martes, noviembre 17, 2015

París y el Festín de los Ignorantes


La gente más ignorante es siempre la primera en abrir la boca a la hora de dar opiniones. Importa un carajo si lo que están diciendo tiene algún asidero en datos concretos, porque al final se busca gritar más fuerte que el resto, o hacer chistes de mal gusto pues eso demuestra la supuesta inteligencia quien los dice.

Lo que ha ocurrido en Paris el pasado viernes es producto de varios siglos de historia, de muchas fuerzas en pugna y de ideas más complejas que la típica “Los buenos contra los malos (elija cuál es cual usted)”. Acá estamos hablando de una pelea de más de mil años, y no sólo entre cristianos y musulmanes, sino entre todos los que han puesto sus ojos en el Levante. Ahora estamos presenciando un nuevo capítulo de esta tragedia.


Atacar Francia implicaba más cosas que las obvias para los yihadista, como puede ser sólo el castigo a una de las naciones que han intervenido en la guerra civil de Siria, sino el desquite por milenios de enfrentamiento. Cuando las fuerzas del Profeta ya habían subyugado a España y se preparaban para tomar por asalto el resto de Europa, fue en Poitiers que se detuvo ese avance y lo hicieron las huestes francas de Carlos Martel. Las Cruzadas, que son el origen de la mala relación entre ambas religiones, empezaron en Francia, fueron comandadas por nobles galos y en los Reinos de Ultramar (Royaumes D’outre-mer) imperaba el idioma y las costumbres francesas. Esto es tan así que aún hoy en la cultura musulmana la palabra cruzado casi no se usa, sino que se les dice franj (versión árabe de franco) para referirse a los guerreros cristianos.


Cuando las guerras entre islam y cristianismo pararon, de a poco el oriente comenzó a decaer, mientras que occidente aumentaba su ámbito de influencia con la conquista de América. Los musulmanes, ahora orbitando alrededor del dominio turco, no tenían nada que ver con el otrora pujante pueblo que casi conquista todo occidente. Se dividieron en rencillas tan minúsculas como las peleas de clanes y todos se miraban entre sí con los dientes apretados, listos para saltar uno sobre el cuello del otro.


Mientras, Francia se transformaba en la cuna del mundo moderno. Fueron los primeros en idear una democracia funcional, en definir que el ser humano tiene derechos fundamentales e inalienables. Los galos hacen efectiva la separación de religión y estado, consagrando la libertad de culto siempre que esta no se oponga a la ley seglar, lo que erradica definitivamente los resabios de la Edad Media. Ahora no todo es bueno, ya que como la totalidad de las potencias de su época, Francia fue un imperio colonial que subyugó a diferentes pueblos alrededor de todo el planeta.


El mundo árabe y Francia se vuelven a encontrar nuevamente durante la Primera Guerra Mundial, ya que los primeros se unieron al esfuerzo de guerra Aliado para vencer al Imperio Turco Otomano, que paradójicamente era una nación islámica. Inglaterra y Francia engañan a los árabes prometiéndoles un país para todos ellos, lo que al final devino en la repartición de Medio Oriente entre las dos potencias coloniales y el nacimiento de Arabia Saudita.


Siria, el país del que todos hablan hoy sin siquiera saber ubicarlo exactamente en el mapa, fue uno de las divisiones artificiales que hicieron franceses e ingleses, quedando bajo el control de los primeros. Y he llamado a estas divisiones artificiales porque sencillamente fueron trazadas en el mapa con regla, creando países en que la población no tenía ninguna relación cultural entre sí o identidad nacional. Luego, con la descolonización que siguió a la Segunda Guerra Mundial, esas subdivisiones coloniales se transformaron en naciones de hecho; pero en verdad todos eran gigantes con pies de barro.

Así debería ser más o menos el mapa de Oriente
De todos, Francia fue el que peor se tomó esto de descolonizar, siendo recordado por su represión a los disidentes en el norte de África y en Indochina, siendo en este último lugar que se plantó la semilla de lo que luego sería la Guerra de Vietnam. En efecto, los franceses fueron quienes escribieron el manual de represión de insurgentes a través de la tortura y el terror, el cual llegó a Estados Unidos y ellos lo compartieron con las dictaduras del Cono Sur a través de la Escuela de las Américas.


En tanto, en Medio Oriente, entra otro actor al conflicto, siendo este el Estado de Israel, quién fue capaz de enfrentar una alianza de todos los países árabes que le rodeaban y salir victorioso en varias pequeñas contiendas, lo cual engendró el problema de Palestina y cómo este pueblo ha sido avasallado por Israel sistemáticamente.


Entonces las naciones árabes comienzan a oscilar entre dos polos; las dictaduras laicas de partido único o los gobiernos integristas islámicos. Durante la Guerra Fría, tanto americanos como soviéticos ayudaron alternadamente a una u otra corriente según su conveniencia, política que hasta cierto punto se mantiene, pues Rusia tiene como su principal aliado al dictador sirio Bashar Al Assad y Estados Unidos ha armado a varias milicias islamistas sin pensar en que luego se volverían en su contra.


Todos conocemos la historia moderna, con los atentados del 11 de septiembre, guerra contra Al-Qaeda en Afganistán y la invasión a Irak, la cual sólo respondió a un gusto personal que se quiso dar el redneck George W. Bush. Así, desde 2001 hemos tenidos un estado de guerra casi constante en Oriente y nadie entiende nada de nada. Se confunde a Al Qaeda con ISIS, con los sirios, con Hezbolá, con lo musulmanes en general o con los sunitas y chiitas en particular.


Hoy los atentados de París ponen en evidencia nuestra propia hipocresía; la de quienes justifican la muerte de personas a ambos lados del frente de batalla con la pueril justificación: “Ellos lo hicieron primero”. Las redes sociales están llenas de condenas y ataques, tanto a musulmanes como a occidentales, acerca de quiénes fueron los que empezaron todo; lo cual, como hemos visto, puede remontarse a varios siglos y no soluciona nada.
Pero seamos claros y directos. Hoy hay un montón de gente que dice que Francia se merecía estos ataques por su intervención en Medio Oriente, lo cual se dice muy livianamente hasta que caemos en cuenta de que no se atacó a la entidad abstracta que conocemos como país, sino a gente común corriente que había salido a divertirse una noche de viernes. El pretexto para desestimar el drama de París es decir que nadie se preocupa por los chicos de Siria, por los de Palestina, por los muertos en África, etc.; por lo cual unos franceses muertos deberían importarnos un huevo. Si de verdad eres un ser humano y no sólo un idiota que intenta hacerse pasar por uno, lamentarías la muerte de cualquier inocente.
Y también tenemos que no todos los bombardeos son igual de malos para algunos, pues cuando los realizan los americanos y sus aliados occidentales son criminales; pero si es Rusia, está bien porque Putin es el hijo de puta favorito de todos. Créanme, las bombas rusas explotan de la misma manera que las de otras nacionalidades, y matan a la gente de la misma forma.


Por otro lado, quiero ser claro al decirles que ISIS no es un movimiento de resistencia popular contra la agresión occidental, sino que una agrupación de fanáticos religiosos que se han encargado de aterrorizar los territorios que ocupan. Las decapitaciones y amputaciones de otro tipo son sus castigos preferidos, obligando a las mujeres a la más estricta observación de la sharía, tratando de involucionar toda la sociedad hasta lo que ellos consideran la época dorada del Islam, la Edad Media.
Y de una vez por todas, por favor, dejen de poner teorías rebuscadas acerca de auto atentados, judíos malvados tras de todo, extraterrestres, hombres de negro y otras cosas. Por ahí he leído acerca de que los atacantes fueron sometidos a técnicas de control mental, lo cual sí es cierto. Esa técnica de control mental se llama religión, la cual te hace creer que tienes la razón porque un ente imaginario todopoderoso apoya tu actuar, lo cual es la forma más abyecta de ignorancia.



¿Qué es lo peor de todo esto? Pues que sucederá lo mismo que con el 11S. Los franceses y sus aliados bombardearan hasta el cansancio las posiciones de ISIS en Siria, los americanos y rusos se pelearan por demostrar quién tiene las bolas más grandes para acabar con los integristas, aunque esto llevé a la aparición de otro grupo más extremistas; porque, en nuestra ignorancia, todos sabemos que las cosas siempre pueden empeorar.

1 comentario:

  1. Vine aquí buscando a Lovecraft pero me quedé prendado de la reseña... Gracias ;)

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