miércoles, julio 13, 2016

Rock: La Revolución de las Guitarras (Parte 1)




Hoy es un día muy especial para muchos de los que consumimos oxígeno en este planeta, pues celebramos el día de un estilo de música que representa la mayor revolución cultural del siglo XX. Por ello les invito a echar una mirada a lo que ha sido el rock durante sus más de sesenta años de historia.

El rock es un género musical bastardo, pues a pesar de que sus rasgos son tan notorios como para trazar su árbol genealógico, no hay un padre que se pueda adjudicar a ciencia cierta la patria potestad de este ritmo. Entre sus antepasados podemos contar al blues, el jazz, el rhythm and blues y el country, pero un progenitor identificable al cien por ciento no existe; pero no por falta de candidatos, sino por su exceso de ellos. Está Elvis con sus primeros quiebres de caderas que hicieron que su pelvis volviera loca a las jovencitas de la época, así como Little Richard y su clamor por Lucille, pero pareciera que, según los entendidos, la primera canción con la conformación musical propia del rock and roll fue de autoría de Ike Turner (el mismo que golpeaba a la gran Tina) y se llamaba “Rocket 88” de 1951. No obstante, quizá por mi condición de freak, prefiero la versión de “Volver al Futuro” donde Marty McFly toca “Jhonny B. Goode” en el baile de graduación de sus padres y el primo de Chuck Berry le hace escuchar por teléfono a éste el ritmo que estaba buscando y que le haría famoso.


Y esos fueron los primeros años, en que el rock era acompañado por el roll y podía bailarse. En una década donde la sociedad americana vivía bajo la sombra de la Guerra Fría y la posible aniquilación nuclear, la juventud bailó con giros y piruetas las pegadizas tonadas de Bill Haley, Roy Orbison, Buddy Holly y Eddie Cochran. Pero quizá el más llamativo, rebelde y contestatario fue Jerry Lee Lewis, quien golpeó el piano con tal pasión y rabia que parecía que le podía sacar bolas de fuego.


Con la llegada de los 60’s el foco cambia al otro lado del Atlántico, a la gris Inglaterra de post guerra, donde los jóvenes habían crecido escuchando música negra de Estados Unidos y ahora querían hacer algo propio que los alejara de la sombra depresiva de sus padres veteranos. Fue así como nacieron los Beatles, quienes comenzaron como el equivalente a una banda de pop adolescente (guardando las obvias distancias de calidad musical) y llegaron a transformarse la banda más influyente de la historia.


Uno de los que influenciaron al cuarteto de Liverpool para que dejaran las tonaditas adolescentes por algo más comprometido fue el cantautor americano Bob Dylan, quien había comenzado su carrera en el movimiento folk, pero luego derivó hacia el uso de guitarras eléctricas. Dylan fue el poeta que le dio peso artístico al rock.


Competencia eterna de los Beatles por ser la más grande de la historia, y que a su favor tienen el mérito de haber partido desde un principio con una propuesta más madura son los Rolling Stones, quienes liderados por un hipnótico Mick Jagger y por el incombustible Keith Richards han sabido envejecer con estilo. Después de 50 años Jagger aún sigue pavoneándose en los escenarios del mundo como si fuera un veinteañero.


Y el rock siempre ha sido refugio para grandes músicos, algunos tocados por la barita de la genialidad y el virtuosismo. Este es el caso del inglés Eric Clapton, uno de los miembros de Olimpo de los guitarristas. Clapton, ya sea como solista o en las varias bandas en que tocó, siempre nos ha entregado piezas que se vuelven clásicos del rock.


Pero los americanos también tienen a un genio de la guitarra en la historia de su música popular, siendo quizá uno de los más grandes de todo la vida del rock. Me refiero al zurdo Jimmy Hendrix, quien aprendió música de oído y debía gravar todas las melodías que se le venían a la mente ya que no sabía ni escribir o escribir música. El show en que Hendrix quema su guitarra casi como si se tratara de un ritual religioso es una de las postales de los revolucionados 60’s.


Cerrando la triada de grandes de la guitarra tenemos a un hispanohablante. Carlos Santana nació en México, pero su carrera se desarrolló principalmente en Estados Unidos. Sin embargo, nunca ha tenido complejo con respecto a sus raíces, dándole sabor hispano a la música que compone, por lo que es la primera gran estrella de rock salida de nuestra porción del mundo.


Dentro de la camada de bandas nacidas en las tierras de Gran Bretaña, una que mostró un carácter distinto, el cual sería la inspiración una década después para los grupos punk. The Who, quienes fueron los inventores de la destrucción de los instrumentos al final de un recital, son quienes definieron a toda su generación.


Y los 60’s se fueron transformando a medida que avanzaban en la década de la paz y el amor, de la sexualidad libre, de la experimentación con drogas y de las búsquedas trascendentales. Es en este contexto en que el rock comienza se transforma en un viaje lisérgico, con grupos como Grateful Dead, Jefferson Airplane o Iron Butterply. No obstante, el más psicodélico de todos fue el Rey Lagarto, también conocido como Jim Morrison, quien con su banda The Doors nos legó poemas musicalizados.


Pero los británicos nunca se quedaron atrás, pues a la psicodelia le dieron espectacularidad, con bandas que crearon discos y shows conceptuales, como Genesis y Jethro Tool, siendo el que llevó la apuesta más lejos Pink Floyd, montando un muro en el escenario a medida que el concierto avanzaba, el cual se volvía un telón en el que se proyectaban animaciones y al final era derribado. Pink Floyd es el adalid de los shows conceptuales, los cuales aún nos siguen maravillando.


Otro artista que nace al alero de la psicodelia, pero que se adaptó según el devenir de los tiempos fue el hace poco desaparecido David Bowie, quien recibió apodos tan apropiados para su mimetismo artístico como El Camaleón o el Duque Blanco. Bowie es la inspiración para muchos otros artistas, aportando un glamur que se imita hasta la actualidad. No obstante, en un principio encarnó a Ziggy Stardust, con un rayo rojo y plata pintado en la cara.


Otro que quiso hacerse con un trozo de este pastel creativo fue el artista Andy Warhol, quien acuño el concepto de pop art. Él, junto con otro genio como Lou Reed, crea una banda que entrega una propuesta osada, con mucha mezcla de otros géneros. Hablo de The Velvet Underground.


Con los 70’s los ideales de la década anterior fueron chocando con la cruda realidad y los hippies se baten en retirada, ahogada su inocencia por Vietnam, Watergate y Charles Manson. Esa es la hora de algo más oscuro y duro. Los primeros en dar el paso y llevar definitivamente el rock a las tinieblas son Black Sabbath liderados primero por monstruos como Ozzy y Dio.

Pero desde finales de la década anterior una banda de hard rock estaba apostando a inyectar nueva sabia al rock, dando a luz una música sexy, casi sexual, con letras que hablan tanto de amor como de antiguas leyendas medievales. Led Zeppelin fue en su momento la banda más grande de rock del mundo.


Y muchos más aportaron tanto al hard rock como al heavy metal, como Judas Priest , Deep Purple, Blue Öyster Cult, AC/DC y otros. También hubo nuevas derivaciones, como el glam rock, donde todo se vuelve estiloso, como es el caso de Kiss, con sus zapatos de plataforma y caras pintadas. No obstante, el más glamuroso y perverso fue sin duda Alice Cooper.




Otros que imprimieron su sello particular a la música que crearon es la banda Aerosmith, liderada por el icónico Steven Tyler, los cuales tienen marcada influencia del blues. No obstante, con el paso de los años fueron capaces de mantenerse actuales adoptando nuevas influencias, como el rap. Luego, en los 90’s, se reinventaron nuevamente y fueron capaces de captar una nueva generación de fanáticos. 


En cuanto los países que hablamos castellano, debemos reconocer que el más rockero de todos es Argentina, donde no sólo hay pasión por los grupos anglosajones, sino que también han tenido una cantidad de bandas de una calidad artística superlativa. De los próceres del rock argentino, los más reconocidos e influyentes son, sin lugar a dudas, el dúo Sui Generis, formados por Nito Mestre y el legendario Charly García.


Ahora, en todo ámbito se dan casos extraordinarios que son tan originales que es casi imposible catalogarlos. Este debe ser el caso de Queen, quienes fueron glam, hard, heavy, pop y bluseros al mismo tiempo. Integrando en sus composiciones artilugios operísticos, Mercury, May, Taylor y Deacon crearon un verdadero himno del rock con su “Bohemian Rhapsody”.


Varias veces a lo largo de su historia se ha declarado muerto al rock, sorprendiéndonos luego de que renazca como un fénix furioso. Y es que la rabia debe ser uno de los principales combustibles de las guitarras roqueras, y eso era lo que más sobraba en los barrios proletarios de Nueva York y Londres, donde nació una nueva forma de rock vertiginoso, al cual llamaríamos punk. En América sus principales cultores era The Ramones, que se paraban en el escenario con casacas de cuero y sus melodías rápidas eran como poner cables de alta tensión directo a tu cerebro.


Otros que te ponían electricidad, pero en las bolas, fueron los británicos Sex Pistols, los cuales se atrevieron a ser iconoclastas en la estirada Inglaterra, ridiculizando incluso a la misma Isabel II. Debió ser toda una experiencia ver por televisión pública a Johnny Rotten cantar “Anarchy in U.K.” con cara de maniaco, casi como si estuviera a punto de salir de la pantalla.


La edad dorada del punk termina con The Clash, quienes con su “London Calling” llaman a los londinenses a dejarlos todo, pues estaban las cosas a punto de irse al carajo. No estaban muy equivocados, pues en los 80’s vendría Thatcher con su neoconservadurismo.


Alimentándose tanto del punk como del heavy metal, un bajista con un enorme lunar de carne en la mejilla (lo cual no le impide acostarse con montones de mujeres) crea una fusión que será el modelo del thrash en la década siguiente. Se trata del recordado Lemmy Kilmister y Mötorhead.


Hasta la primera parte de este recuento, porque es tan larga la historia del rock, incluso tomando solo a sus expositores más importantes, que la extensión de este artículo sería excesiva para leerla de una sola vez. Por ello la he publicado en dos partes, pudiendo encontrar la segunda ahora mismo en el blog.

Parte 2

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