lunes, julio 20, 2015

Stephen King y su Show de Monstruos


En cuanto al terror en la literatura, podemos reconocer a tres grandes escritores que han marcado la manera en que entendemos el género, y más que nada, la forma en que sentimos miedo. Primero tenemos a Poe con sus historias macabras, las cuales fueron un paso más allá de lo que planteaba la literatura gótica de su época, dando un trasfondo psicológico a sus personajes. Luego, unos 70 años después, aparece Lovecraft, quien crea una mitología hórrida que ha sido retomada y emulada por diferentes autores desde entonces. Y al final tenemos a Stephen King, quien se alimenta de los dos anteriores y nos entrega algo nuevo y fresco, algo que sobrepasa los límites del género y se ha vuelto masivo.

La historia de King puede considerarse en muchos aspectos inspiradora, pues tuvo éxito en contra de todas las posibilidades. Stephen King fue el segundo hijo de la familia formada por Donald King y su madre Nellie Ruth Pillsbury. Como a la madre le habían diagnosticado que nunca tendría hijos, el hermano mayor de Stephen, David, es adoptado. Pero fuera de cualquier pronóstico Nellie queda embarazada de Stephen, quien nació el 21 de septiembre de 1947.


La adversidad siempre estuvo presente en la vida de King, empezando por el abandono de su padre cuando este tenía dos años. Esto llevó a la madre con sus dos hijos a ir de un lugar a otro, viviendo en casa de familiares y trabajando en empleos mal pagados para poder cubrir sus necesidades básicas. Por su lado, Stephen y su hermano se hacen muy unidos, cuidándose mutuamente y principalmente leyendo todo lo que encuentran, afición que es promovida por la madre.
Stephen fue un muy buen estudiante, mostrando desde temprano facilidad para la escritura y la lectura, aunque lo que más llamaba su atención es el terror y la ciencia ficción, en especial la de los comic y películas de serie B, las que puede ir a ver sólo de vez en cuando, pues sus escasos recursos económicos no le permiten darse muchos lujos.


Una de los aspectos de su personalidad que más han contribuido al éxito de King es su perseverancia. Comenzó a escribir a muy temprana edad, primero vendiendo sus cuentos a sus compañeros de escuela, pero luego comenzó a enviar relatos a revistas, recibiendo una y otra vez cartas de rechazo, las cuales sólo lo movían a seguir mejorando e intentarlo de nuevo. Esto lo hace en contraposición a su padre, quien también tuvo intereses literarios pero que los dejó frente a los primeros escoyos en su camino.


Ya en la universidad de Maine, en la cual se licenció en literatura, fue un activo detractor de la guerra de Vietnam, escribiendo una columna en el diario de la universidad  titulada “El Camión de Basura de King”. Ahí también conoció a su compañera de toda la vida, Tabitha Spruce, con quien contrajo matrimonio y tuvo 3 hijos. No obstante, sus penurias económicas se mantuvieron siempre, ya que su madre apenas podía ayudarle durante su estancia en la universidad y por lo que tuvo que tomar empleos de medio tiempo para redondear su escuálido presupuesto. Esto continuó cuando se graduó y comenzó a trabajar en una escuela secundaria enseñando inglés, viviendo en un remolque con su mujer y sus pequeños, trabajando medio tiempo en una lavandería  y comenzando una relación conflictiva con el alcohol.


Pero nunca dejó su pasión, escribiendo numerosas novelas en ese momento de estrechez y desesperación. Pero una de ellas, la cual en un principio desechó por pensar que no sabía demasiado de chicas adolecentes para continuarla, resultó ser su primer éxito. Fue Tabitha quien recuperó el primer manuscrito de “Carrie” y le dijo a King que lo enviara a la editorial Doubleday. Con el tiempo se olvidó de esta novela, pero al final decidieron publicarla y le pagaron 2.500 dólares de adelanto, lo cual era más o menos su sueldo anual como profesor. No obstante, cuando se vendieron los derechos para tapa dura, recibió 200.000 dólares, lo cual le demostró que su talento podría permitirle vivir de la escritura.


Durante los siguientes años, Stephen King fue sacando un éxito tras otro, los cuales fueron prontamente llevados a la pantalla del cine o de la televisión, lo que hizo de él un autor millonario, capaz de darse todos los lujos que pudo. No obstante, uno de sus grandes dolores es que su madre, quien siempre lo apoyó e inspiró, no disfrutó de su éxito, muriendo al poco tiempo de la publicación de “Carrie”.
En los años ochentas, King siguió siendo un autor prolífico, pero sus problemas con las adicciones, tanto al alcohol como otras drogas, se fueron agudizando. Gracias a la intervención de familiares y amigos, el escritor logró superar sus adicciones y emprender su trabajo con nuevos bríos durante la década de los 90’s. No obstante, al despuntar el nuevo milenio, otra tragedia casi pone fin a su carrera, pues en 1999 fue atropellado y herido de gravedad.
Sin embargo, Stephen King ante todo es un luchador y ha salido adelante siempre, por lo que hoy a sus 67 años continúa escribiendo y ampliando su universo literario.


En primer lugar, de los tres grandes del terror literario, Stephen King es el más accesible por ser contemporáneo, siendo su manera de contar historias más adecuada al entendimiento de lectores modernos. No obstante, esto no quiere decir que la calidad de su prosa sea menor a la de Poe o Lovecraft; en efecto, hacer una comparación entre estos tres escritores es del todo improcedente, ya que responden a épocas diferentes y distintas sensibilidades.


Hay elementos que son muy característicos de la obra de King, uno de ellos es que todo existe en una metatrama o multiverso. Esto quiere decir que hechos o personajes de un libro son mencionados en otros, creando cameos que a veces solo son guiños al lector asiduo, mientras que en otros casos es necesario para entender la historia de lo que se está contando. También, como lo hizo Lovecraft en su momento, King crea lugares imaginarios como escenarios para sus historias, aunque todos basados en locaciones reales. El hotel Overlook, los pueblos de Jerusalem’s Lot, Derry y muchos otros lugares corresponden a una geografía ficticia que tiene como centro Maine, el hogar de toda la vida del escritor.


Pero la característica de la literatura de King que hace aesta tan popular es su capacidad de crear personajes profundamente humanos, incluso en el caso de que no lo sean. En las novelas de King no existen los personajes planos que sólo están de relleno, sino que cada uno es un ser complejo que aporta algo a la historia en general. Algunos han llegado a comparar a King con Dickens debido a su gran manejo de la psicología de sus personajes.
Otro detalle importante es notar que, a pesar de especializarse en terror, King es un escritor más universal, pues ha demostrado que contando otro tipo de historias sigue siendo buen relator. Esa es la gran ventaja de Stephen King; saber contar bien una historia y darle el tono a lo que nos relata para que te sobrecoja. Ver como una mujer es maltratada por su pareja abusiva y que esto la termine excitando es chocante gracias al tono en que lo cuenta King en uno de los pasajes de la afamada “It”, lo cual nos demuestra su capacidad de crear reacciones en el lector.


Como siempre, les invito a leer toda la obra de este gran escritor, aunque seguramente les tomaría varios años, pues es bastante prolífica y con algunas novelas de gran extensión. No obstante, la pregunta recurrente es ¿Por dónde empezar? Puedes encontrar varios videos en youtube que te dirán distintas respuestas a estas preguntas, todas validas por las razones que exponen. No obstante, sin ser yo un experto, te propongo que partas en el orden cronológico en que han aparecido las novelas, partiendo por “Carrie”, porque es lo que me suena más lógico a mí.


Además, hay que mencionar la obra de Richard Bachman, que es sólo un pseudónimo de King para sacar novelas que sus editores no querían en ese momento. Una de ellas es “Rabia”, que ha causado mucha polémica y problemas, pues trata sobre un chico que va la escuela con un arma y toma de rehenes a sus maestros y compañeros. En un país donde muchos alumnos han hecho lo mismo y con varias muertes como resultado, esta novela ha causado bastante escozor.


Ahora, King debe ser uno de los escritores que ha sido más adaptado al cine  y a la televisión, por lo que si revisara cada una de estas adaptaciones esta reseña se volvería kilométrica y tediosa, por ello sólo nombraré a las adaptaciones más importantes. Sí debo advertir algo; las adaptaciones de las obras de King en su mayoría no reflejan fehacientemente el espíritu de sus novelas, algunas veces porque el director se toma demasiadas libertades, y otras porque la censura no ha permitido que las partes más escabrosas de sus obras lleguen a la pantalla; por esto, les sugiero a los presunto lectores que nunca se queden con la versión de la pantalla y recurran al libro.
En lo que es cine, primero tenemos a “Carrie” del director Brian De Palma, estrenada en 1976. Es una versión muy fiel al libro y con buenas actuaciones. Hay otra adaptación de 2013, con mejores efecto, pero la verdad es que no aporta nada más a lo que ya había recreado De Palma.


Del genial director Stanley Kubrick, “El Resplandor” (1980) es algo polémica entre los fanáticos de King. Kubrick tomó la novela y solo la siguió en términos generales, cambiando su espíritu y final. No es para nada una mala película – de hecho, puede considerarse una de las mejores del director – pero  puede llegar a considerarse como una historia diferente a la del libro. Además, King no quedó contento con esta película.


“Creepshow” de George Romero (amigo de King) es una colección de cinco cuentos llevados a la pantalla. Es una muy buena película, pues para ella los dos genios del terror muestran complicidad en su ejecución. Como dato freak, una de las historias es protagonizada por King en el papel de un granjero que se ve afectado por la caída de un meteorito en sus tierras.


“La Zona Muerta” de 1983, con la dirección de David Cronenberg y la actuación de Christopher Walken es otro caso en que uno de los mejores directores del cine de terror toma una historia de King. La actuación de Walken es de las mejores dando vida a un profesor que queda en coma por 5 años despierta con extraños poderes para ver el futuro.


A King le gustan mucho los autos, aunque esto no ha evitado que los use como villanos. “Christine” es una muestra de ello, llevada a la gran pantalla por John Carpenter y en la que un Plymouth  Fury se vuelve un vehículo asesino.


“Cuenta Conmigo” está basada en el cuento “El Cuerpo”, y no es de terror, sino una historia sobre chicos y la amistad, la cual está basada en las andanzas del escritor cuando niño. Una muestra de lo que puede hacer King fuera del terror.


Volviendo a su género favorito, tenemos “Misery” de 1990; quizá una de las historias más personales de King. En ella vemos el calvario de un escritor que sufre un accidente de coche y, herido, es secuestrado por una fanática loca. Esta película le significó un oscar a Kathy Bates.


Otra en un tono diferente es “The Shawshank Redemption”, que nos muestra la gris y sórdida vida en una cárcel en los cincuentas y cómo los sueños de libertad de alguien no pueden ser destruidos.


También ambientada en una prisión es “La Milla Verde” o “Milagros Inesperados” de 1999, en que vemos la relación entre los guardias y los presos que esperan en el “corredor de la muerte” a ser sentados en la silla eléctrica y como uno de ellos, un enorme hombre de color llamado John Coffey, es más de lo que aparenta.


La adaptación cinematográfica que más le gusta a King es “The Mist”, de 2007. Los pobladores de un pueblito de Maine quedan encerrados en un supermercado debido a que afuera una extraña niebla oculta criaturas siniestras.


En televisión también hay múltiples versiones de los textos de King, incluso de algunos que ya aparecieron en el cine como “El Resplandor” de 1997, que sí está acorde con el libro, “Carrie” de  2002 o la serie basada en “La Zona Muerta”. No obstante, las más importantes son:
“Salem’s Lot”, también llamada “La Noche del Vampiro” o “La Hora del Vampiro” en los países de habla hispana. Dirigida por Tobe Hooper, es una actualización del antiguo tema del vampiro, traído a un pequeño pueblo de Maine. Hay una versión de 2004, la cual también es muy recomendable.


De 1990 es la más conocida. “It” toma uno de los libros más famosos de King, en el cual nos relata la historia de unos niños que son mortificados por una entidad demoniaca que usa la forma de un payaso.


En 1994 aparece “Apocalipsis”, basada en “The Stand” o “La Danza de la Muerte”, donde una supergripe mata a casi toda la población de la tierra y los pocos sobrevivientes son llamados por una fuerza de la luz y otra de la oscuridad para enfrentarse en la batalla final.


Además, hay adaptaciones al comic de “La Torre Oscura” y “The Stand”, un musical de “Carrie” y varias obras derivadas del universo de King; algunas de dudosa calidad, como “Regreso a Salem´s Lot”. Solo te puedo decir que vale la pena leer los comic.

A pesar del abandono paterno, de la falta de dinero, de los primeros intentos fallidos, de las adicciones, las malas críticas y una infinidad de contratiempos, Stephen King pudo transformarse en un escritor de éxito. Se lo ha acusado de ser sólo un escritor comercial de Best Sellers, como si ser popular fuera un pecado y ganarse la vida con sus libros demostrara que no era nada más que un comerciante. Muchos hipócritas y chovinistas han condenado a King por su popularidad, pero la gente lo sigue leyendo y ve en sus páginas una puerta a un universo fantástico y aterrador, donde están reflejados nuestros miedos, anhelos y esperanzas.

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