jueves, agosto 20, 2015

De 1 a 10 ¿Qué tan Estúpido es?: Exorcismos


Hoy es el día de las estupideces, aunque ayer me preguntaba acerca de qué tema podría tratar . No obstante, este se presentó sólo ante mí cuando presté atención a una noticia que apareció en todos los medios, pero que en un principio no tomé en consideración.
La noticia de la que les hablo tiene varias facetas que se revelan según se le mire. El domingo recién pasado en la madrugada, en las calles de Nueva York, hubo un crimen terrible que afectó a la nieta política del actor Morgan Freeman, la cual fue asesinada por su novio con 16 puñaladas, en lo que los testigos describen como un cruento ritual de exorcismo. Investigando con mayor cuidado nos damos cuenta de que el presunto asesino tenía problemas de adicción y estaba sufriendo un cuadro psicótico que lo llevó al horror que protagonizó.

Esta noticia sólo trajo el tema a mi mente, pues algunos han comenzado a atribuir peligrosidad al exorcismo debido a este caso, siendo que en verdad esto tiene que ver con los desvaríos de un drogadicto con delirium tremens. No obstante, el ritual para expulsar a un espíritu maligno del cuerpo de una persona dista mucho de ser algo inocuo, habiendo en la actualidad un montón de casos que demuestran este punto.


Pero partamos definiendo las cosas. El exorcismo es una antigua fórmula mágica que existe en varias religiones y que consiste en la invocación de un poder divino para expulsar a los espíritus impuros que atormentan al poseso. Se tienen registros de rituales de exorcismo de los antiguos mesopotámicos, los cuales pasaron sus creencias a los hebreos, quienes a su vez las legaron a los actuales cristianos, en especial a los católicos. De hecho, en los evangelios del Nuevo Testamento hay varios relatos de demonios expulsados por Jesús; en especial unos que fueron a parar a una piara de cerdos, lo cual no tiene ningún sentido, pero como aparece en la Biblia, la gente lo cree.


Ahora, la posesión demoniaca es el nombre que se le daba a un montón de problemas mentales para los que no había explicación, contándose entre ellas cosas como la epilepsia, trastornos disociativos u otros similares. Era una época en que la mayoría de los males eran atribuidos a entidades demoniacas, así que bajo esa lógica, era totalmente plausible realizar estos rituales.
Hay casos famosos de exorcismos y cuyos registros quedaron para nuestro estudio. En la Edad Media se realizaban en las iglesias o en las plazas públicas, a la vista de todos los parroquianos, quienes lo veían como una especie de show extraño, aterrándose por las blasfemias proferidas por el endemoniado o riendo ante las barbaridades que les decía a los curas que intentaban expulsarlo. Un ejemplo de esto es el caso del “Milagro de Laon”, ocurrido a 1566, donde una chica llamada Nicole Aubrey es poseída por Belcebú y se realiza un exorcismo de casi tres meses en la catedral de Laon. La chica fue exorcizada atiborrándola de hostias consagradas, incluyendo un tratamiento más ardiente, ya que a los pocos meses dio a luz a un hijo, el cual fue engendrado durante el proceso de exorcismo. La verdad es que todo eso fue montado para demostrar el poder de Santa Forma ante el mal, siendo en verdad el Cuerpo de Cristo, en contraposición a la creencia de los protestantes hugonotes, que pensaban que la hostia era sólo un símbolo y nada más.


Luego tenemos el caso de las monjas de Loudun, ocurrido en 1632. Se trata de la posesión múltiple más grande de la que se tienen registros, pues afectó a 17 monjas ursulinas del convento de la ciudad. Todas ellas, además de hacer ofrecimientos sexuales a sus exorcistas, acusaron al párroco de la ciudad, Urbain Grandier, de haberlas embrujado, posibilitando la posesión. La verdad detrás de todo esto estaba en que Grandier era un libertino que se hizo amante de varias mujeres importantes del pueblo, atrayéndo el odio de personajes influyentes. También fue contrario a la decisión del famoso cardenal Richelieu de demoler todas las fortificaciones de las ciudades francesas, lo que le granjeó la animadversión del influyente primer ministro de Luis XIII. Urbain Grandier fue quemado vivo en la hoguera en 1634, mientras que las ursulinas duraron poseídas hasta 1637.


Como se ve, desde hace mucho tiempo que se vienen cociendo habas, pues sólo se necesita analizar con mayor detención todo lo que rodea estas supuestas posesiones para descubrir una intención totalmente mundana tras de ellas.
Mucho más moderno y famoso es el caso de Robbie Mannheim, un chico de trece años que sufrió una posesión en 1949. El caso fue documentado por los jesuitas que llevaron a cabo el exorcismo y hablaron de palabras escritas en la piel con arañazos, cosas que volaban por los aires por sí solas, olores nauseabundos y una voz gutural y profunda que decía blasfemias a través de la boca del chico. El problema es que no hay ningún análisis científico que contraste con las apreciaciones de los curas, quienes obviamente nunca dudaron de que lo estaban haciendo era lo correcto. No obstante, muchos psiquiatras que han estudiado el caso dicen que hay pruebas suficientes para suponer que existe un problema mental. La actividad paranormal que existe en los registros no puede ser demostrada, pues sólo fue vista por los curas… y todos sabemos cómo son los curas a la hora de escribir acerca de estas cosas.


Al final, el demonio les dijo a los exorcistas que sólo dejaría el cuerpo del niño si es que este decía una palabra que estaba seguro que no conocía. No obstante, al lunes siguiente de la semana Santa del año en que todo ocurrió, los exorcistas robaron por la ayuda de San Miguel Arcángel, quien, según los que presenciaron los hechos, habló por la boca del chico que siendo la palabra "Dominus", que en latín significa Señor. Ahora bien, me esperaría que la famosa palabra fuera algo más complicado, en alguna lengua a la que el chico en realidad no tuviera acceso, pero la verdad es que decir señor en latín no es nada extraordinario.


La información de este caso llegó años después a manos de joven estudiante de la Universidad de Georgetown llamado William Peter Blatty, quien en 1973 escribió una novela basada en ese material y que fue llevada al cine en el 78; tanto el libro como la película se llaman “El Exorcista”. El film, un verdadero clásico del terror, generó una verdadera psicosis en el público, apareciendo un montón de supuestos casos de posesión que solicitaban la atención de un exorcista.


Pero el caso que más nos muestra lo peligrosos de estas prácticas chamánicas es el de Anneliese Michel. Ocurrió en los años 70’s, en Alemania, donde le diagnosticaron epilepsia, dando comienzo a todo. La chica empezó a tener alucinaciones terrorificas y aversiones a símbolos sagrados, lo cual convenció a sus padres (religiosos a ultranza) de que su hija estaba poseída. Como la medicina no conseguía controlar los ataques de ella, recurrieron a varios curas, pero sólo un supuesto experto, Ernst Alt, tomó el caso. Las sesiones de exorcismo empeoraron la condición de la chica, que dijo estar poseída por Lucifer, Caín, Judas Iscariote, Nerón y Hitler… lo cual no tiene ningún sentido. Independiente de lo anterior, Anneliese fue empeorando hasta que murió debido a un severo cuadro de inanición y deshidratación; lo rezos de sus padres y los sacerdotes que intentaban sacarle el demonio del cuerpo no sirvieron de nada.


Los padres y los curas fueron llevados a juicio acusados de homicidio por negligencia, condenados a penas a seis meses de cárcel, los cuales fueron cambiados por una fianza y libertad vigilada. Luego, con desfachatez, algunos sostienen que Anneliese es una santa que debe llegar a los altares.


La historia de Anneliese fue la inspiración para la película “El Exorcismo de Emily Rose”, la cual parte de la premisa de que la chica en verdad estaba poseída, lo que es una conclusión antojadiza.


La verdad es que el exorcismo es una práctica primitiva que hoy se sigue realizando, lo cual es sorprendente en una época en que sabemos acerca de enfermedades mentales, tenemos acceso a todo tipo de información en internet y la ciencia nos ha dado luz acerca de hechos que hasta hace sólo unos años eran misteriosos. Incluso, si leemos los manuales actualizados que ha publicado la iglesia acerca del tema, nos debe saltar a la vista de que son una tontería. Debería descartarse primero cualquier explicación médica, cosa que no siempre ocurre, como en el caso de Anneliese, donde los médicos dieron su veredicto, pero lo padres y los curas prefirieron la solución mágica. También se dice que los supuestamente posesos hablan en idiomas, en especial lenguas muertas como el latín, el arameo y el hebreo; lo cual me lleva a preguntarme ¿Están de verdad capacitados los sacerdotes que ven estos casos para discernir entre palabras en una lengua muerte y galimatías? La verdad es que, debido a las reformar del Concilio Vaticano II, hoy no es obligatorio para los sacerdotes hablar latín, mucho menos lenguas más antiguas como el arameo, que no se han escuchado en el mundo desde hace centurias. Además, cuando se quiere creer no hay nada  que lo evite. Como ejemplo tenemos el caso de los movimientos carismáticos, más relacionados con las iglesias protestantes pero con pequeña presencia en el catolicismo. En sus cultos es común ver gente que cae al suelo en éxtasis y diciendo palabras inentendibles, lo que es asociado a que está hablando lengua angelical… conclusión que no puede ser más ridícula.

Acfuriqew temfet tajula bla bla

También se nos ha dicho que una de las señales de la presencia de un demonio es un olor nauseabundo que emana del poseso; pero si se piensa esto un poco, es obvio que el origen no tiene nada de sobrenatural. ¿Cómo pretenden que no huela mal una persona que se ha cagado, meado y vomitado encima? También se habla de descensos en la temperatura, cosa que nadie ha podido ratificar con instrumentos, sólo por los testimonios de testigos asustados.


Por otro lado, todos esos extraordinarios y aterradores fenómenos que vemos en las películas, en la realidad sólo son vistos por los creyentes comprometidos. Es cosa de prender una cámara y gravar un ritual de exorcismo para que todo lo sobrenatural desaparezca y quede una persona histérica gritándole insultos a un cura que reza y ordena al demonio que deje ese cuerpo. Nunca he visto cosas que vuelen, posesos dando vuelta la cabeza completamente, contorsiones corporales imposibles o gente gateando por las paredes y los techos. Si no me creen, escriban la palabra “exorcismos reales” en Youtube y véanlo ustedes mismo.


Si bien existen varias ceremonias religiosas que a los no creyentes nos pueden parecer ridículas, el exorcismo pasa a un plano superior, porque es peligrosa. En primer lugar, le da una connotación sobrenatural a lo que es una enfermedad mental que puede ser tratada. Ahora, a diferencia de la religión, la medicina no es mágica, y muchas veces los problemas son tan graves que no hay una cura definitiva; pero por último los tratamientos buscan mitigar las molestias del mal. El exorcismo empeora los problemas mentales de los pacientes y puede llevar a finales fatales.

Lo que es un excelente argumento para una historia de terror (siempre que se deje de lado a esas chicas con camisón sucio y ojos satánicos que se han vuelto un cliché) es una idea estúpida y peligrosa en la realidad. Un ritual propio de chamanes y embusteros que, a estas alturas de nuestra historia, debería haber desaparecido hace mucho tiempo.

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