martes, agosto 23, 2016

La Rubia Sexy Siempre Muere Primero: Slasher (Parte 1)



 

Slasher es un concepto que pocos manejan fuera del mundo de los aficionados a las películas de terror, por lo que debemos partir definiendo de qué estamos hablando. Slasher es un subgénero del cine de terror, muy cercano al gore, que trata acerca de asesinos sanguinarios que se especializan en dar las muertes más cruentas posibles a sus víctimas. Estos asesinos pueden ser psicópatas comunes y corrientes o seres con poderes sobrenaturales, pero lo que tienen en común es el placer sádico por ver manar sangre a borbotones de los cuerpos de quienes caen en sus manos. En efecto, la palabra slasher viene de slach, que se puede traducir como corte o tajo hecho con un cuchillo, así que un slasher en castellano es un destajador.

Si bien este tipo de terror es algo que viene apareciendo en el cine desde la década de los 70’s, tiene antecedentes mucho más antiguos. Desde siempre hemos sentido una especie de placer morboso acerca de los actos brutales cometidos por los asesinos seriales de la realidad, los cuales fueron presentados por escritores en las primeras novelas de género policial y de suspenso.
La primera vez que nos encontramos con un relato policial en que vemos a un asesino cruento es en “Los Crímenes de la Rue Morgue” de Edgar Alan Poe, un cuento de 1842 que es el iniciador del genero detectivesco. En esta obra, Poe crea al primer detective que usa su ingenio deductivo para resolver un crimen, siendo este el Chevalier Auguste Dupin, antepasado directo de Sherlock Holmes. No obstante, también nos muestra a un criminal brutal, quien mata a una madre y su hija en sus habitaciones de una forma horroriza a todos los parisinos, quienes no pueden concebir tal bestialidad. Y Poe tampoco es capaz de pensar en que un ser humano sea capaz de realizar estos crímenes, poniendo a un orangután amaestrado como el ejecutor material de los crímenes, aunque su dueño es la mente tras estas muertes. “Los Crímenes de la Rue Morgue” ha sido adaptada varias veces al cine, siendo quizá la más recordada la cinta en blanco y negro 1932 con la actuación de Bela Lugosi.



Otro antecedente lo podemos encontrar en el libro de 1886 “El Extraño Caso del Dr. Jekyll y el Señor Hyde” de Robert Louis Stevenson. Henry Jekyll es un médico obsesionado con las naturalezas del bien y del mal que existen en nuestra psiquis y en cómo separarlas para depurar la bondad interior. Así crea una poción que le permite separar su naturaleza maligna, la cual tiene personalidad propia, siendo esta la de Edward Hyde, un sujeto desagradable, con fuerza e inteligencia aumentadas, capaz de cometer los crímenes más abominables sin ningún remordimiento. Es así como el buen doctor se ve subyugado por Hyde, quien no comienza cada vez a ser la parte más dominante de su psiquis.

 Transformación de Jekyll en Hyde, película de 1932

Si debo indicar el modelo real para los slasher, éste, sin lugar a ninguna dudas, ha de ser Jack el Destripador. Hoy en día este asesino serial victoriano se ha transformado en un personaje cuasi legendario, siendo aún materia de estudio por muchos que intentan saber su identidad a casi 130 años de sus crímenes. Incluso, en la actualidad hay gente que piensa que se trata sólo de un personaje de ficción, pues su historia es tan increíble que pareciese salida de la imaginación de un febril escritor. No obstante, los hechos ocurrieron en 1888, en el distrito londinense de Whitechapel, una de las zonas más pobres de la capital británica; ahí, desde finales de agosto a principios de octubre ocurrieron cinco asesinatos a prostitutas en que fueron estranguladas, degolladas y sus vientres abiertos para extraer parte de sus órganos. La policía londinense trató de atrapar al asesino, pero sus métodos eran deficientes y todo estaba plagado de pistas falsas, como un sin número de cartas escritas por bromistas, de las cuales sale el sobrenombre de Jack el Destripador, que posiblemente nunca fue usado realmente por el asesino. Existen un sinnúmero de teorías en la actualidad acerca del asesino y sus razones, desde el simple psicópata hasta una conspiración en que estaba implicada la misma Reina Victoria; no obstante, la verdad es que nunca podremos saber quién fue el monstruo detrás de estos crímenes.


Y Jack puede considerarse el slasher primigenio no sólo por las características de sus crímenes, sino por ese halo de misterio que rodea a su persona en sí. Los slasher del cine usarán máscaras para ocultar sus rostros, pero Jack se esconde tras su nombre, siendo la imagen que tenemos de él – la de un caballero victoriano perfectamente vestido, con capa, sombrero de copa y cuchillo en la mano – una construcción del imaginario popular. Si lo que este psicópata deseaba era notoriedad, lo logró con creces, transformándose en un mito moderno. 


En el cine los slasher también tuvieron antepasados directos, algunos de muy buena alcurnia. Robert Bloch fue un muy buen escritor de terror y ciencia ficción, siendo uno de los discípulos de H. P. Lovecraft, con quien mantuvo una cercana amistad. No obstante, su novela de 1959 fue la más famosa y se aleja del terror cósmico, hablando de un asesino serial. Este texto fue adaptada al año siguiente de su edición al cine por uno de los más grandes directores de todos los tiempos; Alfred Hitchcock. “Psycho” o “Psicosis” nos relata la historia de Norman Bates, un joven de suaves modales que administra un motel y que vive junto a su madre, una mujer dominante que atormenta a Norman y que tiene la afición de matar chicas… o al menos eso es lo que parece. Psycho es notable por varios aspectos, siendo uno de ellos la famosa escena de la ducha, que es una de las más estudiadas acerca de cómo hacer que una escena sea terrorífica valiéndose de la música y las tomas de la cámara. También es conocida por tener en su reparto a una de las estrellas más rutilantes de Hollywood en ese momento, Janet Leigh, y matarle antes del primer cuarto de hora del film. No obstante, lo más destacado de la cinta es su final inesperado, el cual marcó una forma de dejar al público con una sensación de desconcierto que pocas veces ha sido replicada de forma satisfactoria.


Del mismo año de la anterior es “Peeping Tom”, filme británico del director Michael Powell. Acá conocemos a Mark Lewis, un joven camarógrafo que desea ser director de cine, pero que esconde un trauma de infancia, pues su padre era un psiquiatra que lo usaba como conejillo de indias para sus experimentos acerca de las reacciones de las personas frente a distintos estímulos atemorizantes. Por esto, ahora Mark se dedica a asesinar mujeres mientras las graba y luego ver el horror que les causas.


Otro hito fue el inicio de gore, el cual se marca con el estreno de “Blood Feast” en 1963. Dirigida por Herschell Gordon Lewis, la película trata acerca los asesinatos de mujeres ocurridos en un pueblo de Estados Unidos, en los cuales se le amputa algún miembro a la víctima. Esto se debe a que el asesino es un egipcio que mata como parte de un ritual en honor a la diosa Ishtar. Si bien no es la primera película en mostrar sangre, acá apareció en cantidades industriales, siendo la que dio el primer chorro del gore.


El slasher también tomó varios aspectos del giallo italiano, un género que mezcla el terror, lo policiaco y toques de erotismo. Uno de estos filmes que es claramente antecesor del slasher es “Bahía de Sangre” de Mario Bava (titulada "Carnage" en Estados Unidos). Estrenada en 1971, se trata de la historia de una herencia que hace que la gente mate por ella. Una condesa es dueña de una bahía, por lo que su marido la asesina para quedarse con ella, pero éste es asesinado a su vez, y así con cualquiera que tenga aspiraciones a la posesión del lugar. Muchos la consideran la primera película de slasher, aunque faltan varios de los ingredientes que completan la fórmula de estas películas.


Acá hay cierta controversia, pues no hay acuerdo acerca de quién fue el primer slasher del cine. Para mí, la primera película del subgénero es la estrenada en 1974 y su nombre es “The Texas Chain Saw Massacre”. Dirigida y escrita por Tobe Hooper, en cuanto al cine de terror es un fenómeno homologable a lo que fue en su momento “La Noche de los Muertos Vivientes” de Romero, pues con un presupuesto nimio se convirtió en un tremendo éxito. La historia nos habla acerca de un grupo de jóvenes, formado por los hermanos Hardesty y sus amigos, quienes viajan a Texas debido a que recibieron la noticia de que la tumba del abuelo de los Hardesty fue profanada. El problema es que se encuentran con una familia de redneck caníbales que los van matando de la forma más sangrienta posible, en especial Leatherface, un sujeto grande y fuerte que usa una máscara hecha con piel humana curtida. Esta cinta ha tenido varias precuelas y un remake, pero nunca han tenido el impacto de la original, la cual fue prohibida en varios países por sus escenas sangrientas.


Así, el tipo de la motosierra fue el primer en destajar adolescentes, salpicando con sangre incluso a quienes estaban en la sala de cine. No obstante, hay otra película que se pelea la paternidad del slasher, la cual es recordada como una de las más sangrientas, a pesar de que en verdad no aparece una sola gota de líquido rojo en sus escenas. Ya hablaremos de ella en el próximo capítulo.

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