jueves, marzo 23, 2017

FUCK MEEEEEE!!!!!!: Posesiones Demoniacas y Exorcismos en el Cine (Parte 2)



En el capítulo anterior quedamos con “El Exorcista” y el impacto que tuvo en la cultura popular, siendo una de las películas más aterradoras de la historia. No obstante, el éxito hace que obligatoriamente te transformes en un ejemplo a seguir… o para copiar. Por desgracia, en este subgénero de pronto todos querían hacer exactamente lo mismo que planteaba “El Exorcista”, copiando descaradamente a este film y sólo maquillando sus versiones para no ser acusados de plagio. Así, hoy veremos más muestras de posesiones y exorcismos en el cine.
La primera película que se vio afectada por el éxito de “El Exorcista” fue un film italiano del famoso maestro del misterio y terror Mario Bava. “Lisa e il Diabolo” es una cinta de 1973 que contaba con las actuaciones de Elke Sommer, Sylva Koscina y Telly Savalas, siendo una coproducción italo-germano-española. Lisa Reiner es una turista de visita en Toledo, la cual sigue un tour del que queda rezagada y se pierde, siendo socorrida por una pareja y su chofer. No obstante, la limosina en que se mueven se avería, por lo que piden ayuda en una mansión de aspecto siniestro. Ahí conocen a la condesa, su hijo y el mayordomo (Savalas), quienes forman un extraño trío con secretos muy oscuros. Esta es una buena película, con mucha tensión, misterio y toques de erotismo propios del giallo, del cual Bava fue uno de sus más famosos cultures. Además, el diablo se encuentra presente en la trama, pero de una forma mucho más sutil que la que vemos en “El Exorcista”. No obstante, a los productores, que deseaban tener mayor éxito en los Estados Unidos, se les ocurrió cambiar el nombre a la versión americana a "The House of Exorcist", agregando además una historia de posesión y una escena final de exorcismo que no tiene ningún sentido en el contexto que plantea el guión original. Lamentablemente, para quienes no conocen la versión original, no pasó de ser una parecida que quiso colgarse de la cinta de Friedkin.

 Este es el Trailer Original

 Esto es lo que se estrenó en Estados Unidos

Pero el 74 contaríamos con más copias de “El Exorcista”, siendo algunas totalmente descaradas. La primera que tenemos en carpeta es “Abby”, una película de horror afroamericana del director William Girdler, rodada en la época en que el cine dirigido a la población de color en Estados Unidos se puso de moda. La trama habla acerca de un profesor de nombre Garret Williams encuentra en un excavación arqueológica en Nigeria una caja antigua, la cual contiene objetos que simbolizan al dios embustero de la mitología Yoruba, Eshu. Supuestamente, al abrir la caja el espíritu de este “demonio” queda libre y viaja a Estados Unidos, a la casa del hijo del profesor Williams, y posee el cuerpo de la esposa de éste, Abby; quien comienza mostrar un comportamiento extraño y siniestro. Si bien esta película no es una copia al pie de letra de “El Exorcista”, integrando detalles propios de la religión vudú, a Warner le pareció que infringía sus derechos, por lo que demando a los productores, quienes tuvieron que sacar a la película de las salas; transformando el film en algo de culto.

Por su lado, en Italia ese mismo años se estrenó “El Anticristo” del director Alberto de Martino. Acá la acción se traslada a un castillo en dicho país, donde vive el Príncipe Massimo Oderesi y sus dos hijos, Ippolita y Philip. Todo comienza debido a un romance que Massimo tiene con una amiga de su hija, cosa que esta descubre y le hace presa del diablo debido a su enojo. Al final, Ippolita comienza a comportarse de forma salvaje, intentando seducir  su hermano y matara su padre. Al final, su tío, un obispo católico, intentará hacerle un exorcismo. Nuevamente, acá vemos el gusto de los italianos por condimentar sus cintas de horror con toques de erotismo. Sin embargo, no pasa de ser una película más bien discreta.

Los italianos tuvieron una gran producción de terror en los 70s, a veces en solitario pero en otras coproduciendo con otros países, como ya lo hemos visto. La siguiente es una producción italo-americana llamada “Beyond the Door”, donde conoceremos a Jessica Barret, una joven mujer que espera su tercer hijo y que (era que no) comienza a comportarse extraño, a dar vuelta la cabeza en 360° y a vomitar una sustancia verde con muy buena puntería. En medio de esto, aparase un ex novio de la chica que dice que puede ayudarla, pero la verdad es que está coludido con la cosa que la posee, pues el hijo que espera será el Anticristo. Una mala película que intenta diferenciarse con su trama pero no lo logra.

Pero el colmo de todos es “Seytan”, o más conocida en la red como “El Exorcista turco”. Esta cinta es una copia exacta de la cinta de William Friedkin, sólo cambiando los nombres de los personajes y las locaciones: Regan acá es Gül, el padre Karras es Tugrul Bilge y Merrin es sólo el exorcista. Acá los hechos no ocurren en Washington, sino en Estambul, eliminando también cualquier referencia al catolicismo y reemplazándolo por el islam. No obstante, a pesar de ser una copia, no existe parámetro de comparación con la original. Donde “El Exorcista” es aterradora y cruda, “Seytan” no pasa de ser burda e infantil, llegando a ser casi una parodia triste y sin sentido.

Ahora, para el 75 la cosa mejora un poco, pues a esta fiebre de posesiones se suma uno de los más importantes cultures del terror cinematográfico en España. El actor Paul Naschy (cuyo nombre real era Jacinto Molina) será recordado por siempre como el atormentado hombre lobo Waldemar Danensky, pero en el año citado se salió por un rato del tema de los licántropos y se puso la sotana de un exorcista. “Exorcismo” del director Juan Bosch nos cuenta la historia de Leila, una joven miembro de una aristocrática familia inglesa, la que se ve inmersa en una trama satánica que tiene de todo: sectas, sexo, drogas y asesinatos. Al final, ella será poseída por un espíritu maligno, mientras su hermana Deborah y el padre Adrian (Naschy). Esta película clama que su trama fue pensada independiente de “El Exorcista”, siendo incluso estrenada en España antes que la película de Friedkin. Por otra parte, este film es mucho más cercano a giallo en algunos aspectos, contando nuevamente con un montón de toques de erotismo que es muy característico de ese subgénero italiano.

Ahora, sin salir de España, encontramos ese mismo año una película que sí intentó colgarse de “El Exorcista”. “La Endemonia” de Amando Ossorio tomo todos los ingredientes y los mezcla en una película que en más de algún momento nos hace sentir vergüenza ajena. Acá nuevamente tenemos a una niña poseída, hija de un comisionado de policía, el cual proceso a una gitana que lo maldijo antes de suicidarse. Por otro lado, un cura con problemas de fe (¿les suena?) busca ayudar a la chiquilla; pero se encuentra con una ex novia que le hace dudar de su vocación. Esta cinta recurre a todas las artimañas posibles para aprovecharse del éxito de “El Exorcista”, como usar a la actriz infantil Marián Salgado como protagonista, quien había doblado la voz de Linda Blair en España. Si a eso le sumamos lo pobre de la producción (la película se hizo en 8 días), tenemos una película que ni siquiera alcanza para ser de culto.

Ni siquiera encontré un trailer descente de esta película
Pero si no era posible hacer una película que emulara en éxito a “El Exorcista”, quizá sí resultaría una secuela. Fue así como en 1977 se estrena “El Exorcista II: El Hereje”, la cual no contó con la participación ni del escritor y el director de la entrega anterior, sino que ahora la dirección estaba en manos de John Boorman (el mismo que años después nos entregaría la hermosa “Excalibur”), quien también coescribió el guión con William Goodhart, estando también incluido en el proyecto Ennio Morricone en lo que concierne a la música. Acá volver a ver a Regan (Linda Blair), ahora de 17 años, quien sigue en observación por los psiquiatras después de su caso de posesión. Por otro lado, el sacerdote Philip Lamont  (Richard Burton) que está investigando la carrera de Lankaster Merrin y las circunstancias de su muerte, pues el Vaticano quiere dejar atrás las supersticiones medievales y declarar hereje a Merrin por realizar ese exorcismo. Es así como el padre Lamont entra en contacto con Regan y busca descubrir que ocurrió en ese exorcismo, aunque Regan no le puede ayudar mucho pues no recuerda nada de lo ocurrido. No obstante, Lamont descubre que Merrin ya antes se había enfrentado al demonio Pazuzu, cuando exorcizó aun joven aborigen africano. Al final, Lamont descubre que las posesiones no son por azar que el demonio aún asecha a la joven Regan.

La crítica destrozó esta cinta, pues dejó de lado el terror visceral al que apeló Friedkin en la primera entrega, jugándose por un tema más filosófico y metafísico, donde el horror pasa a segundo plano. Ahora, se debe reconocer que la película tiene un montaje y una fotografía preciosa, pero eso no fue suficiente para salvarla del repudio generalizado. No obstante, con el tiempo, a pesar de todos sus errores e inconsistencias, la película ha sido reconocida por su valor artístico y, para variar, adquirió el calificativo de “de culto”,
Hasta acá dejamos por ahora el recuento posesos y exorcistas, pero aún nos quedan varios casos que revisaremos en el próximo episodio.    

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