viernes, agosto 21, 2015

Rol: CthulhuTech


Ayer fue el 125° aniversario del nacimiento del maestro H. P. Lovecraft, por lo que pensé que era pertinente en mi revisión de juegos de rol del día viernes reseñar alguno de los muchos inspirados en su obra. Me iba a decantar por los clásicos, siendo el principal de estos “La Llamada de Cthulhu”, pero entre mis cosas encontré algo más raro y llamativo. Les invito a conocer “Cthulhu Tech”.

Publicado por la editorial Eage, el juego plantea una vuelta de tuerca a los mitos creados por Lovecraft que, la verdad, a pocos se les hubiera ocurrido ¿Qué pasaría si los elementos del terror cósmico se mezclan con animés de mechas? Pues eso es “CthulhuTech”, el resultado de esa idea alocada.


La historia de “CthulhuTech” comienza con una estudiante de la Universidad de Miskatonic, en la ciudad de Arkham. El nombre de la chica es Teresa Ashcroft, quien haciendo estudios para su doctorado encuentra en la parte de textos prohibidos de la colección de la Universidad un antiguo manuscrito llamado: “Los Misterios del Interior”. Basándose en los principios de la geometría no euclidiana que se presentan en esos antiguos pergaminos, hace una amalgama con la ciencia moderna, creando una rama totalmente nueva llamada arcanotecnología. Como suele ocurrir en estos casos, los estudios de Teresa socavaron su razón, pero quienes tomaron la posta crearon una verdadera revolución tecnológica y cultural.


La arcanotecnología permitió el desarrollo del motor dimensional, que es una fuente de energía limpia e infinita, la cual eliminó nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Luego le siguió el modulo autocontenido, que permitía dar impulso antigravitacional a nuestros vehículos, permitiéndonos por fin emprender la colonización del sistema solar y de los fondos marinos.
Con un gobierno unificado, el planeta Tierra parecía estar ad portas de un futuro prometedor, con colonias en la Luna, Marte y algunos satélites de Júpiter y Saturno; pero pronto un enemigo caería sobre nosotros sin darnos ninguna posibilidad a reaccionar. Se trata del Imperio de Nazzadi, una supuesta raza guerrera que ha conquistado varios planetas en la galaxia, quienes invaden nuestras colonias y atacan a la misma Tierra. No obstante, como era lógico, también habíamos buscado aplicaciones militares para la nueva tecnología, por lo que contábamos con una armada de robot gigante conocidas como mechas.


Esa fue la Primera Guerra Arcanotech, que no sólo enfrentó a humanos y nazzadi, sino que de las profundidades del mar surgió para atacar la tierra firma una antigua raza de batracios humanoides que durante generaciones se habían cruzado con poblaciones costeras. Estos son conocidos como la Orden de Dagón o Profundos, adoradores de Cthulhu.


Y el interior de la humanidad también estaba corroído por cultos a dioses antiguos y malignos. Conocidos como los Hijos del Caos, hablamos de un culto que busca traer a sus despiadados dioses a nuestro mundo, invocando a miríadas de monstruos y a un avatar de un dios terrible conocido como El Innombrable a una meseta del Tíbet, la cual ha servido como base para arrasar toda Asia.


En medio de esta guerra desesperada, algo bueno ocurre, pues una gran parte de los nazzadi se rebelan contra los seres que están tras la invasión y se descubre la verdad. Los nazzadi no vienen de fuera del Sistema Solar, sino que fueron creados en Plutón por una raza de criaturas medio insectos medio crustáceos llamados migou, quienes tomaron ADN de humanos abducidos y crearon a los nazzadi, sabiendo acerca de sus verdaderos orígenes sólo los generales de la fuerza invasora. Al final, los nazzadi se dieron cuenta que tenían más cosas en común con los humanos que con sus amos en las sombras, por lo que acordaron un alto al fuego y fueron recibidos como miembros de nuestra sociedad.


Ahora el principal enemigo fue obligado a salir a la luz, contando la humanidad con nuevos aliados en la batalla, aunque nunca ha estado tan contra las cuerdas. No obstante, nuevas tecnologías arcanas han sido desarrolladas, como los Engels, que son mechas biológicos unidos de forma simbiótica con sus pilotos. O también los tager, siendo humanos que se exponen a un ritual especial en el que se fusionan a un ser de otra dimensión, lo que les da el poder de transformarse en aterradores monstruos.
Esto, a grandes rasgos, es la historia que nos plantea el juego, en la cual pueden verse patentemente las influencias que posee. Aunque luego volveré sobre eso.


La creación de personaje nos recuerda mucho a AD&D, quizá siendo sospechosamente parecido. El jugador debe elegir una raza para su personaje, contando para ello con humanos o nazzadi (humanoides semejantes en todo a un humano, pero con piel negra azabache y ojos que le permiten ver en la oscuridad), aunque en un companion nos da la posibilidad de elegir mestizos. También se debe elegir una profesión, atributos que muestran nuestros rasgos básicos, habilidades, méritos y defectos.


Como dije, todo lo anterior es muy en el tono de AD&D, pero las cosas cambian a la hora de jugar, pues este sistema usa dados de diez caras. Cuando desea hacer una prueba, el personaje tiene una base determinada por la puntación de un atributo asociado a la habilidad que va a usar, mientras que la cantidad de dados está definida por el nivel de experticia en la habilidad. Esto es, si va a tirar una habilidad asociada al atributo fuerza, teniendo una puntuación de fuerza 4 y un nivel de experto en la habilidad (4), entonces se tiran 4 dados y al resultado de estos se le suma 4. Ahora, determinar el resultado de una tirada tiene  varias opciones entre las que puede elegir el jugador según le convenga. Primero, se puede quedar con el dado mayor de su tirada; o elegir dos, siempre que hayan sacado el mismo resultado; mientras que la última opción se usa cuando se tiran 3 o más dados, pudiendo elegir tres siempre y cuando sus resultados sean números consecutivos. En los tres casos, los resultados del/de los dado/s se suma/n a la base y se compara con la dificultad.


Lo anterior puede que suene muy complicado, pero la verdad es que no lo es tanto. Sólo en un principio cuesta, pero después los personajes se dan cuenta de que pueden ir jugando con sus resultados para conseguir éxitos.
También, como en todo juego basado en el universo lovecraftniano, la posibilidad de enloquecer está patente, por lo que hay una característica que mide el grado de alienación del personaje, pudiendo este variar según se vea expuesto a criaturas monstruosas y conocimientos arcanos prohibidos.
El juego trae un apartado donde nos da detalles acerca de los mechas que son usados por las diferentes facciones en guerra, explicación acerca de los Engel y de los tipos de tager, así como un gran compendio de antagonistas, monstruos y cosas que pueden ayudar a hacerle la vida imposible a los jugadores.


Ahora bien, es innegable que la idea es muy original, hablándonos el mismo manual acerca de que sus principales fuentes de inspiración, entre las que contamos al universo creado por Lovecraft y sus seguidores y mangas de mechas, en especial Macross/Robotech y Neon Genesis Evangelion. No obstante, dejando de lado lo que tiene que ver con Lovecraft, los autores calcaron ideas de estos mangas en la trama del juego, sólo haciendo ciertos cambios para que no fuera tan obvia la copia. La guerra entre terrícolas y nazzadi es la misma que entre zentraedi y humanos, siendo también obvia la relación entre los Engel y los EVAs de Evangelion. En cuanto a los temas lovecraftnianos, no hay problemas, porque el autor animaba a que otro escritores tomaran sus obras y las ampliaran, pero los ejemplos que mostré antes hacen equilibrio en la delgada frontera que separa la inspiración del plagio.


No obstante lo anterior, lo que nos plantea el juego, por raro que suene en un principio, funciona. El terror cósmico, con sus monstruos horrendos e inhumanos, se complemente a la perfección con el género de mechas, creando una historia entretenida y congruente. Además, se puede decir que “Cthulhu Tech” actualiza los temas lovecraftnianos, los cuales de por sí están condimentados con ciencia ficción y misticismo, sólo que acá son llevados a un ámbito que quizás es extraño, pero en el que el terror sigue presente.



A pesar de sonar hasta ridículo en un principio, “CthulhuTech” me parece un muy buen juego, pues combina lo mejor del manga de mechas y lo más aterrador de los mitos de Cthulhu de forma coherente, original y, sobre todo, entretenida.

Si quiere saber más acerca de "CthulhuTech", pincha el link de abajo.

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