lunes, septiembre 12, 2016

De 1 a 10 ¿Qué tan Estúpido es?: El Diluvio Universal




Las leyendas y mitos nos sirven para conocer la mentalidad de nuestros antepasados, pues gracias a ellas podemos echar una mirada a su forma de entender el mundo y la explicación que se le daba al mundo que les rodeaba. Algunos fueron muy imaginativos, como los griegos, quienes llenaron sus leyendas con las aventuras de dioses y héroes que pelean con monstruos para liberar al mundo del caos. Pero todo está bien mientras estemos claros que son únicamente leyendas, no verdades históricas. No obstante, hay quienes se empecinan en hacer de estos mitos hechos reales, recurriendo muchas veces al engaño para solventar sus locuras. Hoy hablaremos del diluvio universal.

El relato es parte del Génesis, el primer libro de la Biblia, contando cómo, algunas generaciones después de la creación de Adán y Eva, sus descendientes se volvieron un pueblo maligno que olvidó el mandato de Yahveh, por lo que éste se arrepiente de haberlos creado y decide destruirlo todo. No obstante, se encuentra con que Noé es un hombre justo, por lo que decide salvarlo de la catástrofe y le manda a hacer una barca de 300 codos de largo, 50 de ancho y vente de alto. Ahí se refugiará el con su familia, parejas de animales de todas las especies y comida suficiente para todos. Cuando el arca estuvo lista y los animales en su lugar, Dios abrió las compuertas del cielo, hizo subir el nivel del mar e inundó toda la faz de la Tierra. Al final, Noé estuvo un tiempo con los animales y su familia a la deriva en su barca hasta que encalló en la cima de una montaña. Ahí Dios le prometió que nunca más arrasaría la tierra con agua, poniendo cómo símbolo de esto el arcoíris en el cielo. Por su parte, la familia de Noé y los animales que venían con él en el arca repoblaron la tierra, siendo todos los humanos de la actualidad sus descendientes.


Ahora, existe mucha ignorancia acerca de esta leyenda, incluso entre los mismos cristianos. En primer lugar se dice que Noé embarcó a una pareja de cada especie animal, cuando la verdad es que fueron 7 parejas de las especies consideradas como puras y una de los impuros (entre los que se contaban los camellos, cerdos, liebres, reptiles, insectos y un largo etcétera). Por otro lado, se habla de Noé, su esposa (de la cual no se conoce nombre oficial) y sus tres hijos Sem, Cam y Jafet, pero la verdad es que a ellos les debemos sumar las nueras de Noé y sus nietos. Por otro lado, una parte poco recordada del mito y que trajo varios problemas en el futuro es la afición de Noé por el alcohol. Dice la leyenda que después del diluvio Noé plantó uvas e hizo vino, bebiendo tanto un día que quedó tirado borracho en el suelo y desnudo, a lo que su hijo Cam se burla de él hasta que llegan los otros hermanos y lo cubren, lo que produjo que Noé se enojara (era de esos que se ponen odiosos borrachos) y maldice a Cam, diciendo que sus descendientes serian esclavizados por los de sus hermanos. El asunto es que Cam es el padre de los africanos, mientras que Sem de los pueblos del Medio Oriente (de ahí viene lo de semita) y Jafet de los Europeo; así que lo del racismo comienza con la Biblia.


Ahora, Noé no es un personaje original de la biblia, sino una copia de otros que aparecen en los mitos mesopotámicos, pueblos que fueron los primeros en hablar de una gran inundación. En estas tierras los dioses también se aburren de los humanos y deciden ahogarlos, pero siempre hay un sujeto que es salvado junto a su familia y un grupo de animales. El original es Ziusudra de Sumeria, luego los caldeos hablaron de Atrahasis, mientras que Uta-na-pistim es nombrado en la famosa “Epopeya de Gilgamesh”. Como se ve, el famoso Noé es sencillamente una copia.


Ahora, existen relatos de inundaciones en varias otras culturas del planeta, lo que suele ser esgrimido por los fanáticos cristianos como prueba de la verdad acerca de la historia de Noé. En la India el mar crece (no hay lluvia) y Visnú toma la forma de un pez para salvar al rey Svayambhuva Manu. En Grecia Zeus se enoja con los humanos y se pone de acuerdo con su hermano Poseidón para ahogarlos a todos, desastre del que se salva Deucalión y su esposa Pirra. En Mesoamérica hay varias historias de inundaciones, así como en Sudamérica, aunque todas varían en las razonas por las cuales los dioses deciden arrasar la Tierra.


Pero como dije, todo lo anterior es mito y nada más, no existiendo ninguna prueba científica que abale la ocurrencia de una catástrofe climática que haya causado la inundación del planeta en su totalidad. Además, tener un montón de animales tranquilos en un barco debería sonarnos a cuento chino, pero obviando lo anterior,  debemos pensar que es imposible que el mundo se haya podido repoblar, tanto en su fauna como en su población humana, por un puñado de parejas, pues la falta de diversidad genética en las especies hubiera provocado su degeneración en pocas generaciones. Estas simples razones hacen inviable absolutamente la historia que nos cuenta la Biblia, pero, como siempre, hay quienes no entienden de razones.


Ya se dijo que la existencia de otras leyendas acerca de inundaciones es uno de los argumentos en defensa de la realidad del diluvio, pero también tenemos un montón de otras civilizaciones que no hablan nada de lluvias catastróficas o algo parecido. Los nórdicos al parecer sólo sufrieron por el frío y la nieve; mientras que los egipcios tampoco se enteraron de lo ocurrido, y eso que eran vecinos de los mesopotámicos; y que decir de los chinos, que tuvieron diez soles que quemaron la Tierra, pero nada de lluvias. Por eso, lo de universal es un epíteto muy grande para el diluvio de la biblia.


Ahora, hay quienes buscan pruebas en la ciencia para dar crédito a lo dicho en el biblia, lo cual suele ser siempre engañoso en su ejecución. La pregunta clave en esto es ¿Ocurrió un desastre natural que inspiró estos relatos? Y la verdad es que es probable que una inundación de proporciones grandes haya ocurrido en el Medio Oriente y que haya quedado en la memoria colectiva de la gente, pero es imposible que un solo hecho sea el causante de todas las leyendas alrededor del mundo. Por ejemplo, el principal candidato que algunos geólogos postulan como candidato para diluvio a la inundación del Mar Negro durante la última era glacial, ya que antes este mar era un lago con un nivel de sus aguas mucho más bajo que en la actualidad, separado del Mediterráneo sólo por un dique en lo que hoy son los Dardanelos. No obstante, este dique cedió y dejó entrar las aguas del Mar Mediterráneo, inundando vastas zonas costeras. Es una teoría válida, pero no explica lo de las lluvias, además de que está muy lejos América para haberla afectado, y que las civilizaciones que hablan de esas inundaciones a ese lado del mar no existían en el momento de esa catástrofe.


Ahora, también se ha hablado mucho del Monte Ararat, donde muchos exploradores y modernos apologistas del diluvio sostienen que se encuentran los restos del arca de Noé, pero no hay ninguna prueba fehaciente de ello. En primer lugar, el Génesis sólo habla de un monte, no dando nombre alguno; fueron los cristianos a principios de la Edad Media los que identificaron el monte Ararat, ubicado en lo que actualmente es la frontera entre Turquía, Armenia e Irán, como el lugar de asentamiento del arca. Por otro lado, se ha hablado y tomado fotografías de una “anomalía” en el Ararat; una formación  semejante a una hoja de árbol si se la mira del cielo y que supuestamente tendría las medidas del arca. Los investigadores más serios han concluido que se trata de cuerpo formado por lava que se acumuló en un valle.  Además, su forma no cuadra con el navío bíblico, pues si bien concordaría con el aspecto que comúnmente tiene un barco mirado desde arriba, los que lo muestran como prueba se olvidan de un importante detalle; la Biblia habla de un arca, lo que se tradujo de la palabra hebrea “taba” que se traduce también como caja, siendo eso muy consecuente con las descripciones que da de ella el Génesis de una navío rectangular, sin quilla ni velas, que sólo flotaba a la deriva en las aguas.

Anomalía del Monte Ararat

Y es que la defensa del mito del diluvio universal es una de las banderas de lucha sostenida por los creacionistas, quienes ven en este cuento una de las verdades reveladas de la Biblia, fundamento absoluto de sus cuentos de hadas. Por ello han llegado a sostener que el Gran Cañón del Colorado se formó por la acción de las aguas del diluvio, que esta catástrofe imaginaria fue la que extinguió a los dinosaurios y un montón de otras locuras que sólo nos pueden generar vergüenza ajena. Ahora, en todo el mundo, se están construyendo réplicas para demostrar que era posible la existencia de una nave que contuviera a una muestra de cada una de las especies existentes en la Tierra. Pero además estas réplicas son un excelente negocio, ya que muchos fieles están dispuestos a pagar su entrada por conocer esta maravilla bíblica.


No obstante, esta leyenda nos muestra una de las peores caras de la religión y su concepción de la moral, siempre maniquea y segregacionista. Dios recurre al asesinato colectivo para castigar las faltas de la gente, al exterminio de todo sólo porque se siente decepcionado. Es una rabieta de un niño homicida, el cual después es tan obtuso como para, entre todos los seres humanos, sólo encontrar a uno digno de salvarse. Si tienen un dios así, no nos extrañe luego que los adeptos a las religiones judeocristianas sean tan propensos a la intolerancia.

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