lunes, noviembre 21, 2016

Alan contra el Cine



 



El viernes pasado fue el cumpleaños número 63 de Alan Moore, que para mí es el escritor más grande de cómic de los últimos 40 años, ya que se decidió a romper con todos los clichés y las normas que se daban por establecidas en el cómic de superhéroe, demostrando que se le podía dar tal complejidad a las tramas de cómic como para que se consideren sin ninguna duda obras literarias de mérito.

Pero de los laureles de Moore como escritor ya he hablado en otro artículo (que si deseas leerlo, puedes pinchar aquí), así que trataremos de los conflictos que éste ha tenido con el cine, todo esto debido a las adaptaciones que se han hecho de sus obras. Ahora bien, debemos consignar que Moore es un sujeto de carácter fuerte y que defenderá sus ideas contra viento y marea, incluso cuando se haya equivocado; pero sus reclamos frente a lo que las productoras de Hollywood han hecho con su trabajo a lo largo de los años justifica su postura. También es importante precisar que los conflictos de Alan Moore no comenzaron con el cine, sino con las grandes editoriales de cómics, principalmente debido al trato que se les daba a los escritores y dibujantes y cómo no se respetaba su independencia artística.
Debo advertir que a continuación haré una comparación entre las películas y los cómics en que se basan, por lo que habrá spoilers a montones. Ya están advertidos. 


La primera adaptación cinematográfica de uno de los comic escritos por Moore fue “Desde el Infierno” de 2001, dirigida por los hermanos Albert y Allen Hughes y protagonizada por Johnny Deep, Heather Graham y Ian Holm. En 1888 se desata una ola de asesinatos que tienen como  víctimas a prostitutas que viven en el distrito de Whitechapel en Londres. Por esto, la policía pone a cargo de la investigación a Frederick Abberline (Deep), quien es un adicto al opio que tiene poderes psíquicos, siendo capaz de visualizar cosas que están por ocurrir o que han ocurrido en los trances que le produce la droga, vicio en el que ha caído debido a la muerte de su esposa durante el parto de su único hijo, quien también nació muerto. Así, prontamente el inspector se da cuenta de que los crímenes no son producto del azar, sino que responden a una especie de ejecución ritual y que existe una conspiración en que están implicadas las más altas esferas del gobierno del Imperio Británico. El asunto es que el nieto de la Reina Victoria, el Príncipe Albert, Duque de Clarence, lleva una doble vida y engañó a una chica de baja posición para que se casara con él y tuvieran una hija, lo cual pudo provocar un escándalo de proporciones y el fin de la monarquía. Victoria mueve toda la maquinaria gubernamental y secuestra a la esposa de su nieto, metiéndola en un manicomio donde se le hace una lobotomía para que no pueda contar su historia. Además, Victoria también le pide a los masones que participan del gobierno que se encarguen de silenciar a las mujeres que saben de este matrimonio. Abberline, sin saberlo, busca el consejo médico del asesino enviado por la logia, el doctor de la Corona Sir William Gull (Holm), quien con sus asesinatos saca a relucir una faceta totalmente oscura de su personalidad, siendo esta la de Jack el Destripador. Al final Abberline logra detener los crímenes llegando a un acuerdo con las autoridades, manteniendo en secreto que una de las mujeres destinadas a morir, Mary Jane Kelly (Graham), ha escapado con la hija producto del matrimonio que lo inició todo.


Por su parte, “From Hell” es una novela gráfica escrita por Moore y dibujada por Eddie Campbell que se publicó por capítulos entre 1991 y 1996. A diferencia de la película, la historia no se concentra en descubrir al asesino ni en ir develando el complot que hay detrás, sino que desde el principio nos muestran a Gull como Jack y a que la principal razón es silenciar a las mujeres acerca del matrimonio secreto del Príncipe Albert. Lo que en verdad buscaba Moore era mostrarnos un retrato real y descarnado de la época victoriana, quitándole ese halo de edad dorada que tiene en la mentalidad británica, retratando una sociedad llena de miseria, con una capa dirigente totalmente ajena a lo que pasaba el pueblo, llena de injusticias y donde una especie de enfermedad se estaba extendiendo a todos los niveles sociales, siendo los asesinatos de Jack sólo uno de sus síntomas más notorios. Por otro lado, también vemos a Abberline, pero no es adicto ni psíquico, sino que esta última función la asume un personaje llamado Albert Lees, que no aparece en la película. Otro personaje que eliminaron es el pintor Walter Sickert, amigo del Príncipe Albert y quien le presenta a Annie Crook, la chica con la que de casa. De hecho, la historia de la película es tan distinta al cómic, que deberían ser consideradas obras sin relación, siendo el film bastante superficial en comparación a la novela gráfica.


La siguiente película que quiso colgarse de la fama de Moore (adaptación es un nombre que le queda grande) es “La Liga de Caballeros Extraordinarios”, dirigida por Stephen Norrington y protagonizada por Peta Wilson y Sean Connery. En una versión alternativa de la Inglaterra Victoriana, donde existen todos los héroes y villanos de la literatura de esa época, el gobierno británico llama a un grupo de héroes para defenderse de la amenaza representada por un misterioso villano enmascarado conocido como el Fantasma. El grupo está conformado por el afamado cazador y explorador Allan Quatermain, la vampireza Wilhenmina Murray, el inmortal Dorian Gray, el hombre invisible Rodney Skinner, el dr. Herry Jekyll y su alterego monstruoso Edward Hyde, el agente americano Tom Sawyer y el Capitán Nemo. Ellos son contratados por el jefe de la inteligencia británica, conocido como M, para que enfrenten al Fantasma, pero al final son traicionados, pues M y el fantasma son la misma persona, el profesor James Moriarty.


“La Liga de los Caballeros Extraordinarios” (1999) debe ser la obra más relevante de Moore en el cómic, ya que en ella muestra más su estilo transgresor y su amor por la literatura de aventura del siglo XIX. En la novela el liderazgo de la liga no está en manos de Quatermain, sino de Mina, quien no es vampira y está separada de su marido debido a que éste la repudia por los hechos ocurridos en Drácula. Quatermain es un héroe caído, quien se volvió adicto al opio luego de perder a todos sus seres queridos. El resto del grupo está formado por un resentido y oscuro Nemo, la dupla de Jekyll y Hyde, y el hombre invisible original Hawley Griffin, al que no pudieron usar en la película porque los derechos de su nombre los tenía Universal. Sí aparece Moriarty como jefe de la inteligencia británica, usando su posición para beneficiar sus actividades criminales, pero el verdadero conflicto del primer volumen del comic es el enfrentamiento entre Moriarty y la mafia china encabezada por el Dr. Fu Manchú. No obstante, la historia y el universo de la Liga Extraordinaria es mucho más extenso, retratándonos la invasión marciana de “La Guerra de los Mundos”, el avistamiento del cometa Halley en 1910, los juegos de espías en los 50’s, los lisérgicos 60’s y el advenimiento de un joven mago como el Anticristo en la actualidad.


El siguiente film no es una la adaptación de una historia específica, sino de un personaje. En la película “Constantine” de 2005, Keanu Reeves encarna a John Constantine, una exorcista que se encarga de mantener a raya a las fuerzas del infierno y que vive atormentado porque una vez intentó cometer suicidio y eso lo condena instantáneamente al infierno una vez que muera. El Constantine de Reeves es un sujeto osco, amargado que fuma constantemente, lo que lo sentencia a muerte debido a un cáncer al pulmón que lo consume. Pronto tendrá que afrontar la condena eterna si no hace una buena acción para salvar su alma.


El Constantine real se parece a su versión cinematográfica sólo en el hecho de que ambos fuman, pues hasta el aspecto físico del Constantine original no cuadra con Keanu. Creado en las páginas de “La Cosa del Pantano” cuando Moore estaba a cargo de este título en 1984, John Constantine es un mago inglés de clase proletaria, quien es un tipo amoral y pícaro, capaz de hacer todo lo necesario para salir bien parado de cualquier situación; incluso sacrificar a quienes confiaron en él. Ahora, Constantine sí siente culpa por sus acciones y sabe que se tiene ganado el infierno justamente, pero confía que su ingenio le salvará y logrará redimirse a tiempo… o engañará a Dios y al Diablo para librarse. 

Sé que no es el original, pero este es Constantine live action.
Después, en el año 2006, James McTeigue dirigió una adaptación de la obra más políticamente comprometida de Moore, cuyo guión fue escrito por los hermanos Washowski. “V de Vendetta” nos muestra a Inglaterra dominada por una dictadura fascista, la cual controla completamente la vida de los ciudadanos. En este escenario surge V, un terrorista que usa una máscara que representa al rebelde católico del siglo XVI Guy Fawkes, quien salva a una chica llamada Evey Hammond de unos agentes de la policía secreta. V hace a la chica su cómplice y realiza grandes actos terroristas que ponen en jaque al gobierno, al mismo tiempo que mata a altos personeros que estuvieron implicados en extraños hechos ocurridos en un campo de concentración. A lo largo de la historia V va liberando a Evie de sus miedos, muchas veces con métodos brutales, lo cual no evita que se enamoren. Las actividades de V provocan que el pueblo le pierda el miedo al gobierno y que ocurra un alzamiento civil pacífico que termina con la destrucción del Palacio del Parlamento y la muerte de V.


En el comic “V de Venganza” se publicó entre 1982 y 1988, tratándose de una protesta por parte de Moore al ultraconservadurismo implantado por el gobierno de Margaret Thatcher. En la historia los fascista habían llegado al poder debido al caos producido por una guerra nuclear que había destruido la Europa continental, no existiendo el complot de la película para orquestar ataques terroristas falsos. Ahora, debo decir que acá hubo algo de respeto por parte de los guionistas a la novela, aunque hacia el tercer acto la película se aleja totalmente del original, desdibujándose y eliminando cosas que son muy importantes, como la computadora que maneja todo el sistema de seguridad y las complejidades del personaje del líder supremo Adam Susan (y no Sutler como en la película). La obra de Moore tiene varias subtramas que confluyen en un final bastante realista y algo anticlimático, donde el futuro de Inglaterra sumida en la anarquía es toda una incógnita. Y más allá de los cambios de la trama, está el cambio en el conflicto que nos presentan, ya que en la película V es un liberal que intenta echar abajo un gobierno conservador (muy en sintonía con la América de George W. Bush), mientras que en el comic V es un héroe desquiciado que busca contrarrestar el totalitarismo fascista con anarquía.


Pero el buen Alan también se puede equivocar, renegando demasiado rápido de una adaptación que sí supo capturar la complejidad de una de sus obras más aplaudidas. “Watchmen” es un comic que se publicó entre 1986 y 1987, mostrándonos una versión alterna de 1985 donde Richard Nixon ha conseguido la presidencia de Estados Unidos por quinta vez, el mundo está a punto de enfrentarse a una Tercera Guerra Mundial y existen los superhéroes… o más o menos, porque una ley ha prohibido sus actividades, así que alguno de los antiguos enmascarados intentan llevar una vida normal o trabajan como agentes del gobierno, siendo sólo un psicótico y violento lobo solitario de nombre Rorschach quien sigue luchando contra el crimen. No obstante, el asesinato de un antiguo superhéroe desencadena una seguidilla de hechos que nos llevan a revisar la historia de los superhéroes durante el siglo XX y cómo el mundo real tomaría la presencia de estos vigilantes que se mueven fuera de todo control, en especial en el caso del Dr. Manhattan, quien es el único ser con súper poderes en la tierra y trabaja para los americanos. Al final, todo lo que sucede responde a los planes de una gran mente maestra que busca evitar la guerra nuclear.


A diferencia de los anteriores casos, la versión cinematográfica de “Watchmen” que estuvo a cargo de Zack Snyder no sólo es una de las mejores adaptaciones a un cómic hechas hasta hoy, sino que respeta tanto la novela gráfica cómo para reproducir exactamente varias viñetas en la pantalla. A pesar de todo lo que se ha dicho últimamente debido a BvS, es innegable el amor y respeto que Snyder tiene por los cómics, así que quiso hacer justicia con “Watchmen”, rescatando perfectamente su espíritu, tanto en cuanto a la trama como a sus personajes. Ahora, tiene cambios con el original, pero no son de gran importancia, con la única excepción de la forma en que se destruye Nueva York, que en original es debido a un supuesto monstruo extraterrestre, lo cual en la película se cambia ya que esté hecho no hubiera sido tan entendido por el público moderno.


Por último, dentro de las películas de superhéroes que llegaron este año, una de las que llamó la atención de quienes conocen del tema fue la adaptación animada de “La Broma Asesina”, escrita por Moore en 1988, en la cual nos muestra una de las versiones más aceptadas del origen del Joker y su relación de amor y odio con Batman. El film animado está adaptado al pie de la letra con respecto a la novela, sólo con una gran salvedad: al principio tiene una historia acerca de Batgirl que no está contenida en el original, así que el viejo Alan siempre tiene razones para rabiar.


Fuera de cualquier broma, si nos ponemos en el lugar de Moore, debe ser muy frustrante ver que tus historias, las cuales son reconocidas como clásicos del cómic y como obras literarias artísticamente destacables, son usadas sencillamente como gancho para hacer películas que no les hacen justicia a los originales y que sencillamente desvirtúan todo lo que el artista quiso expresar; como si se hiciera una nueva película de “Lo que el Viento se Llevó” y al final Scarlett se quedara con Rhett porque es mejor ponerle un final feliz. Por ello, a pesar de que muchas de estas cintas se han vuelto populares, si no has leído las novelas gráficas en las que se supone están basadas, te invito a revisar el material escrito por Alan Moore y a fascinarte por las historias que pueblan su cabeza.

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