viernes, octubre 07, 2016

Rol: La Llamada de Cthulhu




Lovecraft es un autor como pocos en la historia de la literatura. Durante su vida no tuvo un éxito apreciable como escritor, aunque su círculo de amigos reconoció su genialidad y tomaron mucho del terrorífico universo y lo ampliaron, lo que dio a luz a “Los Mitos de Cthulhu”, los cuales han inspirado a autores en todos los medios. Hoy El Extraño de Providence extiende su influencia como una sombra ominosa por toda nuestra cultura popular, incluyendo los juegos de rol, donde los temas y criaturas lovecraftnianos son comunes. No obstante, el juego que rescata más fielmente la atmosfera de las historias del viejo H. P. es el clásico “La Llamada de Cthulhu”.

Siendo uno de los juegos más veteranos dentro del mundo del rol, “La Llamada de Cthulhu” fue publicado por primera vez en 1981 por la editorial Chaosium, quienes ya nos habían entregado otros clásicos como “RuneQuest” y “Stormbringer”. El autor de este juego es Sandy Peterson, un fanático del rol y de la obra de Lovecraft, quien encontró una fenomenal manera de unir sus dos pasiones. Así, usando el sistema de rol genérico creado por Chaosium para sus juegos y que recibe el nombre de Basic Rol-Playing o BRP, el cual se basa en tiradas porcentuales, creó el juego que se ambientaba en el universo de horror cósmico lovecraftniano. En la actualidad el juego ya lleva 7 ediciones, en 1988 fue traducido por primera vez al castellano (fue el segundo en nuestro idioma) y se mantiene tan fresco como a principio de los 80’s, contando con un gran número de fanáticos.


En cuanto a la ambientación, se sitúa temporalmente en las décadas del 20 y 30 del siglo XX, época en la que aparecen los escritos de Lovecraft y en los cuales estos están úbicados temporalmente. Cada uno de los jugadores debe llevar a un investigador, que se trata de un humano común y corriente que, por los azares de la vida, termina inmerso en este mundo de horribles monstruos, cultos impíos, dioses alienígenos y conocimientos arcanos que es mejor no sacar a la luz. Así, estos investigadores son dirigidos en su aventura por el Guardián de los Arcanos (lejos el mejor nombre que se le ha dado al máster), buscando entender ese mundo secreto y terrible que existe bajo la débil pátina de lo que llamamos realidad, donde extraños dioses hacen pactos fáusticos con los humanos, hombres pez se aparean con mujeres de pueblos costeros del mar y, en las profundidades del pacifico, el Gran Cthulhu duerme a la espera de desatar el fin de la humanidad.


Una de las cosas que caracteriza a este juego es que, a diferencia de los que había en el momento de su aparición, no se concentra mucho en el conflicto físico. Obviamente tiene un sistema de pelea, pero el acento va directamente dirigido a la investigación y la supervivencia. Acá los investigadores no son máquinas de matar, aunque alguno muestre cierta habilidad para la lucha o el manejo de armas. Por el contrario, enfrentarse a los horrores que plagan el mundo de los Mitos de Cthulhu es la manera más segura de morir o de perder la cordura; y la verdad es que no puede estar seguro de cuál de las dos opciones es la menos mala.


Y, como en toda la obra de Lovecraft, el tema de la locura está muy presente. De hecho, el sistema de juego tiene una manera de medir la cordura de cada personaje, la cual va bajando cada vez que se ven enfrentados a las horribles criaturas, a los cultos a los dioses exteriores, a conocimientos prohibidos o cualquier cosa que pueda afectar la estructurada visión del mundo que solemos tener normalmente. Además, una vez que la sanidad de la psiquis se ve afectada por la exposición a lo desconocido, el camino a la locura de final se vuelve cuesta abajo. En el transcurso de una crónica los personajes pueden pasar por varios momentos de crisis nerviosa, algunos más extendidos que otros, pero llegará el momento en que su mente ya no aguante más y se vean inmersos definitivamente en el mar de la demencia.


En cuanto a la creación de personaje, la verdad es que la mecánica no es muy diferente a las de otros juegos. Existen características básicas del personaje que son determinadas por una sucesión de tiradas de dados. También están las habilidades, las cuales son cuantificadas en porcentajes. No obstante, la cosa más original que podemos encontrar en la hoja de personajes es la medida de la cordura, la es una característica que va subiendo o bajando a lo largo de la crónica. No obstante, entre más se vea inmerso el personaje en el horror cósmico, más posibilidades tiene de que su cordura llegue a cero.


En cuanto al sistema de juego, como se dijo es común a todos los publicados por la editorial Chaosium, funcionando a base de dados porcentuales. Cada una de las habilidades de los personajes está cuantificada por un porcentaje, por lo que si se desea hacer algo, se debe sacar un resultado en los dados igual o menor al valor que el personaje tiene en la habilidad correspondiente. Entre más alto sea el porcentaje que se tiene en una habilidad, mayor es la posibilidad de tener éxito.
Existe también un sistema de magia, donde el personaje puede aprender hechizos, los cuales en su mayoría son invocaciones o formas de ahuyentar lo que se ha invocado. Créanme, siempre que se usa magia puede salir algo muy mal en “La Llamada de Cthulhu”, así que el conocimiento de las artes arcanas no debería ser considerado una ventaja.


Además de los rudimentos para crear personajes, sistemas de pelea, magia y otras cosas, el manual tiene una completa revisión de lo que son los mitos creados por Lovecraft, desde sus dioses monstruosos, las diferentes razas extraterrestre, las criaturas extra dimensionales, los lugares malditos, los cultos a Cthulhu y a otros dioses; además de presentarnos a los personajes que fueron los protagonistas de los cuentos de Lovecraft. También tiene un apartado en que nos habla de la Tierra Onírica, cómo entrar a ella y las reglas especiales que se utilizan ahí. Así, por monstruos el Guardián no tiene que preocuparse, pues hay un bestiario bastante abultado de donde escoger algo con suficientes fauces para devorar a los investigadores, todos al mismo tiempo.


Como dije, “La Llamada de Cthulhu” principalmente cuenta con todo lo necesario para ambientar una partida en los años 20’s y 30’s, pero existen suplementos en que te permiten trasladar la acción a otra época, como “Cthulhu Actual”, “Cthulu Edad Oscura” (medieval),”Luz de Gas” (época victoriana), “Cthulhu: El Final de los Tiempos” (futuro cercano). También hay suplementos que se dedican a describir la situación de ciertas ciudades, como Nueva York, Londres, Nueva Orleans o el Cairo. Existe una versión de “La llamada de Cthulhu” adaptada al sistema d20 de D&D 3era edición, además de un muy buen suplemento especial para la España de los años 20 que fue desarrollado por fans y publicado con el nombre de “La piel de Toro”.


“La Llamada de Cthulhu” fue uno de los primeros juegos de rol de temática de terror que apareció, consiguiendo eso tan difícil que es asustar a los jugadores. Rescata fehacientemente la atmosfera de los relatos del Extraño de Providence y los traduce en una ambientación y un sistema de juego que ayuda a mantener a los jugadores tensos y a la espera de que algo horripilante les aparezca a la vuelta de cada esquina. En este mes de octubre, donde el principal tema de este blog es el terror, es imposible no invitarte a que te acerques al universo literario de Lovecraft, siendo este magnífico juego una muy buena opción para ello.

Como siempre, si deseas saber más acerca de “La Llamada de Cthulhu”, te invito a pinchar el link de abajo.

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