los vampiros y a personajes del comic original como Hanibal King (que acá no es vampiro). Se nota demasiado la diferencia de dirección en cada una de las películas, aunque la interpretación de Wesley Snipes no varía, lo cual ayuda. En 2006 se hizo una serie de televisión que tuvo una temporada y se fue al olvido sin pena ni gloria.


En 2003 Marvel sigue con las adaptaciones. Ahora toma al casi olvidado Daredevil y lo lleva a la gran pantalla con la dirección de Mark Stephen Johnson y la interpretación de Ben Affleck. La película intenta abordar el origen del personaje y la historia de todos los volúmenes escritos por Frank Miller, incluyendo personajes como Elektra, Bullseye y Kingpin. El problema es que el guión intenta abarcar demasiado y, como ya dije más arriba, intentar adaptar una historia que ocupó varios capítulos del comic a un film de un par de horas casi nunca da resultados. Muchos le echan la culpa a la actuación de Ben Affleck las malas críticas de la película, y los más dramáticos dicen que destruyó al personaje, pero la verdad es que la película en su conjunto es deficiente… y lo de destruir al personaje ¡Por favor! Si la mayoría ni conocía a Daredevil antes de esta película. El 2005 apareció el spin-off Elektra, tan mala como la película de donde derivó.


Otro de la misma Casa de las Ideas que sería adaptado al cine ese año es Hulk. Dirigida por el taiwanés Ang Lee y con Eric Bana en el papel de Bruce Banner (ahora sí podía llamarse así), nos muestra los orígenes del personaje, el accidente que lo expone a la radiación gamma, los traumas que tiene debido maltrato infantil por parte de su padre y la persecución de los militares a Hulk. No obstante, el montaje de las escenas, que intentaban homologar un comic, y el extraño final donde poco se entendía de lo que ocurría en la pantalla, le jugaron en contra. Hubo que esperar hasta el 2008 para una nueva versión, ahora bajo la dirección de Louis Leterrier y la actuación de Edward Norton como Bruce Banner. Con un montón de guiños a la serie de los setentas, un mejor diseño de Hulk, un montaje más clásico y la inclusión de Abominación como el villano, esta película fue del gusto del público en general, en especial porque es la primera en que vemos la aparición del protagonista de otra franquicia: Tonny Stark, mostrándonos las intensiones de Marvel a largo plazo.


Pero no todo es Marvel o DC. En 2004 Guillermo del Toro concreta un proyecto que tenía hace mucho: hacer una película del comic de Mike Mignola “Hellboy”. En la Segunda Guerra Mundial unos ocultitas nazis ayudados por Rasputín invocan a una criatura infernal, pero son detenidos por tropas americanas, quienes se quedan con un pequeño demonio niño con una mano hecha de piedra. En el presente, Hellboy trabaja para la Oficina de Búsqueda y Defensa de lo Paranormal, debiendo enfrentarse nuevamente con Rasputín. Luego, en 2008 el mismo director nos traería “Hellboy 2: El Ejercito Dorado”, en que vemos cómo el mundo de las hadas muere debido a la humanidad, por lo que un príncipe de la Buena Gente intenta despertar a un ancestral ejército mecánico para exterminar a los humanos. Ambas películas son excelentes y cuentan con el sello personal de Guillermo del Toro; además, las caracterizaciones de Ron Perlman como Hellboy y  de Doug Jones como Abe Sapiens son inmejorables. Por otro lado, a raíz de estas películas, Hellboy cuenta con dos largometrajes animados bastante interesantes.


Después de la desastrosa película de 1994, en 2005 Fox se atreve de nuevo a intentarlo con los Cuatro Fantásticos. Ahora la película presenta los efectos especiales necesarios para mostrar a este equipo de superhéroes, además de contar la historia de cómo adquieren sus poderes y de su primer enfrentamiento con el Dr. Doom. Luego, dos años después, vuelve el mismo elenco para entregarnos “Fantastic Four: The Rise of The Silver Surfer” que prometía a la gente que, además de mostrar al personaje que aparece en el título, veríamos a uno de los villanos más poderosos del universo Marvel: Galactus. No obstante, a pesar que la apariencia del Silver Surfer era idéntica a la del comic, Galactus era una especie de nube híper gigante y nada más. Las películas no tuvieron el éxito esperado y la franquicia se reinicia este año.


Luego de mucho tiempo de silencio, en 2005 DC vuelve con sus personajes a la pantalla grande. En las páginas de La Cosa del Pantano fue donde conocimos por primera vez al mago John Constantine, creado en la época en que Alan Moore estaba a cargo del comic. El personaje fue tan exitoso que tuvo su propia serie llamada “Hellblazer” que continúa hasta hoy y cuenta con una  adaptación al cine. Encarnado por el actor Keanu Revees, la película nos muestra la lucha de Constantine, un huraño y fumador exorcista, en contra de las fuerzas oscuras que intentan invadir el mundo. Si la película no se hubiera llamado “Constantine”, sería muy buena, pero esta tan alejada del comic que pareciera que no tuviera relación alguna con este. Para empezar, Constantine es inglés, rubio y usa una gabardina beis; no se trata de un emo-atormentado, sino de un mago sinvergüenza con un ácido  sentido del humor y maña para siempre salirse con la suya. Me dio mucha risa cuando leí en facebook que muchos se quejaban de que el Constantine de la serie del año pasado (cancelada lamentablemente) no se parecía a Keanu Reeves, siendo que era infinitamente más cercano al original. Es lo que pasa cuando se habla sin saber nada de nada.


Otro personaje de Alan Moore que llegó a las pantallas es V, de la novela gráfica “V de Vendetta”. Aparecida durante los 80’s en Inglaterra, siendo comprados luego los derechos por DC para publicarla en Estados Unidos, “V de Vendetta” nos muestra una Gran Bretaña distópica gobernada por un partido fascista que controla cada uno de los aspectos de la sociedad, exterminando a todos los que sean diferentes a sus conceptos de pureza o normalidad. En este escenario se ve trabajar a V, un anarquista que cubre su rostro con una máscara de Guy Fawkes y cuyos actos terroristas ponen en jaque al régimen. La película del 2005 tiene todos estos ingredientes, pero a medida que avanza, abandona la historia original para decantarse por una espectacularidad más pueril al final. La novela es mil veces mejor.


Siguiendo en 2005, luego de 8 años de ausencia, se revive a Batman en la gran pantalla con la película “Batman: Begins”, la primera de una trilogía que cuenta con “The Dark Knight” (2008) y “The Dark Knight Rise” (2012), todas a cargo del director Christopher Nolan y con Christian Bele en el papel de Batman. A diferencia de la versión de Burton, acá se busca darle un realismo total a la historia del Caballero Oscuro, eliminando cualquier detalle que parezca excesivamente fantástico. Sin embargo, por lo que más será recordada la saga es por la encarnación de Joker hecha por el actor Heath Ledger, la cual le valió un Oscar póstumo. Además, la ambientación de estas películas determinó el perfil que tomará el universo cinematográfico de DC para marcar diferencias con su competencia.


Pero el realismo en sus películas seria adoptado por DC después del final de la saga de Batman, por lo que no debería extrañarnos lo que ocurrió al año siguiente. En 2006 se buscó también reiniciar la franquicia de Superman, encargando esto al director Bryan Singer, quien ya había tenido éxito en la competencia con los X-Men. No obstante, en vez de buscar una nueva fórmula, Singer quiso continuar con la de las películas de los 80’s, a pesar de que habían cosas que ya estaban desactualizadas, como el Clark Kent ridículamente tímido y torpe que fue reemplazado por un sujeto común y corriente en series como “Lois y Clark: Las Nuevas Aventuras de Superman”; así también Lex Luthor ya no era un genio criminal loco, sino un calculador y astuto hombre de negocios; pero Singer introduce todos los detalles pasados de moda y hace a su película incomprensible para el público actual. “Superman Return” tuvo una tibia acogida por parte del público, lo que la transformó en un intento fallido.


Como se ha visto, y contrario a lo que sostienen fanáticos sin ningún argumento imparcial, no todo lo que hizo Marvel en los últimos años es bueno. Una muestra de esto son las dos películas de Ghost Rider. Johnny Blaze es un motociclista de acrobacias al estilo Evel Knievel (si no sabes de quién hablo, googléalo ¡Ahora!) quien, para salvar la vida de su padre, le vende su alma al demonio Mefisto, transformándose en el Motorista Fantasma. Se hicieron dos películas: “Ghost Rider” en 2007 y “Ghost Rider: Spirit of Vengeance” de 2012, las dos con Nicolas Cage en el protagónico. Ambas son malísimas y les ruego no verlas para mantener su cordura intacta. No diré más al respecto.


Pero en cuanto a la animación, DC ha ganado por paliza la guerra contra Marvel. Luego de las series nacidas de “Batman: La Serie Animada”, Warner (dueña de DC) se fue renovando constantemente. Ya van tres series de Batman: “The Batman” (2004), “Batman: The Brave and Bold” (2008) y “Bewere the Batman” (2013); además de “Teen Titans” (2003) y “Young Justice” (2010). No obstante, donde más se han lucido es en las películas animadas, las cuales empezaron a aparecer regularmente desde 2007 con “Superman: Doomsday”. Estás películas ya suman 24 y han traído a la pantalla clásicos del comic de manera muy satisfactoria. De todas, recomiendo “Justice League: New Frontier” (2008), “Superman/Batman: Public Enemies” (2009), “Justice League: Crisis on Two Earths” (2010), “Batman: Year One” (2011), “Superman vs. The Elite” (2012), “Batman: The Dark Knight Returns” partes 1 y 2 (2012 y 2013 respectivamente) y “Justice League: The Flashpoint Paradox” (2013).


Por su lado, las películas animadas de Marvel son inferiores tanto en historia como en animación con respecto a las de DC, no pudiendo rescatar realmente ninguna. Sí se pueden mencionar las versiones anime, que si bien tienen la depurada animación de los japoneses, pierden el espíritu de los personajes. En cuanto a las series, dos fueron muy buenas y son “The Avengers: Earth’s Mightiest Heroes” y “The Spectacular Spiderman”, las cuales fueron canceladas por Disney para realizar productos más infantiles como “Ultimate Spiderman”, “Marvel Disk Wars: The Avangers” (una mezcla entre Digimón y Vengadores) y las apariciones de sus superhéroes en “Phineas y Ferb”.



Volviendo al cine, el germen del universo cinematográfico de Marvel fue el film de 2008, “Iron Man”, que, para variar, fue el primero de una trilogía (2010 y 2013 las continuaciones). Con Robert Downey Jr. en el papel de Tony Stark, las dos primeras películas se amoldan bastante bien al comic, solo eliminando los problemas con el alcohol de Stark y haciéndole menos manipulador. No obstante, la tercera parte fue un insulto a los fanáticos, que esperaban ilusionados la aparición del Mandarín, el némesis de Iron Man, pero lo transformaron en un actor que pretendía ser un súper villano (Si es un spoiler para ti, agradéceme que te salvara de ver una película hasta el final).



Pero en 2009 se estrenó una película basada en, a mi gusto, la mejor novela gráfica escrita acerca de superhéroes. Aparecida en 1986, “Watchmen” de Alan Moore se plantea cómo sería nuestro mundo si en realidad hubieran existido los superhéroes. Inteligente, dramática y sin ningún complejo, “Watchmen” es al mismo tiempo una oda y crítica a la idea fundamental del superhéroe: que alguien pueda auto arrogarse el deber de cuidar a la humanidad sin que nadie le haya elegido. La película fue dirigida por Zack Snyder y adapta muy bien la novela original, solo haciendo unos pequeños cambios que,  la verdad, no van en detrimento de la historia, sino que la actualizan para ser entendida por el público de hoy. Lo digo de nuevo; para mí, la mejor historia de superhéroes y la mejor película que se ha hecho.



Todavía me quedan muchas cosas de las cuales hablar,  pues a medida que nos acercamos a 2015 son más las películas y series las que se hacen en base a comic de superhéroes. Por ello, voy a dejar esto hasta acá y comienzo a preparar la quinta parte de esta revisión.

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