martes, agosto 30, 2016

Mary Shelley: La Madre del Monstruo.



 



Un día como hoy, hace 220 años, en Inglaterra nació una mujer que cambió la literatura universal para siempre, y no sólo por las obras que escribió, sino porque fue la iniciadora de un género literario totalmente nuevo. Hoy, en que conmemoramos nuevamente su natalicio, hablemos de Mary Shelley y su obra.

Mary Wollstonecraft Godwin (su nombre de soltera) nació el 30 de agosto de 1797 en el mejor lugar posible para que una mujer se educara bien, en especial teniendo en cuenta lo machista de la mentalidad general de la época. Su madre fue Mary Wollstonecraft, una activista feminista e intelectual con varios textos a su haber, mientras que su padre fue el filósofo político William Godwin que se rodeó de un importante grupo de pensadores que esperaban reformar la sociedad británica, buscando una mayor igualdad social y oportunidades para el desarrollo de la mujer. No obstante, la madre de Mary muere cuando ella nace debido a complicaciones del parto, por lo cual nunca llega a conocerla en persona, aunque crece leyendo las obras de ella, llegando a conectarse con ese intelecto avanzado que se transforma en el ideal de mujer al que Mary aspira alcanzar.

Mary Wollstonecraft
Su padre trata de darle la mejor educación que puede, cosa que es varias veces más que lo que se enseña a una mujer de entonces, muchas de las cuales apenas llegaban a aprender a leer y escribir. No obstante, William quiere que Mary y su hermana mayor (la cual no era hija de Godwin, sino de una relación anterior de su mujer) tengan una madre, por lo cual se casa con una vecina, Mary Jane Clairmont, la cual también es viuda y tenía hijos propios. Ahí empezaron los problemas, pues a Mary no le agradó jamás su madrastra, lo cual dio lugar a un ambiente bastante tenso en el hogar de los Godwin. Por otro lado, William era un filósofo brillante, pero para nada bueno administrando sus bienes, teniendo que estar constantemente pidiendo dinero prestado para mantener a flote su negocio editorial. 

William Godwin
Dentro del círculo de seguidores de Godwin había un joven poeta de buena familia llamado Percy Bysshe Shelley, en quien el padre de Mary había puesto sus esperanzas para que le subvencionara sus deudas; pero Shelley al final termina enamorando a su hija. El problema es que Percy se encuentra casado, aunque separado, y Mary era menor de edad, por lo que Godwin se niega a aceptar la relación. En vista de esta situación, la pareja se escapa a Francia, donde comenzaron un viaje que les llevó a Suiza, aunque la falta de dinero los obliga volver a Londres, donde se ven relegados a un ostracismo social y enfrentados a la desaprobación absoluta por parte de William Godwin.

Percy Bysshe Shelley

En esa época Mary tiene su primera hija, la cual nace prematura y muere, lo que sumerge a la chica en una gran depresión, la cual se ve acentuada por los diferentes romances que Shelley mantiene con mujeres de su círculo de amistades, principalmente debido a que el poeta es un defensor del amor libre. Ahora, Percy Shelley no era el típico machista que practicaba el amor libre sólo de su parte, sino que animaba a Mary a buscar amantes, pero ella la verdad es que estaba subyugada por el amor que sentía por el poeta.
Buscando quizá sacar a Mary de su depresión, la pareja emprende un viaje a Suiza para reunirse con un amigo de Shelley, el poeta George Gordon Byron, conocido popularmente como Lord Byron. Así, en el verano de 1816, uno de los más fríos del siglo XIX, el grupo formado por Byron, su secretario el doctor John Polidori, Percy Shelley, la hermanastra de Mary Claire Clairmont y ella misma se pasaron las noches leyendo historias de terror gótico alemanas. Inspirado por ellas, Byron les propone un concurso acerca de quién puede escribir la historia más aterradora para finales del verano. De ese pasatiempo veraniego nacen dos trabajos literarios que trascenderían: “El Vampiro” de Polidori, que sería el primer antecedente del vampiro en la literatura, y “Frankenstein” de Mary Shelley, que es la primera historia de ciencia ficción de la historia.

Lord Byron
Luego de ese verano, Mary vuelve a Inglaterra y se casan con Percy debido a que la primera mujer de éste se suicida, lo que le permite reconciliarse con su padre. No obstante, nuevamente deben emigrar ya que la aristocrática familia de Shelley le niega cualquier ayuda económica debido a su forma de vida y a sus ideas políticas, por lo que deciden ir a Italia. Ahí viven de manera itinerante, haciendo amistad con otros ingleses que disfrutan de las bondades del clima, siendo recordados esos años por Mary como los más felices de su matrimonio, aunque ambos mantuvieron amoríos, incluidos algunos con otras mujeres por parte de ella. No obstante, aparte de su primera hija muerta, Mary tuvo otros cuatro, de los cuales sólo sobrevivió el menor, Percy Florence. El final de su vida en Italia lo marcó la muerte de Percy Shelley debido a un naufragio, después de lo cual tuvo que volver a Inglaterra.

Funeral de Shelley
De vuelta en Londres, Mary consigue que la familia Shelley le dé dinero para vivir ella y su hijo, avocándose principalmente a la educación de éste a su actividad literaria, escribiendo varias novelas, libros de cuentos infantiles, biografías, relatos de sus viajes con su esposo, poemas y artículos en revistas de la época, además de editar los trabajos poéticos del difunto Percy. Como su padre, ella atrae a intelectuales a su alrededor, quienes la admiran, manteniendo algunas relaciones amorosas, aunque todas muy discretas, ya que su prioridad siempre fue su hijo.
Los últimos años de Mary se ven atormentados por diferentes dolencias, como la viruela (de la que logra sobrevivir) y varios episodios de parálisis y dolores de cabeza, los cuales eran síntomas de una enfermedad mayor. Murió a los 53 años debido a un tumor cerebral. Su hijo, al revisar el escritorio en que trabajó gran parte de su vida, encontró que guardaba primorosamente mechones de cabello de cada uno de sus hijos fallecidos y parte de las cenizas de su gran amor, Percy Bysshe Shelley.


La obra de Mary está principalmente influenciada por la literatura gótica de la época y por la corriente romántica, la cual fue la que seguía su marido cómo poeta y escritor. No obstante, también cuenta con muchas referencias propias, como las ideas de sus políticas de sus padres y datos autobiográficos que inserta en su ficción. No obstante, la razón por la que es reconocida como la madre de la ciencia ficción es que tomó inspiración en los avances científicos de su época para justificar la trama de sus historias. Su monstruo dista de otros parecidos, como el golem de las leyendas judías, porque no es animado por arte de magia, sino por electricidad y métodos científicos, lo cual era una innovación enorme para esa época. Ahora, pocos toman en cuenta de que cuando Mary escribió “Frankenstein o el Moderno Prometeo” contaba con apenas 18 años y fue su primera novela; una obra que a muchos tomaría varios años de carrera escribir, para ella fue su ópera prima. 


De las Obras de Mary Shelley, en cuanto a lo que compete a este blog, existen dos historias que es bueno repasar. Obviamente la primera es “Frankenstein”, la cual nos relata la historia de un joven estudiante de medicina de Ginebra que se ha obsesionado con la posibilidad de crear vida, estudiando la relación entre la electricidad y el funcionamiento del cuerpo humano. Acá Mary se ve reflejada en los dos personajes principales, tanto en Víctor Frankenstein como en su criatura. De Mary el doctor tiene la admiración por su madre y ese sentimiento de pérdida constante debido a las muertes de sus seres queridos; en tanto que el monstruo representa el sentimiento de abandono y rechazo que en ese momento ella sentía debido a su relación con Shelley, similar a lo que siente el engendro debido al trato que Víctor y la demás gente le da.


Pero lo que pocos saben es que Mary Shelley tiene una segunda novela de ciencia ficción, la cual tituló “El Último Hombre”. La historia transcurre a finales del siglo XXI, donde Inglaterra ha pasado de forma pacífica de la monarquía a ser una república, pero hay varios intereses políticos por retrotraer las cosas o llevarlas al extremo. En medio de intrigas políticas y cultos fanáticos, una plaga mortal se desata, la cual llevará a la extinción de la raza humana. Así que lo de “Franskenstein” no fue sólo un accidente, sino que la imaginación de Mary gustaba de volar a lugares muy lejanos en cuanto a tiempo y espacio.


Pero estos no son lo únicos libros de esta autora, como los dramas “Mathilda”, “Lodore” y “Falkner”, en el que representa hechos de su propia vida y temas feministas, así como las novelas históricas “Valperga” y “Perkin Warbeck”.
Ahora, ya sea que quieras leer “Frankenstein” o cualquiera de las otras obras de Mary Shelley, tienes que tener presente que la mayoría de ellas se empinan casi los 200 años de antigüedad, por lo que su forma de relatar puede parecerle extraña y compleja de entender para un lector moderno. Pero no te desalientes por esto, pues siempre es bueno ir a la fuente original para saber la historia de este clásico.
Por otro lado, si deseas acercarte a través del cine, “Frankenstein” tiene varias versiones, siendo muy pocas apegadas al libro. De ellas podemos rescatar:
-       En 1910 se hizo el primer film en Estados Unidos, dirigido por J. Searle Dawley y producido por el mismo Thomas Alba Edison.


-       La más icónica de todos debe de ser la producción de Universal de 1931, con la actuación de Boris Karloff en el papel del monstro.


-       Durante el renacimiento del terror clásico gracias a la productora Hammer trajo una nueva película. “La Maldición de Frankenstein” fue protagonizada por Peter Cushing en el papel del científico y Christopher Lee como el monstruo (cómo dato curioso, Lee encarnó primero al monstruo de Frankenstein que a Drácula).


-       Más moderna y mucho más apegada al libro es “Frankenstein de Mary Shelley” de 1994, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, producida por Francis Ford Coppola y con Robert De Niro en el papel del monstruo.


Por su parte, “El Último Hombre” tiene una adaptación de 2008 que no pasa de ser un film de aficionados con malos efectos.
A pesar del título de este artículo, Mary Wollstonecraft Shelley es mucho más que la madre de su monstruo literario, sino una mujer atípica para su tiempo, inteligente, culta, decidida y apasionada, quien templó su carácter debido al dolor y a las perdidas, las cuales la marcaron desde su temprana niñez. Por otro lado, quizá el monstruo del que fue madre no sea en verdad esa criatura hecha con pedazos de cadáver, sino de la ciencia ficción misma; el género literario que habla del presente con alegorías de un futuro posible.

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