viernes, octubre 07, 2016

De 1 a 10 ¿Qué tan Estúpido es?: Mentiras Religiosas en Internet



 

Internet es una de las fuentes de información más grande y democrática de la historia de la humanidad, donde puedes tener acceso a todo tipo de conocimientos, opiniones e ideologías. No obstante, por cada intento serio de compartir información fidedigna en internet, hay quienes se quieren pasarse de listos y aprovechar lo poco selectivos que son los internautas a la hora de filtrar los datos que encuentran. Este es un terreno fértil para los teóricos de la conspiración y los defensores de religiones y otras supersticiones, pues pueden pregonar mentiras y tergiversaciones a los cuatro vientos, haciendo que más de algún incauto caiga en la trampa y repita luego estas sandeces y que se extiendan. Hoy hablaremos de las historias falsas que esgrimen en la actualidad algunos religiosos para demostrar la verdad de la existencia de dios y las historias de la biblia.

Uno de las falacias a las que más recurren los creyentes a la hora de apoyar sus ideas es la de la autoridad, que no es otra cosa que citar a una figura importante que haya dicho algo que avale una postura determinada, sin importar si lo que dice la personalidad es o no correcto. Uno de los ejemplos más usado por creyentes es Isaac Newton, quien en vida fue un ferviente cristiano y buscó hasta el final de sus días compatibilizar sus descubrimientos en ciencia con la existencia de dios. Ahora, lo que pudo haber dicho Newton, por muy importante que él fuera como científico, no deja de estar supeditado al escrutinio de la razón para ser dado por cierto. Ahora, también tenemos casos en que se le adjudica a personas cosas que nunca dijeron, como ocurre continuamente con Einstein, a quien le han falseado su palabras una y otra vez en la red, sin embargo, uno de los que ha salido más en páginas cristianas y ha sido compartido en Facebook por los creyentes es el físico teórico Michio Koku. Desde al menos un par de años se viene anunciando que Koku, quien es americano de origen japonés, hizo un descubrimiento que demostraría la existencia de dios, poniendo en evidencia que es debido a él que existe un orden universal. Con un balbuceo científico muy difícil de seguir y que suena apenas convincente, los artículos dice que gracias a “un semi-radio de taquiones” es posible observar la existencia de un orden creado por un ser consciente que gobierna el universo. El problema es que Koku nunca anunció esto, sino que fue una nota satírica nacida en una página humorística portuguesa llamada Jornal VDD, siendo tomada por una web de noticias cristianas, traducida y presentada como cierta. Ahora, que Koku sea o no creyente no está en discusión, sino el hecho de que ese famoso descubrimiento (que de ser cierto le valdría a lo menos el Nobel) nunca ocurrió.


Otra de esas noticias rimbombantes que buenos cristianos comparten continuamente en las redes es el famoso cuento del día que falta y la NASA. La historia dice que los científicos de la NASA comenzaron a calcular las órbitas de los planetas, el sol y la luna a lo largo de los siglos venideros; esto para evitar que nuestros satélites artificiales o naves espaciales choquen con alguno de ellos. El asunto es que la computadora (una verdadera maravilla) era capaz de calcular las orbitas de todos los astros a los largo de la historia completa del universo, pero en ese momento inesperadamente se detiene por que, dentro de su exacta medición del tiempo, le faltaba un día que descuadraba los cálculos. Entonces un técnico recordó que en la biblia se dice que Josué, el sucesor de Moisés y conquistador de la Tierra Prometida, estaba en una batalla con los amorreos y le pidió a dios que detuviera el sol, lo que ocurrió por casi un día. Los científicos vieron que el error se registraba justo en los siglos donde esos hechos debieron suceder, así que hicieron los ajustes, pero seguían con el problema. Nuevamente la biblia vino al recate, pues lo de Josué no fue un día completo, sino casi uno, además que se dice que con Isaías sucedió que el sol retrocedió. Resultado: ¡Aleluya! ¡La biblia tenía razón! Sin embargo, de todos los cuentos chinos que circulan por ahí, este debe ser uno de los más tontos, pues calcular las orbitas de los astros no es necesario para nuestros satélites, los cuales puede variar su órbita si se encuentran en peligro de colisión; además, hay cuerpos erráticos cuyo viaje por el espacio cambia de rumbo constantemente. Por otro lado, existen un montón de programas que puedes echar a correr en tu computador personal y que te muestran los movimientos de los astros en cualquier fecha, sin que ningún día “perdido” afecte sus cálculos. Sencillamente, se trata de una historia que ya se venía contando desde los años 30’s del siglo XX, pero que toma su forma final con el relato de un sujeto llamado Harold Hill, que tuvo un contrato con la NASA para la mantención de motores diesel, pero que luego se presentó como consultor de la agencia aeroespacial americana, contando luego esta historia en foros y charlas a cristianos. Por su lado la NASA ha negado el episodio y cualquier vínculo con Hill más allá del contrato ya citado.


Vamos ahora a la biología, porque resulta que alguien encontró un mensaje secreto en nuestro ADN. Según el artículo que pulula por ahí, en cierta parte de nuestro genoma que es considerada información basura unos investigadores encontraron lo que parecía un mensaje en una lengua extraña. Por ello se comunican con los expertos lingüistas de la universidad cristiana Bob Jones (una de las principales alma mater de los Republicanos), quienes determinaron que era arameo y se trataba de pasajes específicos de la biblia. “En el principio Dios creo en cielo y la tierra” u “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que  está en vosotros, el cual tenéis de Dios?” son algunos de los decidores mensajes que los expertos descubrieron. Ahora, este cuento no es original de los cristianos, sino ya los teóricos de los antiguos astronautas han hablado que existe un mensaje extraterrestre en el código genético humano. Seamos sinceros ¿alguien en su sano juicio podría creer que el ADN de un amerindio, de un chino, de esquimal o de ruso tiene mensajes en una lengua muerta totalmente ajena a ellos? Sí, sé que muchos han visto el esquema de doble espiral con bastones que se entrelazan y que son representados con letras y colores, pero estos últimos son una manera de modelar el ADN para hacerlo comprensible, no es que en realidad nuestra espiral de ADN tenga letras que pertenezcan a un idioma perdido hace siglos.


Visitemos por último el campo de la arqueología. Esta historia nos dice que un arqueólogo que trabaja para el gobierno de Egipto encontró en el fondo del Mar Rojo un ejército, lo cual sería la prueba de la realidad del Éxodo de los hebreos desde Egipto a la Tierra Prometida, ya que se supone que cruzaron el Mar Rojo cuando dios abrió las aguas, siendo perseguidos por los carros del Faraón, quienes fueron sepultados por el agua cuando estaban a punto de alcanzar a sus antiguos esclavos. El problema de todo esto es que el descubrimiento arqueológico más grande desde el ejército de terracota de Qin Shi Huang sólo ha sido divulgado por páginas de noticias cristianas. Incluso, el responsable de este descubrimiento, el arqueólogo de la universidad del Cairo Abdel Mohamed Gader, es tan imaginario como los carros, corazas, armas y osamentas que se suponen están en el fondo del mar. 


Ahora, lo más sorprendente de todo esto es la reacción de muchos creyentes cuando estos engaños son desenmascarados. Los hay muchos que se ponen violentos, acusando a los escépticos de querer destruir la fe que ellos profesan, tratando de enlodar estas pruebas innegables de la existencia de dios. Pero los más preocupantes son otros, los cuales sólo se encogen de hombros y dicen “No importa, yo prefiero creer”. Cualquier creencia que coarte nuestra capacidad de pensar y de reconocer la verdad es extremadamente nociva.


Y veamos esto desde la otra vereda. A principios del siglo XX se anunció la existencia de los restos de un nuevo homínido en Inglaterra, conocido como el hombre de Piltdown, el cual a la larga resultó ser un fraude que hizo un enorme daño a la biología y a la Teoría Evolutiva en particular, siendo aún esgrimido por creacionista como prueba de la supuesta falsedad de toda la evolución. No obstante, hoy los cristianos se aprovechan de la impunidad que la red otorga para esparcir estas mentiras y no pasa nada. Sencillamente pareciera que decir falsedades para apoyar la fe es algo justificable, porque para ellos el fin justifica cualquier medio.


En fin, a veces no sé qué es lo que más me enoja de todo esto, si lo pueril de la mentira o que algunos insistan en creerla a pesar que en fondo saben que no son ciertas. Al final, para desgracia de los creyentes, la realidad no se amolda al gusto del cliente y la verdad siempre termina imponiéndose.

1 comentario:

  1. Por ahora solo les puedo decir que recien encontre esta pagina y me parece excelente a primera impresion, muy aleccionadora y por supuesto comenzare a leer detenidamenmte . Gracias por crear estas paginas importantisimas.

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