viernes, enero 29, 2016

Hace mucho tiempo, en una Sala de Cine muy lejana


Quise esperar un poco para hablar acerca de esto, pero creo que ya ha pasado suficiente tiempo como para analizar la saga de Star Wars, en especial su última entrega. Ahora bien, si por esas casualidades de la vida no has ido al cine a ver “El Despertar de la Fuerza”, te advierto que los comentarios de este artículo contienen spoiler. Ya hecho el aviso, comencemos.

En 1977 el mundo quedó sorprendido por una película que, tomando temas típicos del género de aventura y fantasía, los aderezó con toques de ciencia ficción e innovó de manera muy significativa en efectos especiales, cambiando la forma de hacer cine hasta nuestros días. No obstante, lo que debemos destacar del Episodio IV es la historia, que nos muestra un drama que viene del pasado y que afecta a los protagonistas, con secretos terribles, princesas en peligro, malos realmente viles y héroes que parecen encontrarse con la aventura por coincidencia. Basado en el “Viaje del Héroe” o Monomito, una teoría mitológica planteada por el antropólogo Joseph Campbell, Lucas pone la semilla de un universo que crecería de una forma infinita.


Ahora, si hoy miras bien “Una Nueva Esperanza”, te darás cuenta de que, si bien hay un gran número de referencias a una historia mucho más profunda que la que nos relata esa película, esta es auto conclusiva. El héroe emprende el viaje, conoce a su mentor, conoce a sus compañeros, salva a la chica, escapa de los malos, vuelve a enfrentarlos y destruye el arma enemiga ¡Fin! Esto se debe a que Lucas no tenía ninguna esperanza de contar la historia tal cual como la había pensado, porque los estudios no confiaban en esa loca idea de cowboys y caballeros/samurais con sables de luz en el espacio. Lucas necesitaba hacer esta película, pero si resultaba un fracaso, no quería que fuera recordada como el inicio fallido de una saga, así que bien pudo ser una única y extraña cinta, como muchas de esa época.


Y sin embargo, contra todos los pronósticos, la película triunfó estrepitosamente, imponiendo su visión idealizada de la lucha entre el bien y el mal por sobre los dramas de moral ambigua que estaban de moda a finales de los 70’s. Para la cultura americana en particular, le significó sacarse de encima un poco el fantasma de Vietnam y volver a soñar con que existen causas justas y que se pueden identificar perfectamente bandos como buenos y malos en un conflicto.


Así, ya con mucha más confianza, en 1980 aparece “El Imperio Contraataca”, que es considerada como una de las mejores secuelas de la historia del cine. Ahora la historia toma mayor complejidad, los personajes son más maduros y se alejan de los clichés. Con una ambientación oscura, vemos como el malvado Imperio Galáctico se toma su revancha, persiguiendo con saña a los valientes rebeldes. También, desorientando a algunos espectadores, nace una relación amorosa entre la princesa y el bribón, cosa atípica pues el canon dice que las princesas siempre se quedan con el héroe. Pero lo que le voló la cabeza a todos fue el secreto desvelado al final del film, donde salas de cine completas contuvieron la respiración cuando escuchan la voz de James Earl Jones (quien doblaba los diálogos de Darth Vader) decir una de las frases más icónicas del cine moderno: “Yo soy tu padre”.


En 1983 apareció la película que cerraría la historia. “El Regreso del Jedi” debe ser una de las más bajas de los tres filmes de la trilogía original, aunque mejoró en varios aspectos técnicos, su historia parece un poco inconexa entre sus partes, como si hubieran sacado escenas del rodaje que podían darle mayor continuidad. No obstante, si algo se nos queda en la retina es la fabulosa batalla de Endor, en que vemos un montón de naves espaciales luchando en la pantalla grande. Es el final de la historia, donde  sabemos que el héroe y la princesa son hermanos, el padre es redimido por el hijo y el malvado emperador encuentra su fin.


Acá hay par de aclaraciones que hacer. Contrario a lo que piensa la mayoría, la trilogía original no fue dirigida completamente por George Lucas, así como tampoco fue el autor de los guiones. Lucas fue director, productor y guionista de “Una Nueva Esperanza”, manteniendo el puesto de productor en las otras dos. “El Imperio Contraataca” fue dirigido por Irvin Kerchner y “El Retorno del Jedi” por Richard Marquand, quien confesó que aborrecía la película, encontrando estúpido su argumento. Por su parte, los guiones de las dos últimas fueron obra de Lawrence Kasdan, siendo Lucas quien únicamente dio las directrices generales de la historia que había ideado.


Así, desde 1983 no se hicieron grandes cosas para extender el universo de Star Wars en la pantalla grande, aunque en las novelas y en los comic se crearon historias maravillosas de los tiempos posteriores y anteriores a la trilogía original. No obstante, para la segunda mitad de los 90’s los efectos de animación por computadora habían avanzado tanto que Lucas pensó que por fin podría agregarle a su obra las escenas que siempre quiso, pero que las posibilidades de finales de los 70’s y principios de los 80’s no le permitieron. Así, en 1997 se reestrenaron las tres películas remozadas, con una banda sonora gravada nuevamente, la imagen mejorada digitalmente y con escenas nuevas o detalles computacionales agregados en las ya existentes. Esto ayudó a que muchos vieran la saga en la pantalla grande por primera vez, pues no tuvieron la oportunidad de hacerlo en su primer estreno. No obstante, también trajo los primeros problemas. Para muchos las nuevas escenas no terminaron de convencerlos, ya que los gráficos CGI aún no contaban con el realismo de la actualidad, viéndose algo fuera de lugar con las escenas antiguas. Si bien se arreglaron algunas incongruencias entre las películas originales (como el cambio del actor que hacía de Palpatin en “El Imperio Contraataca” a “El Regreso del Jedi”), se agregaron detalles humorísticos que desentonaban con la historia, con droides haciendo payasadas en un segundo plano, Han Solo pisándole la cola a Jaba o el cuadro musical que ocurre en el palacio de este último y que parece un videoclip animado más que una escena de “El Regreso del Jedi”. También están los cambios que afectaron a los fanáticos de cuero más duro, como el famoso “Han disparó primero” o la eliminación de la canción de los ewoks al final del Episodio VI.
No obstante, las películas nuevamente fueron un éxito, lo que produjo que cada cierto tiempo se sacaran nuevas ediciones para DVD, las cuales sólo agregan detalles nimios, pero que los más fanáticos compraron a ojos cerrados. Ya para ese momento era alarmante el interés de Lucas por hacer dinero indiscriminadamente.




Casi al despuntar el nuevo milenio George Lucas nos presentó el mítico Episodio I, subtitulado como “La Amenaza Fantasma”. Después de casi 20 años, volvíamos a tener una película de Star Wars, la primera de una trilogía que nos contaría la historia de cómo Anakin Skywalker se transforma en el despiadado Darth Vader. Ahora, con la nueva tecnología a su servicio, Lucas podía hacer todo lo que se le viniera a la mente, pero por desgracia tomó demasiadas decisiones erradas o motivadas por su deseo de hacer dinero. Hubo conceptos ajenos a la saga original que sonaron raros a los fanáticos, como los famosos midiclorianos, unas bacterias que crean la fuerza, o el diseño de la apariencia de la tecnología y los escenarios, los cuales eran totalmente disonantes con la trilogía original. Fue el genial Ozzy Osborne quien, al ser entrevistado en la alfombra roja del estreno, dijo con sorna: “Si se supone que esto sucedió antes que las otras películas ¿Por qué todo se ve más moderno?”. Esa misma pregunta se la hicieron muchos, a lo que Lucas contestó con la justificación que era una época pre industrias, donde aún no se hacían las cosas en una línea de ensamblaje. La respuesta fue muy pobre.


No obstante, debo ser justo, y decir que hubieron cosas que se exageraron demasiado por la crítica, tanto la especializada como de fanáticos. La famosa polémica de Jar Jar Binks, en la cual se le acusa de casi todo lo malo de la nueva trilogía es algo sin pies ni cabeza. Si bien el humor del personaje es tonto y se nota que fue creado únicamente para vender figuras de acción, no es el principal problema de la historia. De hecho, Lucas se deshizo rápidamente del molesto extraterrestre, haciendo sólo unos cameos en las otras dos partes. También dejó de mencionar a los midiclorianos, volviendo a dejar la fuerza como algo místico y no biológico. Estos dos casos demuestran el poco compromiso artístico de Lucas al hacer su nueva saga, pues pudo haber reideado las cosas que no gustaban, pero le fue más fácil eliminarlas, ya que no daban ganancia.


Para muchos la historia de los tres primeros episodios es aburrida, pero debemos tener a la vista que lo que nos relatan estas tres películas no debía ser para nada sorpresivo, sino aquello que ya conocíamos a través de novelas y comics. Por otro lado, nuevamente tenemos la adición de toques de humor tonto que no ayudan a la trama, como la forma estúpida en que se comportan los droides del ejército separatista, lo cual hace que sean uno de los peores malos de la saga. Pero quizá el mayor problema está en el mismo protagonista, encarnado como niño por Jake Lloyd y de adulto por Hayden Christensen, quienes no logran darle a ese importante personaje un semblante creíble, siendo reducido a un mocoso caprichoso e insufrible (tanto de niño como de adulto).


Pero son varias las cosas que se rescatan de esta saga que muchas veces son opacadas por lo malo. En sus papales principales hubieron actores que hicieron un trabajo extraordinario, como es el caso de Ewen McGregor, quien le dio a Obi-Wan Kenobi una personalidad y prestancia que lo destaca como el jedi más entrañable, siempre con una palabra aguda y con un sentido del humor muy británico. También tenemos la inclusión de una leyenda como Christopher Lee encarnando al Conde Doku, Ray Park como Darth Maul (a pesar que apenas dice dos frases en toda la película) y Liam Neeson como el maestro jedi Qui-Gon Jinn. Por otro lado, ver a los jedis en su máximo esplendor nos ayudó a entender por qué eran una leyenda, contando estas películas con los mejores duelos con sable de luz en toda la saga. Por último, así como lo fue en la primera trilogía la batalla de Endor, “La Venganza de los Sith” comienza con la alucinante batalla de Curuscant, la cual sí sacó pleno provecho de las nuevas tecnologías de CGI.


Así, con fuertes críticas, parecía que Lucas había perdido la magia, declarando que “La saga de Star Wars había terminado y no haría más películas de ese universo durante su vida”. La verdad es que cumplió con su palabra, porque no sería él quien continuara con la historia en el cine, sino que Disney.
En octubre de 2012 Lucas vendió todos los derechos de su saga a la casa de Mickey Mouse y estos de inmediato comenzaron a planear la continuación de la historia de Luke, Leia y Han, anunciando una nueva trilogía que comenzó el año recién pasado. Desde hace mucho que no veía a una película causar tanta expectativa en el público, empezando la venta de entradas para su estreno varios meses antes y provocando un fervor como en los mejores tiempos de la saga.


Ahora, me ha costado digerir la nueva película “El Despertar de la Fuerza”, viajando de ida y vuelta, varias veces, del amor al odio. Este film, que es coescrito, producido y dirigido por J. J. Abrams, toma todos los elementos estéticos de la saga original y los modifica sólo lo necesario para dar a entender que han pasado algunas décadas en ese universo. Además, las técnicas de montaje se alejan de las usadas por Lucas para las precuelas, disminuyendo el uso de CGI y usando efectos analógicos, lo cual nos trae el sabor de lo que se hizo hace casi 40 años.


Lo otro que enloqueció a los fanáticos fue la posibilidad de ver nuevamente a los personajes clásicos, especialmente a Han Solo, quien toma el papel de principal nexo con la nueva generación de héroes y villanos. De estos héroes, me parece que el más llamativo es Finn, el soldado de asalto que deserta y que da buenos toques de humor, sin ser su personaje una caricatura. La chica Rey me parece interesante, la actriz es guapa y carismática, pero eso de que tenga poderes de jedi sin ninguna instrucción causa suspicacias, así que debería ser muy bien justificado en una próxima película. Creo que el piloto Poe es el más débil de los tres, siendo sólo el comandante del escuadrón Negro, el dueño de BB-8 (un droide que por diseño y personalidad fue un gran acierto) y nada más, faltando mayor trasfondo. No obstante, de los nuevos personajes, pienso que el peor bocetado es villano Kylo Ren, que como malo no me dejó conforme. Es una especie de adolescente que hace berrinches, el cual no parece tener una razón de peso para pasarse al lado oscuro más allá de la rebeldía juvenil. Espero realmente que hagan algo con él para mejorarlo en las próximas películas. Ahora, de la capitana uniforme de tropa de asalto cromado, sólo puedo decir que es parte del decorado.


No obstante, a pesar de todo lo bueno de esta película, lo que me hace bajarle el pulgar, a lo menos por ahora, es su guión. Está bien que hayan querido hacerla muy cercana a la trilogía original e incluir varios guiños, pero lo que en realidad hicieron fue tomar “Una Nueva Esperanza”, cambiarle unos cuantos detalles y pretender que nadie se daría cuenta de ello. El planeta desierto, el droide con información importante, el mentor anciano, el malvado enmascarado, el arma súper gigante, los pequeños cazas que lo destruyen, etc.; estas son sólo algunas de muchas coincidencias que, si no fueran películas de la misma franquicia, pueden ser usadas como prueba de plagio. Es tan así, que en una crítica que leí en una página especializada en temas ñoños decía que, si el Episodio VIII llegara a ser algo así como “El nuevo Orden Contraataca”, deberíamos evitar regalarle nuestro dinero a Disney y no ir a verla al cine.


Ahora, debo ser justo y esperar para dar un veredicto definitivo acerca de “El Despertar de la Fuerza”, porque quizá lo que venga va a ser muy bueno y esta película sea su despegue. Sin embargo, debo advertir que Disney lo tiene muy difícil, porque ya hay una versión de lo que vino después de “El Regreso del Jedi”, se puede encontrar en comic que han sido famosos como “El Imperio Oscuro”, así que esta nueva trilogía inevitablemente será comparada con esta otra versión. Por mi lado, en mi humilde opinión, esta primera película está aún por debajo de la versión del Universo Ampliado.



He tratado de hacer esta critica lo más imparcial posible, pues en internet me encontrado con comentarios de lo más destemplados. Desde los autoflagelantes, que dicen que han destruido lo que tanto aman porque no es exactamente la visión que original que el maestro Lucas tuvo de su saga (hemos visto que en verdad Lucas tenía sólo una idea vaga que fue afinando a medida que aparecían las películas), mientras que está ese fanático que va a adorar todo lo que diga en su título Star Wars, odiando con toda el alma a quien ose poner en duda la perfección de esta obra maestra. Si eres de uno de los anteriores, espero que este artículo no te enfade demasiado, pero si te agradó, aunque no compartes todo lo que escribo, por favor, deja tu opinión en los comentarios.

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