sábado, junio 04, 2016

Muhammad Ali: El Más Grande


Ayer nos dejó el más grande de todos, el hombre que cambió el deporte del boxeo, un pacifista, un artista, un ícono cultural y una figura enorme que nunca temió comprometerse con una causa.

Quien murió bajó el nombre que él mismo eligió para él, Muhammad Ali, nació como Cassius Clay Jr. en Kentucky. Su acercamiento al boxeo fue de muy joven, deporte en el que encontró la pasión de su vida. Tuvo una destacada carrera amateur que se ve coronada con su participación en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960, donde ganó la medalla de Oro. No obstante, al volver a Estados Unidos se da cuenta que ser un Campeón Olímpico no vale nada frente a la segregación y el racismo imperante, por lo que se deshace de sus medallas en protesta.


Tiempo después inicia su carrera profesional, llegando a ser Campeón peso pesado en 1964 ante Sonny Liston. Al día siguiente anunció que se cambiaba su nombre a Cassius X, pues el apellido Clay era el del esclavista blanco que había traído a sus antepasados de África; al mismo tiempo hizo pública su fe musulmana. Con el tiempo su nombre cambió nuevamente al definitivo Muhammad Ali, otorgado por el líder de la organización negro-islámica Elijah Muhammad. Por otro lado, Ali mantuvo una cercana amistad con el activista por los derechos de la gente de color Malcolm X hasta el asesinato de éste.


Y el momento en que Ali demostró mayor compromiso y consistencia fue cuando en el 67 lo llamaron a unirse a las filas del ejército americano para ir a pelear a Vietnam. Muhammad Alí dijo que no iría a pelear una guerra para los blancos y que no tenía problemas con el Viet Cong, pues ningún Viet Cong le había llamado nigger (forma despectiva en que los blancos americanos se refieren de la gente de color). Su negativa le significó perder sus campeonatos y la suspensión de su licencia de boxeo durante 40 años.


Pero Ali volvió, y esta fue la etapa más gloriosa de su carrera, con quizá la pelea más mítica de todas las que se hayan realizado sobre un cuadrilátero, siendo esta la que enfrentó a Muhammad Alí y  George Foreman en Kinsasa, Zaire, en 1974. Este choque entre gigantes ha pasado a la historia como “El Rugido en la Jungla”.


Luego de su retiro, Alí continuó siendo una personalidad, participando en campañas por la defensa de los pobres del Tercer Mundo, opinando acerca de la política de su país y del mundo y siempre siendo un comprometido con la paz. Ni los años ni la enfermedad de Parkinson que debió soportar fueron capaces de apaciguar su espíritu, pues incluso pocos meses antes de su muerte denunció el racismo del candidato presidencial republicano Donald Trump debido a su actitud ante los musulmanes.


Acerca de Muhammad Ali se han escrito varios libros, entre los que se pueden contar sus dos autobiografías, “The Greatest: My Oun Story” de 1075 y “El Alma de la Mariposa” de 2004. También hay adaptaciones cinematográficas de su historia, como la de 2001 “Ali”, con Will Smith, y la adaptación de su primera autobiografía, donde Ali se interpreta a sí mismo.


Fue tan grande la imagen de Ali que trascendió a medios inesperados. Contó con una serie animada en los 70’s, se hicieron canciones inspiradas en él, Alí mismo hizo algunas incursiones en la música y llegó a participar en un número especial del comic de Superman donde se enfrenta con el Hombre de Acero en el cuadrilátero.


El más grande, el artista, el mejor boxeador del siglo XX, el héroe de muchos, el hombre que flotaba como mariposa y picaba como abeja; o como se definió a sí mismo: el Elvis del boxeo, el Superman del boxeo, el Tarzán del boxeo y el Drácula del boxeo, falleció ayer luego de una vida de lucha en la que fue un campeón dentro y fuera del rin.


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