jueves, septiembre 08, 2016

Star Trek: 50 Años de Viaje por las Estrellas



 

Un día como hoy, hace exactamente 50 años, en las pantallas de los televisores en blanco y negro y en los pocos a color de Estados Unidos aparecieron las imágenes de una nave espacial con uno de los diseños más originales de la ciencia ficción, la cual llevaba en un viaje a lo desconocido a una intrépida tripulación a la exploración de lo desconocido del espacio. Hoy hablaremos de una de las principales franquicias de ciencia ficción televisiva; me refiero a “Star Trek”.

El génesis de “Star Trek” se encuentra en 1964, cuando Gene Roddenberry presentó su proyecto de una serie de ciencia ficción a la productora Desilu, vendiendo su concepto como una especie de historia de pioneros del oeste, pero en el espacio. Por otro lado, la idea era salir un poco del estereotipo de las space opera que se venía dando desde los años 20’s, cambiando el foco desde la aventura sin mucho fondo científico en sus historias a algo con mayor peso en los argumentos, llegando hasta cierto punto a coquetear con la utopía. Así, se entregó un primer piloto del programa a la NBC, el cual fue rechazado, aunque se les permitió hacer un segundo intento, gracias al cual se pudo estrenar la serie en horario prime el 8 de septiembre de 1966.

Gene Roddenberry
La trama de la serie nos mostraba a una nave de nombre Enterprise (el cual es muy simbólico, pues se ha usado varias veces para bautizar a navíos de la Armada Americana), cuya tripulación tenía como misión la exploración del espacio. No obstante, esta premisa tan simple englobaba una trama mayor que le dio originalidad a su propuesta. La humanidad que nos presenta “Star Trek” en el siglo XXIII ha superado todos los problemas que la dividían en el pasado, habiendo erradicado los males de la guerra, las enfermedades, la miseria y las luchas políticas y religiosas. Ahora somos parte importante de una sociedad galáctica formado por diferentes planetas con el ideal común de la coexistencia pacífica y la cooperación mutua para el desarrollo de sus respectivas civilizaciones.


Pero quizá lo que más llamó la atención del público fueron los personajes principales. Tenemos al capitán James T. Kirk (William Shatner), un líder intrépido y algo impetuoso; el comandante y oficial científico mestizo humano/vulcano Spock (Leonard Nimoy), quien con su lógica hace contrapeso con Kirk; el médico Leonard “Bones” McCoy (DeForest Kelley), un hombre mal humorado que suele confrontar a Kirk y Spock por sus faltas; el teniente Montgomery “Scotty” Scott (James Doohan), un ingeniero escocés encargado de la mantención de la nave; la teniente Nyota Uhura (Nichelle Nichols), la encargada de telecomunicaciones y uno de los primeros personajes de color  en TV que no era sirvienta o delincuente; el teniente Hikaru Sulu (George Takei), timonel de la Enterprise; y, finalmente, el alférez Pavel Chekov (Walter Koening), también timonel y de origen ruso, lo cual era todo una revolución en plena guerra fría.


La serie original fue atípica y muy revolucionaria en muchos aspectos. Esta nave y su tripulación, a pesar de ser militares, optaban por la resolución pacífica de los conflictos ante todo, siendo más una fuerza de paz que busca destrabar conflictos e investigar misterios por todo el universo. También, al incluir a una mujer de color entre los protagonistas, se hizo eco de los movimientos por los derechos civiles de los afroamericanos en los 60’s. De hecho, cuando Nichelle Nichols tuvo la intención de dejar el programa, fue Martin Luther King quien la convenció de quedarse pues su presencia ahí ayudaba a la causa de los derechos civiles. Con respecto a esto mismo, el primer beso entre una persona de color y un blanco en la TV fue en “Star Trek”, lo cual causó revuelo y escandalizó a más de un conservador.


No obstante, a pesar de contar con una base sólida de fans, la serie no fue nunca un éxito, anunciándose su cancelación al final de la segunda temporada. Ahí los fanáticos del programa comenzaron una campaña de cartas y al final la serie fue repuesta por una temporada más, pero fuera del horario estelar. Esa tercera temporada fue la última de la serie original sin que ningún reclamo pudiera evitarlo.
No obstante, la historia no había terminado, sólo tres años después de la cancelación se hizo la primera convención de fans en Nueva York, dando origen a montones de estas reuniones que se han llevado a lo largo y ancho del globo. Además, para el creador de la serie esto demostraba que “Star Trek” aún podía dar mayores réditos. Así es como en 1973 se estrena “Star Trek: La Serie Animada”, la cual contó con las voces del reparto original, excepto Walter Koening. La producción animada estuvo a cargo de Filmation (los mismos que hicieron en los 80’s a He-Man) y tenía ciertos errores en la continuidad, pero nada grave. No obstante, la serie sólo estuvo dos años al aire y tuvo 22 episodios.


Pero Gene Roddenberry no estaba dispuesto a rendirse y en 1978 estuvo a punto de volver a la pantalla de TV con la tripulación del Enterprise. Se anunció una nueva serie para ser estrenada en febrero de 1978, contando con la participación del elenco original, con excepción de Leonard Nimoy, quien estaba ocupado en otros proyectos. “Star Trek: Phase II”, contó con el montaje de todos los decorados y estaban listos para empezar a grabar cuando se les anunció que la serie estaba cancelada. No obstante, no todo estaba perdido.


El éxito de películas como “Star Wars” y “Encuentros cercanos del Tercer Tipo” llevó a plantearse el rodaje de una película de “Star Trek”. Además, contaban con todo lo que se había hecho para la serie fallida, así que tomaron el guión de uno de sus episodios y lo ampliaron para que sirviera para un film. Es así como en 1979 se estrenó “Star Trek: La película”, la cual nos relataba cómo la tripulación de la Enterprise se enfrenta a una extraña y colosal nave extraterrestre que amenaza con destruir la Tierra si es que no la ponían en contacto con el “Creador”. Se trató de una historia muy interesante, pero sus efectos no eran tan impresionantes como los que comenzaban a ser usados en la época, viéndose como de una generación anterior. Sin embargo, la película tuvo un relativo éxito de taquilla y fue la primera parte de una saga.


Después de esto se hicieron 6 películas más con el elenco original, las cuales tuvieron críticas en su variadas, destacándose la segunda, titulada “Star Trek: La Ira de Khan”, la cual ha sido un referente para el universo de “Star Trek”, con uno de los villanos más recordados de la franquicia, el tirano superhumano Khan Noonien Singh, quien llevará a la tripulación del Enterprise a enfrentar uno de los retos más difíciles, incluyendo un final que a más de alguno hizo llorar. En cuanto al resto de películas, hay ballenas venidas del pasado para salvar la Tierra, el enfrentamiento con un ser que pretende ser Dios y la caída del imperio Klingon emulando al desplome de la Unión Sovietica. Pero en la séptima, que se tituló “Star Trek: Generation” y se estrenó en 1994, se hace el cruce entre la serie original y una nueva aparecida en 1987.


Debido a las películas que aparecieron regularmente durante los 80’s, Paramount decide lanzar una nueva serie cuya trama ocurriría 100 años después que la serie original. Así, un nuevo Enterprise con una nueva tripulación volvió a explorar las estrellas, siendo ahora encabezados por el capitán Jean-Luc Pickard (Patrick Stuart). Acá se sigue el legado de la serie original, presentando nuevas razas alienígenas y siendo la semilla de otras series derivadas y nuevas películas. Esta serie fue un gran éxito, con personajes que se ganaron el cariño de los fanáticos, como el ya mencionado Pickard, Q o el androide Data, teniendo 7 temporadas a su haber.


Luego de “Star Trek: The Next Generation” la franquicia ha estado más presente que nunca en nuestra cultura, ya sea por las series spin off como “Star Trek: Deep Space Nine” o “Star Trek: Vogager”, o por productos en otros formatos, como novelas, juegos de rol, videojuegos e, incluso, web series hechas por fanáticos. No obstante, la historia original volvería al cine, ganando una nueva generación de fanáticos.


Es en 2009 que el director J. J. Abrams reinicia la historia, volviendo a los orígenes de James Kirk, Spock y el doctor McCoy, mostrando una historia alterna, pues un hecho inesperado crea una línea temporal alterna. Es así que conocemos a los personajes principales desde sus primeros años en la academia de la flota y cómo se vuelven un equipo liderado por Kirk. Ahora, esta película y sus secuelas (la segunda inspirada en “La Ira de Khan”), han sido recibidas con críticas diversas por los fans; y no se trata de que sean filmes de mala calidad, sino todo lo contrario, sino porque agrega mucha más acción, haciéndolas menos cerebrales que las originales. Esto ha llevado a los fanáticos de cuero más duro a acusar a Abrams de starwarizar (palabra que yo no invente) la franquicie, traicionando su esencia. No obstante, las películas de la nueva saga, incluida la estrenada hace sólo un mes, han recibido el visto bueno de la crítica, de neófitos y de varios fanáticos.


“Star Trek” es uno de los hitos de la ciencia ficción en televisión, principalmente por su deseo de ir más allá de lo que nos habían entregado las space operas, mostrando un futuro donde la humanidad ha aprendido a superar sus diferencias y busca soluciones pacíficas para los conflictos. Esta visión utópica, condimentada con torpedos fotón, transportadores, velocidad warp, phaser y varios otros artilugios tecnológicos que terminaron haciendo realidad, representa no sólo una mirada de futuro, sino, como siempre ocurre en la ficción especulativa, en el reflejo de nuestros anhelos para el presente, lo cual se sintetiza perfectamente en una frase sencilla y muy significativa. “Larga vida y Prosperidad”.

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