viernes, diciembre 04, 2015

Rol: Momia: La Maldición


El NMdT está formado por dos tipos de juegos, los que tienen una contrapartida en el AMdT y son reinventados, y los que son totalmente originales. El juego del que hablaremos hoy pertenece a la primera categoría. Me refiero a “Momia: La Maldición”.

 
La historia nos dice que la civilización Egipcia nació hace 5000 años a partir de pueblos nómades que decidieron asentarse en el valle del Nilo, descubriendo los secretos de las crecidas del río que permitieron el florecimiento de la agricultura y la vida sedentaria. No obstante, “Momia: La Maldición” nos cuenta que esto no es tan así, pues hubo una avanzada civilización previa al Imperio Antiguo de la que no quedaron vestigios. Se trataba del reino que tenía su capital en la ciudad de Irem, donde la casta gobernante era parte de una secta de nigromantes conocidos como los Shan’iatu, los que fundaron un despiadado imperio que se extendió desde las tierras de Etiopía hasta los páramos de Canaán. Este era el Imperio Sin Nombre, que regía a millones desde la Ciudad de los Pilares. No obstante, los nigromantes idearon una nueva forma de aumentar su poder y perpetuarlo, gracias a Rito de Retorno.


De entre sus servidores eligieron a los más útiles, ya fuera por sus habilidades intelectuales o por desempeñarse notablemente en alguna profesión, y los hacían pasar por el Rito de Retorno, que consistía en vendar sus cuerpos como a los cadáveres y darles de beber un fuerte veneno que los enviaba al oscuro reino de Duat, donde debían presentarse ante los 42 jueces de los muertos, quienes ponían el alma a prueba, sometiéndola a torturas de todo tipo, hasta que mostrara su verdadera esencia; que es cuál de las cinco partes del alma era la dominante. Cuando esto pasaba, uno de los jueces, asociado con esa parte del alma, pronuncia el Decreto y toma al nuevo Resucitado bajo su servicio.


El asunto es que los Resucitados no volvieron de inmediato a la vida, pues todo esto depende de que se den algunas condiciones para que ellos se levanten. Puede suceder que el lugar donde descansa su cuerpo, y del que está encargado de proteger, sea violado por algún ladrón, en cuyo caso la momia se levantaría para proteger los tesoros y vengarse de quienes hayan manchado la santidad de ese lugar. Una momia también puede levantarse en caso de que un culto los invoque, ya que quedan unos pocos que conocen algunos de los secretos de los Shan’iatu. Por último, y más común, las momias suelen despertar cuando se completa un ciclo sotico, que es el recorrido de la estrella Sirio en su órbita. Esto ocurre cada 1461 años. Ahora, la momia se levanta cuando se cumple un ciclo sotico personal (cuando se cumplen 1461 años desde el momento en que fue expuesto al Ritual de Retorno) o cuando se cumple un ciclo sotico general, y esto ha ocurrido en los años 2331 A.C., 910 A.C., 551 D.C. y 2012 D.C., por lo que en la actualidad deben de haber muchos Resucitados rondando por el mundo.
Como era de esperarse, los Renacidos son mucho más que humanos, pues su vida es sustentada por fuerza vital en bruto, la cual es conocida como Sekhem, por lo que pueden vivir durante siglos sin envejecer. Por otro lado, cuando sufren daño como para morir, lo que en verdad les ocurre es que entran en una especie de estasis, durante la cual sus almas vuelven a Duat y sus cuerpos se recargar y se curan para cuando tengan que levantarse de nuevo.


Como dije anteriormente, cada una de las momias responde a un Decreto que le ata a la voluntad de uno de los jueces de Duat y que determina qué parte de su alma es la que predomina (lo que se llama Pilar), lo que influye en la personalidad y favorece ciertos atributos. Además, que les da afinidad con ciertos poderes.
Al mismo tiempo, cada uno de los renacidos pertenece a un gremio, lo cual se debe a lo estratificada que era la sociedad de Irem. En vida, cada uno de ellos se destacó en su gremio y por eso fueron elegidos para ser inmortales, continuando con sus servicios por milenios. Los gremios de los Renacidos son:
- Maa-Keep, los Grabadores de Amuletos: miembros del gremio de los obreros, son astutos y conocen el poder de la sutileza, logrando más con una palabra correcta que con un arma.
-  Mesen-Nebu, Los Primeros Alquimistas: fueron en su tiempo herreros, artesanos y capataces en las minas. Han estudiado las transmutaciones tanto físicas como místicas.
- Sesha-Hebsu, Los Escribas de Textos: eran los eruditos, magistrados y burócratas de Irem. Son amantes del conocimiento y el orden.
- Su-Menent, Los Pastores del Cascarón: Funerarios, embalsamadores, sepultureros y cualquier profesión afín. Conocedores de la magia de la carne y los secretos de la muerte.
- Tef-Aabhi, Los Constructores de Efigies: gremio de albañiles, arquitectos e ingenieros. Expertos en la geometría sagrada que permitió construir Irem.


Las momias presentan un tipo especial de magia llamada afinidad, la cual depende, como lo dije anteriormente, del Decreto del personaje y su Pilar. A diferencia de la mayoría de los poderes de MdT, donde suelen ser una progresión, acá es un efecto único por cada uno de ellos.
Ahora, hay algo que aclarar, aunque creo que se puede deducir de las líneas de arriba. La inmortalidad provista por el Ritual de Retorno no es para nada algo bueno, sino una terrible maldición para quienes se les ha vetado el descanso después de muertos. Por otro lado, las momias muchas veces no entienden el por qué fueron elegidos, o no lo recuerdan, pues es muy complicado guardar memorias de un despertar a otro, por lo que son seres anacrónicos perdidos en el tiempo.
Lo anterior, a muy grandes rasgos, es “Momia: La Maldición”; un juego que a mi parecer es un retroceso en lo que nos veía presentando NMdT.


En primer lugar, acá les jugó una mala pasada la búsqueda de un trasfondo diferente a “Momia: La Resurrección”, pues terminaron haciendo un juego de Egipto, pero sin hacer referencia a casi ninguno de sus mitos, que son una de las cosas que más gustan de esa cultura. Tuvieron que inventar una civilización con unos toques muy leves de egipcio para no tener que hablar de Osiris, Horus, Isis, Seth y el resto, pues ello los hubiera acercado demasiado a la versión de AMdT.
Lo otro que me molestó fue que se concentraron únicamente en las momias de Egipto, desestimando a cualquier otra civilización que hubiera realizado prácticas similares con sus muertos. En esto su juego predecesor del AMdT sí lo hizo bien, pues incluyó inmortales chinos y, muy especialmente, andinos. Eso fue de gran importancia, pues hasta ese momento, además del Amazonas, a MdT le había importado un carajo Sudamérica, por lo que los fanáticos tuvieron que hacer ellos mismo manuales regionales y adaptación para los otros juegos.


No creo que sea necesario dar mi veredicto acerca de que versión de Momia encuentro mejor, porque “La Maldición” carece de todo el misticismo exótico que nos pueden proveer las tierras de oriente para una historia, concentrándose en un mito hecho para la ocasión que no alcanza a cuajar. Sencillamente pareciera que hicieron este juego sin convicción, sólo porque había que incluir a las momias de alguna manera dentro del tinglado del NMdT.
Si eres un jugador nuevo y no conociste “Momia: La Resurrección”, puede que este juego te guste y te diviertas, pero de ser lo contrario, creo que no te lo recomendaría.
De todas formas, si quieres saber más de “Momia: La Maldición”, pincha el link de abajo. Además, si te interesa conocer a las momias de AMdT, pincha el link de más abajo.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario