martes, marzo 22, 2016

Oremos frente a la Pantalla: Cartelera de Semana Santa (Parte 2)


Ayer vimos algunas de las mejores películas y series bíblicas que son comunes de ver en semana santa, pero dejamos de lado las que están relacionadas con la fecha pero que no son basadas en la biblia. Hoy completaremos el listado de filmes para que te sientes un rato y, como cinéfilo, disfrutes de estas celebraciones frente a una pantalla.

Antes de seguir quiero hacer una aclaración ya que quizá a algunos no les quedó clara la intención de estos artículos: Soy ateo, no me interesa hacer apología del cristianismo ni dar clases de catequesis. Acá vamos a hablar de cine y de las buenas películas que puedes ver en semana santa, nada más.
Si pensamos en un film relacionado con la biblia (específicamente el nuevo testamento) que se destaque, inmediatamente el nombre que debería venir a nuestra cabeza es “Ben-Hur”. Estrenada en 1959, esta es la segunda adaptación de la novela homónima escrita por Lewis Wallace en 1880, en la cual se cuenta la historia de Judá Ben-Hur, un noble judío que vive en Jerusalén con su madre y hermanas en la época de Jesús. Ben-Hur tiene buena relaciones con las autoridades romanas, habiéndose criado como hermanos con un chico romano llamado Messala, quien se ha ido a terminar su educación en la ciudad eterna y a tomar su lugar que le corresponde en la jerarquía romana por ser de origen patricio. A los años Messala vuelve a Judea como un flamante tribuno militar y reanuda la amistad con Ben-Hur, pero un accidente lo trastoca todo y Ben-Hur y su familia son acusados de asesinar al gobernador romano, siendo maltratados por el mismo Messala, quien pone a la madre y la hermana en la cárcel a espera de ser crucificadas y manda a Ben-Hur a las galeras. Lo que les conté es sólo el inicio de la película, teniendo esta de todo: romance, intriga, traición, venganza, batallas navales, carreras de aurigas, leprosos y cameos de Jesús. De hecho, debe ser una las diez mejores películas del cine, siendo una de las tres películas con más Óscares. Las actuaciones en esta película nuevamente son la clave para su calidad, en especial a los dos personajes en disputa: Ben-Hur encarnado por Charlton Heston y Messala por Stephen Boyd. Algo importante de notar es que, a diferencia de las otras dos películas con más Óscares (“Titanic” y “El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey), en la época de que se rodó “Ben-Hur” no habían efectos computacionales, así que la famosa escena de la carrera de aurigas se rodó con varias cámaras de una sola vez. Si eres cinéfilo “Ben-Hur” es una de las películas que tienes que ver por lo menos una vez en tu vida.


También basada en una novela que está relacionada con los primeros años del cristianismo, “Quo Vadis?” de 1959 adapta la obra del mismo nombre del escritor polaco Enrique Sienkiewicz. Durante el imperio de Nerón, un joven y apuesto tribuno, Marco Vinicio, conoce a una hermosa chica britana que es rehén de guerra (chicos nobles tomados de los pueblos barbaros y llevados a Roma como garantía, donde eran criados en las costumbres romanas) en la casa del antiguo cónsul Aulo Plaucio, quien ama a la joven Calina Ligia como a su hija. Marco Vinicio se enamora de ella, pero nota algo raro en el comportamiento de ella y de los miembros de la familia de Plaucio, confiándole sus dudas a su tío, el poeta y consejero de Nerón Petronio Arbiter, quien le explica que ellos son miembros de una extraña secta venida de Judea llamada cristianos. Así, el film se trata de la historia de amor entre Vinicio y Ligia, la cual se ve enmarcada por los hechos que devienen en el gran incendio de Roma y la subsecuente persecución a los cristianos. Nuevamente tenemos a un clásico con grandes escenarios, tomas de cámara maravillosas y muy buenas actuaciones, entre las que obviamente debemos destacar la de Peter Ustinov como Nerón. Es interesante notar cómo esta historia inserta personajes reales (Nerón, Popea, Plaucio, Petronio. Pedro y Pablo) dentro de una historia ficticia, lo cual le da una mejor ambientación histórica.


Otro clásico, esta vez adaptado de una novela del premio nobel Pär Lugerkvist, es la cinta italiana de 1961 “Barrabás”, protagonizada por el legendario actor mexicano Anthony Quinn, acompañado por Vittorio Gassman y Jack Palance. Poco y nada sabemos a ciencia cierta del bandido que fue perdonado por el populacho mientras que Jesús fue condenado a la cruz, sólo su nombre, Barrabás. No obstante, en esta película se llenan los huecos con la historia de un sujeto de mal vivir que se ve relacionado con la muerte de un tipo que dice ser el hijo de dios. Barrabás es un hombre atormentado, quien pasa por grandes vicisitudes, desde las minas de azufre en Sicilia hasta las arenas de gladiadores en Roma. Principalmente se trata de una historia de redención y de la respuesta a la pregunta que atormenta a Barrabás: ¿Por qué murió él en mi lugar?


Terminando con las películas relativas a la religión tenemos a “The Robe”, llamado “El Manto Sagrado” en América latina  y “La Túnica Sagrada” en España. Con Richard Burton y Victor Mature como protagonistas, nos  cuenta la historia de Marcellus (Burton), un tribuno que se enemista con Calígula, el sobrino del Emperador Tiberio y es enviado a Judea, donde le toca supervisar la ejecución de un predicador llamado Jesús. En esa ejecución participa en un juego de dados con sus legionarios y gana el manto del condenado. Sin embargo, los hechos que presencia lo atormentan por mucho tiempo, hasta que recurre a Pedro, el líder de los seguidores de Jesús y se vuelve uno de ellos, acompañado por su fiel esclavo, y luego amigo, Demetrio (Mature). La historia tiene una secuela, “Demetrio el Gladiador”, en que vemos a Demetrio perder su fe y a Calígula, ahora Emperador, buscar el manto de Jesús por los presuntos poderes que posee. Ambas son historias entretenidas, mucho más moralistas que las anteriores y con menos rigor histórico, pero de buena calidad.



Ahora hay tres películas que no tienen nada que ver con la semana santa más allá de ocurrir en la Antigüedad, pero suelen ser exhibidas en estas fechas quién sabe por qué razón. La primera de estas fue producto del genio cinematográfico Stanley Kubrick y se llama “Espartaco” de 1960. Entre el año 73 y 71 A.C. ocurrió una revuelta de esclavos y gladiadores liderada por el tracio Espartaco, quien había sido gladiador en Capua. Esta revuelta tuvo en jaque a Roma durante varios años y se transformó en una de las amenazas serias que tuvo que enfrentar la Ciudad Eterna. Esta historia es recogida por Kubrick, quien muestra a la decadente sociedad romana y su gusto por los espectáculos sangrientos en contraposición a los esclavos y su lucha por la libertad. Espartaco es encarnado por Kirk Duglas, quien tiene como principal opositor al influyente Marco Licinio Craso, llevado por Lawrence Olivier. Con sólo decir que es una película de Kubrick basta para tener claro que la cinta es excelente y hay que verla.


La que sigue es polémica, porque para algunos es una buena película, mientras que para otros es uno de los sinsentidos más grandes de la historia del cine. Si nos basamos sólo en los números, “Cleopatra” (1963) del director Joseph L. Mankiewicz es la película más cara de la historia (costó 44 millones de dólares, que ajustados a la inflación actual equivalen 320 millones U$) y fue un desastre económico, porque si bien fue la cinta que más recaudo ese año, su elevado costo no pudo ser cubierto hasta varios años después, produciendo casi la quiebra de Fox. Fue pensada en un principio como un film de bajo presupuesto (2 millones U$) que se rodaría en 64 días, pero la contratación de súper estrellas como Elizabeth Taylor y Richard Burton, los lujosos decorados y vestuarios y los cambios constantes de locación hicieron que la producción se transformara en un verdadero monstruo que devoraba dinero. La historia no es para nada desconocida, siguiendo la vida de la última reina de Egipto y sus romances con Julio Cesar y Marco Antonio, siendo las actuaciones bastante buenas. No obstante, el impacto negativo de la película sobrepasó lo económico, produciendo que el péplum fuera un género muerto por los próximos 40 años.


Y a propósito de lo anterior, el retorno de sujetos con túnica y sandalias a la pantalla se lo debemos a “Gladiador” de Ridley Scott del año 2000. Inspirada por “Espartaco” y por una película de 1964 llamada “La Caída del Imperio Romano” (de la cual es casi una copia), “Gladiador” nos relata la historia de Máximo Décimo Meridio (Rusell Crowe), un general romano de origen hispánico que es favorito del Emperador Marco Aurelio, quien lo ha elegido para sucederlo y reinstaurar la República, esto en desmedro de las aspiraciones de su hijo Cómodo (Joaquin Phoenix). No obstante, la muerte de Marco Aurelio desencadena la tragedia, siendo Máximo apresado y casi ejecutado, escapando y terminando como gladiador en el norte de África, donde se hará un nombre como gladiador y volverá a Roma para enfrentar a Cómodo y buscar venganza. Usando los efectos modernos, Ridley Scott nos entregó una película interesante, con muy buena música, donde la actuación de Joaquin Phoenix como el megalómano Cómodo es brillante.


Ahora, terminando con la revisión, tenemos las películas que suelen aparecer en el cable como alternativa a las clásicas, siendo algunas sólo formas algo eclécticas de abordar el tema, mientras que otras de frentón crean incomodidad en cualquier creyente.
En 1970 Andrew Lloyd Webber  y Tim Rice componen una ópera rock para Broadway basada en los últimos siete días de la vida de Jesús. En 1973  “Jesucristo Superstar” es llevada a la gran pantalla por el director Norman Jewison, con las actuaciones de Ted Neeley como Jesús, Yvonne Elliman como María Magdalena, Barry Dennen como Pilatos y Carl Anderson como Judas Iscariote. Ya desde su estreno en Broadway la obra había creado controversia por varios detalles, los cuales también están en la película. Primero, mezcla cosas de la Antigüedad con otras modernas, mostrando a los apóstoles como una especie de comunidad hippie. Segundo, la historia está contada desde el punto de vista de Judas, siendo en cierta forma éste el verdadero protagonista. Tercero, es una ópera rock, un género musical férreamente resistido por los fundamentalistas religiosos. Por último, se muestra a Jesús como un joven con muchas dudas y que en ocasiones se rebela contra el destino que le espera, ignorando cualquier evidencia de su divinidad hasta el punto de no incluir el pasaje de la resurrección en la historia.


Aunque muchos lo ignoran, el anterior no es el único musical hecho acerca de Jesús. Estrenado ncasi al mismo tiempo que “Jesucristo Superstar”, “Godspell” toma varios pasajes del evangelio según Mateo y los musicaliza, en especial las parábolas. También en 1973 es adaptado al cine por el director David Greene, con Victor Garber en el papel de Jesús. El filme es aún más experimental que su contrapartida rock, mostrándonos un Jesús estrambótico (pelo rizado, cara pintada, camiseta que nos recuerda al símbolo de Superman, pantalones a raya y zapatos de payaso), quien recorre la ciudad de Nueva York creando un grupo de discípulos con gente común (un taxista, una camarera, el vendedor de una tienda, una bailarina de ballet, un limpia ventanas, una modelo y un acomodador de autos) con los cuales harán representaciones callejeras de sus parábolas.


Ahora, las anteriores sólo son versiones raras, mientras que la siguiente película es una de las parodias más sacrílega y cómica de todos los tiempos. “La Vida de Brian” del grupo humorístico británico Monty Python se estrenó en 1979 y nos muestra la vida de Brian Cohen, un chico que nace al lado del pesebre en que nació Jesús y que desde entonces ve su vida extrañamente entrelazada con la del Mesías. Ya de adulto se vuelve un nacionalista que quiere la libertad de Israel, por lo que se uno al Frente Popular de Judea, realizando varios alocados atentados. La película es una sucesión de gags con un humor inteligente y muy británico que terminan con un grupo de crucificados cantando a coro “Always Look on the Brigth Side of Life” (“Siempre Mira el Lado Bueno de la Vida”). Un detalle anecdótico de esta cinta es que fue financiada por George Harrison, el ex-Beatles, porque EMI se negó a hacerlo luego de leer el guión.


Pero la polémica de “La Vida de Brian” no es nada comparada con “La Última Tentación de Cristo” de 1988. Este filme del director Martin Scorsese toma la historia de la novela homónima del escritor griego Nikoz Kazantzakos, mostrándonos un Jesús que duda de su origen divino y quien es despreciado por los suyos ya que trabaja como carpintero haciendo cruces para los romanos. No obstante, en busca de un sentido para las voces que le impulsan a hacer algo diferente, Jesús emprende su ministerio, el cual lo lleva irremediablemente a ser crucificado. Sin embargo, cuando cuelga del madero, un ángel se le aparece y le dice que ya no es necesario que muera, que si lo desea puede tener una vida como la de cualquier mortal. Entonces vemos a Jesús tomar la vida y como sería esta, al mismo tiempo que crece la leyenda de un Mesías que fue crucificado y volvió de la muerte. A pesar de ser una película con un presupuesto acotado, Scorsese y supo sacar provecho e hizo una muy buena adaptación, contando con actuaciones magnificas, como Williem Defoe en el papel de Jesús y Harvey Keitel como Judas Iscariote. El estreno de la película produjo varias protestas de grupos conservadores, incluso con atentados en las salas de cine. En muchos países el film estuvo prohibido por más de 15 años.


Así llegamos al final de la revisión de las películas que creo que es bueno ver aprovechando la cartelera de semana santa. Por otro lado, antes de terminar sólo quiero decir que, cuando una película está bien hecha, no importa cuál sea el tema del que trate; se la debe considerar y disfrutar libremente según sus meritos. Tenemos obras maestras en todos los géneros abarcados por el séptimo arte, ya sea terror, fantasía, romance, animación, ciencia ficción e, incluso, en temas religiosos.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario